¿Cómo afecta el granizo los sembradíos de cebolla?
Las granizadas pueden afectar a los cultivos de cebolla en forma directa o indirecta.
La primera es la defoliación del cultivo y las marcas en las hojas, lo cual produce una disminución del área foliar y, en consecuencia, del rendimiento.
Por otra parte, de manera indirecta, perjudica la calidad de los bulbos, ya que las heridas que produce en las hojas son puerta de entrada de las bacterias a la planta, causando pudriciones durante el almacenaje. Tal vez esta última sea la consecuencia más grave, ya que no es posible observar la enfermedad hasta que la cebolla está en la pila y ha transcurrido un tiempo desde la cosecha.
Las bacterias son las causantes de pudriciones acuosas que avanzan, respetando las catáfilas, desde el cuello a la base del bulbo.
La enfermedad que producen suele ser conocida por los productores como pico de agua.
En general, este problema es favorecido por temperaturas cálidas, tejidos dañados y exceso de agua en el follaje.
Estos microorganismos necesitan, para ingresar, agua sobre la planta, ya sea por lluvia, rocío o riego y aberturas naturales o heridas como las ocasionadas por granizo, daños mecánicos, insectos, etc. Una vez que ellos han ingresado en la hoja, avanzan hacia el bulbo y comienzan el proceso de pudrición.
Debido a esto, ante situaciones que puedan dañar las hojas de cebolla, es aconsejable la aplicación de productos a base de cobre.
Al ser productos preventivos, no detienen el avance de las bacterias que han ingresado en la planta; por tal motivo, las aplicaciones deben realizarse lo antes posible ante la presencia de algún daño.
No se recomiendan las aplicaciones tipo calendario. Se trata de aquellas que se realizan en forma sistemática cada 15 o 20 días, ya que pueden generar resistencia de las bacterias a los productos cúpricos.
Es necesario resaltar que la infección se inicia en el campo y se desarrolla en la pila. Por lo tanto, es de suma importancia la prevención ante situaciones de riesgo y el buen manejo del cultivo durante su desarrollo.
(*) Ingenieras agrónomas del Laboratorio de Fitopatología de la Estación Experimental INTA Ascasubi, (02928) 491011/141 y www.inta.gov.ar/ascasubi.