Trágico accidente en una vivienda de Huanguelén
HUANGUELEN (De nuestra agencia en Coronel Suárez) -- Gran conmoción causó en esta localidad un hecho ocurrido el lunes, a última hora de la tarde, cuando en una vivienda de la calle 37, entre 7 y 8, una niña de corta edad falleció tras caer en un pozo ciego, informaron ayer fuentes policiales.
El trágico episodio se registró aproximadamente a las 19, cuando la víctima, de un año y medio de edad, se hallaba jugando junto con su hermanita y otros chicos.
Por causas que se procuran establecer, la criatura, cuya identidad no fue proporcionada, cayó en el pozo de una letrina de unos cinco metros de profundidad, ubicada en el fondo del terreno perteneciente a una familia de apellido Bardelia.
El médico de policía, doctor Francisco Cortalezzi, en su informe pericial certificó que la muerte se produjo por "asfixia por sumersión".
Según informó ayer el teniente primero Miguel Angel Coradini, a cargo de la dependencia policial de Huanguelén, "la menor, hija de Yésica Pais (21), con domicilio en la localidad de Bonifacio, se encontraban de paseo en Huanguelén, junto a su hermana de cuatro años, visitando familiares".
Para rescatar a la pequeña del pozo --con un orificio de entrada de 25 centímetros--, fue necesaria la intervención de los bomberos voluntarios de la localidad, "que tuvieron que cavar el piso de cemento hasta lograr extraer a la víctima hacia la superficie", dijo Coradini.
Practicadas las primeras pericias, se instruyó un sumario por muerte por accidente, con intervención de la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio Nº 9, de la Ayudantía Fiscal de Coronel Suárez y del juzgado de Menores en turno.
Principio de incendio
Una dotación del cuartel de bomberos voluntarios de Ingeniero White acudió ayer a combatir un principio de incendio en el domicilio de Maestro Piccioli 3432, propiedad de Karina Marisol La Cruz.
Por causas que se desconocen, minutos después de la víspera, se prendieron fuego dos pallets que sostenían tejas y una lona, sin afectar la vivienda.
Los servidores públicos, al mando del suboficial Javier Vallejos, trabajaron por espacio de 20 minutos para sofocar el foco ígneo.