Obra social rechazó una operación y deberá pagar por “daño moral”
La Obra Social de Docentes Particulares (OSDOP)deberá pagarle 30 mil pesos a un paciente por causarle un "daño moral", al dilatar la autorización de una operación y, finalmente, rechazarla un día antes de la misma, por una razón que, según la Justicia, es inexistente.
Así lo resolvió la Cámara Federal de Apelaciones de nuestra ciudad, en una resolución que ratificó el fallo dictado en primera instancia del Juzgado Federal Nº 1 local.
El caso tuvo por víctima a Rubén René Gili.
OSDOP, al recurrir la medida judicial, se agravió del reconocimiento del daño moral, cuyo monto consideró excesivo porque, pese al "hipotético" incumplimiento de la obra social, la intervención quirúrgica fue igualmente practicada en tiempo y forma.
Dijeron desde el ente que "el único disgusto que sufrió el actor (por Gili) fue el rechazo de la afiliación y consecuente cobertura, del que no puede colegirse un sufrimiento o lesión a sentimientos que autorice la indemnización acordada en sentencia".
Ratificación
Los camaristas Néstor Luis Montezanti, Pablo Candisano Mera y Ricardo Emilio Planes, por secretaría de la doctora Silvia Mónica Fariña, coincidieron en desestimar la acción de la obra social y ratificar en 30 mil pesos el monto por concepto de daño moral.
"Entiendo que fue dilatoria la actitud que asumió la demandada ante el pedido de cobertura, para terminar negándola por una causa inexistente (pertenecer el actor a Pami, cuando en realidad esta afiliación fue del 15 de diciembre de 2005, posterior a los reclamos y a la fecha programada para la intervención), un día antes de la fecha programada para la intervención quirúrgica", sostuvo el juez Néstor Montezanti, con la adhesión de sus pares.
Opinó que la determinación de la obra social "tuvo entidad suficiente para generar una perturbación en el estado de ánimo adicional a la causada por la enfermedad misma, que torna procedente la indemnización por este rubro".
Gili debió realizar trámites por más de seis meses para lograr la cobertura de la operación, que finalmente fue rechazada 24 horas antes de la fecha fijada por los médicos.
Por ese motivo, debió cubrir por sus propios medios el costo total de lo que insumió la intervención quirúrgica.
El sufrimiento del paciente, en consecuencia, derivó en un daño moral.
"Queda librada a la prudencia de los jueces la determinación del monto, ante la imposibilidad de tasar objetivamente el padecimiento humano. Estimo, en este sentido, ajustado a derecho el monto de 30 mil pesos reconocido en la sentencia de crisis", afirmaron los camaristas.
Dilación innecesaria
El juez Ricardo Planes amplió su voto y rechazó particularmente los argumentos de la parte apelante (obra social) en cuanto a que el afiliado no cuantificó cuál fue el dolor padecido.
"Si se mensura, con detenimiento, la sensibilidad y la profundidad que el caso requiere, se concluye sin hesitación de las consecuencias que una persona –como la actora (por el paciente Gili)- padecería (sufrimientos físicos y espirituales) por la espera que dilata innecesariamente –cuanto menos– la intervención quirúrgica que pondría fin o curación al desequilibrado estado de salud por padecimiento artrósico", sostuvo Planes.