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Cada vez hay más bebés con nombres que eran comunes hace décadas

Según los registros oficiales, en Bahía Blanca creció la tendencia de bautizar a los niños como Bautista, Lucas o Mateo. Para las chicas, Priscila, Sofía y Agostina son algunas de las elecciones más frecuentes. En Monte Hermoso, Jade está arriba en el ranking. Ricardo Salas Agencia La Plata En Bahía Blanca, los nombres de bebés más solicitados para varones durante el año pasado fueron Bautista, Joaquín, Benjamín, Lucas y Mateo.

Según los registros oficiales, en Bahía Blanca creció la tendencia de bautizar a los niños como Bautista, Lucas o Mateo. Para las chicas, Priscila, Sofía y Agostina son algunas de las elecciones más frecuentes. En Monte Hermoso, Jade está arriba en el ranking.


Ricardo Salas
Agencia La Plata










 En Bahía Blanca, los nombres de bebés más solicitados para varones durante el año pasado fueron Bautista, Joaquín, Benjamín, Lucas y Mateo.


 "Son nombres antiguos, en la mayoría de los casos los padres los eligen por ser la onda y no tanto porque sus antecesores los hayan utilizado, como podría sospecharse", explicó Blanca Priotti, titular de la delegación del Registro Provincial de las Personas.


 Para las nenas, los más pedidos fueron Priscila, Sofía, Agostina, Anita, Valentina y Juana.


 "En esta elección suele influir la lectura de alguna obra, alguna novela", agregó. En el año 2007, la inscripción de nacimientos alcanzó casi a tres mil.


 Los datos oficiales se desprenden de un informe especial elaborado desde la jefatura de Gabinete y Gobierno para "La Nueva Provincia".


 En la ciudad de Monte Hermoso, hay cerca de 100 nacimientos por año. "En primer lugar está Jade, para las nenas. Este nombre se puso de moda cuando volvieron a emitir la novela brasileña El Clon", comentó Dora Priotti, delegada del Registro local.


 "El argumento es que en lugares como Neuquén está permitido --agrega--. En general, desde que existe Internet, tenemos que argumentar mucho más frente a los papás cuando un nombre está en duda porque manejan información que aparece en la web y se fijan en listados de otras provincias o en el de la Ciudad de Buenos Aires, que es más amplio".


 En esa ciudad balnearia, Clarita es otro de los nombres pedidos, que no está permitido por ser diminutivo de Clara.


 "Por un lado se flexibilizó la aceptación de muchos nombres que antes eran rechazados y por el otro, ahora los papás eligen nombres más tradicionales, nombres que tenían nuestros abuelos y que no generan ninguna duda al delegado encargado de inscribir al bebé", comentó Susana Costa, responsable de la Centralizadora de Nacimientos de La Plata.


 En la ciudad de las diagonales, Valentín, Valentino y Santino son los más pedidos para nenes, Lucía, Juana, Inés, Renata y Morena para las nenas.


 En Mar del Plata, Tiago y Thiago lideran el ranking para los varones. "El personaje de Facundo Arana en una de sus últimas novelas instaló este nombre", dijo Silvia Villebro, a cargo del Registro ubicado en el centro de La Feliz. Para las nenas, Kiara, Uma, Umma, Morena y Priscila.


 "Vuelven los nombres de dos generaciones anteriores. Amanda, Julia, Emilia, Victoria en el caso de las nenas. Para varones, Nicolás, Pedro, Francisco, Joaquín, Santino, Mateo y ahora también Román", agregó.


 Para Silvia Villebro, las elecciones de los papás varían según la condición socioeconómica. "En las familias más humildes, se eligen nombres extranjeros, tomados tal vez de telenovelas centroamericanas como Ludmila, Priscila, Shirly y Loreley. En general le ponen dos nombres. No pasa los mismo en sectores medios y medios altos, eligen un nombre sólo, en castellano y de fonética más simple".


 Los marplatenses también optan por cambiar la letra C por la K en varios de los nombres. Luca por Luka, Catalina por Katalina y Quiara por Kiara son algunos ejemplos.


 En el noroeste de la provincia de Buenos Aires, en la ciudad de Colón, para los varones Nicolás, Valentín, Genaro, Brian y Jhonathan. Para ellas, Morena, Valentina, Candela, Delfina y Ayelén.


 "En los últimos meses notamos un regreso de nombres como Manuela y Ema. También tuvimos casos de Anita y Bernardita, que son diminutivos y que a veces pueden generar que tengamos que consultar al Registro provincial", dijo Marta Esteban, que hace 20 años está a cargo de la delegación de Colón.


 En el oeste del Gran Buenos Aires, Morena y Valentina, Santino y Valentín, son los más pedidos. "La tele continúa inspirando la elección de nombres. Ya no se usan tanto Jhonathan ni Jacqueline, por ejemplo, pero es notorio que cuanto menor sea el nivel de instrucción de los papás, más probabilidad de que elijan un nombre de origen anglosajón. En sectores más instruidos, hay un predominio del significado del nombre o del uso a modo de homenaje a abuelos y bisabuelos" explicó Patricia Sarti, quien está a cargo de la delegación de Ituzaingó desde hace 24 años.


 Al sur, en La Matanza, Rosa Olmedo anota los 2.300 bebés que nacen cada año en el Hospital Materno Infantil Teresa Germandi, de Laferrere.


 Es que el Registro Provincial de las Personas tiene una delegación dentro de la maternidad. "Morena, Alma, Mía y Milagros fueron los más pedidos para nenas en el último año. Uriel, Dilan, Lautaro, Thiago, Tiago y Agustín en el caso de los varones. Y la vuelta de nombres como Gabriel", comentó.


 "Acá la mayoría de los papás son de origen humilde. En general eligen dos nombres y hasta tres", añadió.


 Uno de los que generó controversias fue Emmanuel, con doble mm. "Es que para los que practican la religión evangelista, con doble mm es satánico, así que les aceptamos con una sola m a una primera pareja, hasta que como los pedidos se reiteraban se terminó aceptando a todas".



De estirpe indígena








 Los nombres de origen indígena están aceptados por la ley 18.248, gracias a una modificación introducida en los años '90. En la provincia de Buenos Aires, durante el último año, los más pedidos fueron Ailen, Aylen y Ailin de origen mapuche.


 "En general, como no denotan sexo, se les pide a los padres que lo acompañen con otro nombre que no sea de origen indígena. Y a veces hay que convencerlos porque ya vienen con la decisión tomada", indicó Priotti.


 Según el Instituto Argentino de Investigaciones Indígenas Aylen significa "brasita" y Ailyn "sonrisa".


 "En general los nombres autóctonos se refieren a elementos de la naturaleza o al tiempo, y no denotan sexo, por eso hay que acompañarlos con otro", explicó.


Cuestión de derechos







 Cada año nacen 260 mil bebés en la provincia, la más poblada del país y donde se concentra el 40 por ciento de sus habitantes.


 Alberto Pérez es el jefe de Gabinete del gobernador Daniel Scioli y tiene a su cargo el Registro Provincial de las Personas.


 Desde allí, asegura, se busca ampliar la seguridad jurídica a la hora de inscribir al recién nacido.


 "El nombre no sólo sirve para distinguir a las personas, sino que parte de un principio de seguridad jurídica, indispensable en la vida de relación. Y del nombre deriva también un derecho; la negación indebida o usurpación exponen a la persona a ser confundida en su individualidad, afectando su filiación, condición social y vida de relación; frente a estos hechos el Estado reconoce el derecho a proteger estos valores de la personalidad", afirmó.


 El funcionario aseveró que "el nombre es una institución de carácter mixto: un atributo de la personalidad, del cual deriva un derecho subjetivo y también deberes, en cuanto la individualización del sujeto interesa al Estado y es materia de orden público".


 Pérez también explicó que "cuando se anota un bebé, los padres deben hacerlo dentro de los 40 días hábiles. Con el DNI de la mamá y del papá, y el certificado de parto, lo inscriben en la delegación del Registro más cercana al domicilio o bien dentro del hospital si éste cuenta con delegación propia. Allí reciben el primer DNI del bebé de forma gratuita".


 "Si pasan más de 40 días del nacimiento, los padres deben pedir autorización en la Defensoría General o en la Asesoría de Incapaces de la Justicia Civil que corresponda a cada distrito", aclaró.


 Si el niño tiene más de 6 meses, el trámite es igual pero pagan una tasa de 15 pesos. Si tiene más de 6 años, el trámite es vía judicial, hay que demostrar la paternidad ante la Justicia y una vez que existe un fallo judicial recién se puede realizar la inscripción en el Registro de las Personas también pagando 15 pesos.