Los monumentos nacionales declarados en Bahía Blanca
De los 957 monumentos, lugares y bienes declarados en el marco de la Ley Nacional Nº 12.665, se emplazan en la ciudad de Bahía Blanca siete. Otros dos se ubican en Cerri e Ingeniero White, totalizando nueve en todo el partido.
Cuando en 1990 "La Nueva Provincia" publicó la obra "Patrimonio urbano y arquitectónico de Bahía Blanca", contribuyó a la revaloración y divulgación de un repertorio edilicio de alta calidad proyectual, riqueza estilística y sólida complexión constructiva.
El patrimonio urbano y arquitectónico de Bahía Blanca, al igual que el de otras ciudades bonaerenses, va sufriendo hoy pérdidas y degradaciones. Desde las tímidas apariciones de los primeros edificios "en altura" (del sobrio racionalismo de la esquina Portugal y Zevallos en 1937, pasando por el ladrillero "Alas" de la calle Sarmiento y el "Taberner " a finales de los años 50, hasta las torres "Estomba", ya en los 60), hasta la actualidad, el perfil urbano de Bahía Blanca se ha modificado a expensas de edificios de valor patrimonial, irremediablemente perdidos.
En otros casos no hubo necesidad de edificar torres para consumar la depredación y dejar en pie un residuo al modo de trompe-l'oeil, como ocurrió en una conocida hamburguesería de O'Higgins y Brown.
Las declaratorias nacionales que comentamos constituyen referencias a la memoria histórica bahiense y colocan a los bienes elegidos en un marco de tutela, bajo la superintendencia de la Comisión Nacional de Museos y de Monumentos y Lugares Históricos.
Los comienzos. El primer monumento declarado por el Poder Ejecutivo Nacional en Bahía Blanca, en 1997 (Decreto Nº 1.110) fue la sede de Correos y Telégrafos, en las calles Vicente López y Moreno. Su importancia estratégica se remonta al año 1888, cuando la ciudad fue designada cabecera de uno de los 21 distritos de correos que se crearon en todo el país. El edificio data de 1926-1928, proyectado por la entonces Dirección General de Arquitectura de la Nación y emplazado en la llamada "manzana fundacional". En su estilo academicista francés se destacan diversos detalles exteriores e interiores.
El segundo monumento declarado en la ciudad, mediante el Decreto Nº 12 del año 2001, fue el Club Argentino, cuyos orígenes se remontan a 1903, cuando un grupo de notables locales decidió crear un club social para "el cultivo de las relaciones para el hombre culto e ilustrado". El magnífico edificio fue inaugurado en 1912 y ampliado hacia 1930, siguiendo los cánones del academicismo francés. Por sus salones pasaron visitantes ilustres como Teodoro Roosevelt (1919), Marcelo T. de Alvear (1923) y Jacinto Benavente (1945).
El Decreto Nº 1.020 del año 2004, propiciado por quien fuera entonces presidente de la Comisión Nacional de Monumentos y visitante atento de Bahía Blanca (me refiero al Arq. Alberto S. J. de Paula), hermanó declaratorias en aquella ciudad con simétricos sitios y bienes en Lobos y Lomas de Zamora, reforzando la idea tanto de los "conjuntos monumentales", como de la común filiación urbanística de los cascos históricos de la Provincia de Buenos Aires.
En el caso de Bahía Blanca se declaró "lugar histórico nacional" a la plaza Rivadavia, llamando así la atención respecto del sitio fundacional, donde Estomba instaló la Fortaleza Protectora en 1828. Con el tiempo se fue configurando el actual paseo, cuyo centro ocupa el monumento a Rivadavia que le da nombre. El citado Decreto Nº 1.020 atribuyó la condición de monumentos históricos nacionales al Palacio Municipal y al edificio que antes ocupó el Banco de la Provincia de Buenos Aires, ambos frente a la plaza.
El edificio comunal, electo por concurso en 1904, fue proyectado por dos arquitectos platenses y ocupa el mismo solar que la anterior sede (Legión Agrícola Militar y Hospital para enfermos de cólera). Su escala monumental y su impronta palaciega, con la magnífica torre central, se ven reforzadas por el inteligente retiro de unos doce metros de la línea municipal, permitiendo "vista e prospettiva", como enseñaba Giovannoni.
En cuanto a la antigua sede del Banco Provincia, la instalación de la casa bancaria data de 1882, adelantando con esa decisión la prevista llegada del Ferrocarril del Sud, en 1884. El edificio monumental fue construido entre 1916 y 1918 y se destaca, sobre su frontón, un grupo de esculturas alegóricas. Hoy pertenece al Municipio.
Otros edificios. El Decreto que venimos comentando incluyó, también, al edificio del ex Hotel de Inmigrantes, en la calle Saavedra. La construcción remite, obviamente, a la relación histórica entre la prosperidad bahiense y los flujos inmigratorios, ya desde 1856 con la Legión Agrícola, y más aún, desde 1884 con la instalación de la oficina local de trámites inmigratorios.
Precisamente, en aquel año, el Gobierno Nacional inició el plan de construcción de "hoteles" en diversos puntos del país, para proveer a los inmigrantes de su primer alojamiento. El de Bahía Blanca podía hospedar a más de mil personas y aunque concluyó su construcción en 1890, recién cumplió su función de origen en 1911. Dadas las características de "barracas" de sus locales interiores, fue luego transferido al Ejército.
El más reciente. El monumento más recientemente declarado en la ciudad es un edificio entrañable para la comunidad, por donde casi seguramente han pasado todas las generaciones de bahienses en sus años de estudiantes. Me refiero a la Biblioteca Bernardino Rivadavia, protegida por el Decreto Nº 1.592 del año 2008, que incluye también a la Biblioteca Mentruyt de Lomas de Zamora.
La declaratoria de la institución bahiense destaca no sólo su antigua data (1882), los méritos arquitectónicos de su actual edificio en la calle Colón (1930), su condición modélica dentro de su tipología, y las valiosas colecciones bibliográficas y hemerográficas que custodia (más de 156 mil volúmenes, incluyendo ejemplares raros y antiguos, como una Farsalia de Lucano, del año 1515). Es interesante anotar en este caso, que el Decreto invita a la institución a preservar no sólo el contenedor edilicio y sus colecciones, sino también su equipamiento y mobiliario originales, como expresión de un auténtico "sistema" de promoción de la lectura.
Cerri y White. Fuera de la ciudad, aunque dentro de los límites del partido, tenemos otros dos monumentos. Desde 1994 (Decreto Nº 14.119), ha sido declarado el Fortín Cuatreros en General Cerri. Fue el primero de los trece fortines que, en ocasión de la Conquista del Desierto, ordenó levantar el presidente Nicolás Avellaneda.
Finalmente, un edificio vinculado al patrimonio industrial goza del status legal de monumento histórico nacional desde el año 2002, merced a la Ley Nº 25.580. Se trata de la ex Usina General San Martín, situada en Ingeniero White, conocida popularmente como "El Castillo", por sus torres almenadas.
Emplazada en terrenos ganados al mar, sobre pilotes de hormigón, la construcción a cargo de Geopé finalizó en 1932. La impronta historicista de su lenguaje arquitectónico y la impactante escultura de San Jorge matando al dragón, refuerzan la idea de potencia asociada al servicio energético.
Este rápido repaso por los monumentos declarados en Bahía Blanca, a la par de recapturar la atención sobre sus valores históricos y artísticos, nos pone ante la evidencia de su insuficiencia cuantitativa.
En lista de espera. En efecto, en mi opinión, existen todavía muchos otros casos de edificios de aquella ciudad y su zona portuaria que merecen un reconocimiento explícito en el marco normativo de la Ley Nº 12.665: el Teatro Municipal, el Mercado Victoria, el barrio inglés en la calle Brickman, las casillas de madera y zinc de Ingeniero White, los edificios del ferrocarril, la capilla anglicana... y tantas otras piezas del patrimonio arquitectónico y de la identidad tangible de Bahía Blanca merecen una consideración más detenida, con miras a su reconocimiento y protección.
Se trata de eslabones insustituibles en la cadena de la memoria argentina, y en la construcción de una ciudad cuya historia no puede desvincularse de la epopeya del poblamiento de las tierras bonaerenses y patagónicas.
Oscar Andrés De Masi/Especial para "La Nueva Provincia"