El Crucero Belgrano tiene su película
El Belgrano, historia de héroes es el título de la película documental realizada por un equipo de profesionales rosaleños, en conjunto con la Armada Argentina, para conmemorar el vigésimo quinto aniversario del hundimiento del Crucero General Belgrano, acaecido durante el conflicto bélico con Inglaterra por las Islas Malvinas.
La avant premiere de la obra tuvo lugar en el complejo Gaumond de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, el martes anterior. En dicho estreno estuvieron presentes, además de representantes gubernamentales y de asociaciones de ex combatientes, las más altas autoridades navales y de otras fuerzas armadas. También hicieron lo propio los medios de difusión radiales, televisivos y gráficos nacionales.
La presentación en Coronel Rosales, en tanto, contó con el auspicio de la Dirección de Cultura del municipio rosaleño y tuvo lugar en el Teatro Colón, que vio colmada sus instalaciones.
La propia repartición municipal anunciará oportunamente las fechas de exhibición en la sala puntaltense. Del mismo modo ocurrirá en la sala capitalina mencionada, ya que la obra fílmica ha tenido una gran repercusión.
Ficha técnica. El Belgrano, historia de héroes es una realización fílmica conjunta de Gaceta Marinera y la productora Indigo, de Art & Media, en formato DVD y de 80 minutos de duración. Su director es el licenciado Juan Pablo Roubió. La producción ejecutiva estuvo a cargo de Luciana De Biase y la producción general correspondió a la licenciada Patricia Agudo, asistida por Federico Riccio.
Silvina Rosello fue responsable de la fotografía fija en tanto que la sonorización y musicalización fueron compuestas por Fernando Quiroga y Diego Duarte Conde. Ernesto Reid puso su voz para la narración.
El proceso de montaje tuvo lugar en instalaciones de SonArt, y las filmaciones se realizaron en diversos sitios, entre ellos Puerto Belgrano. Las caracterizaciones fueron compuestas por el elenco de la Comedia Rosaleña y participó de la asistencia general el staff de Gaceta Marinera, cuyo director es el capitán de fragata Ricardo Ulloa. El diseño de las tapas del estuche es obra de los diseñadores gráficos Martín Bergesio y Alejandro Striebeck.
Recuerdo, emoción y conocimiento
Todos los hacedores de esta obra consultados por este medio enfatizaron el carácter documental de esta producción que, sin embargo, contempló características de cinematográfica si se tienen en cuenta las minuciosamente realizadas tareas de caracterización, filmación, ambientación, vestuario y montaje.
Contiene una primitiva base argumental que, presentada en segmentos fragmentados, narra cronológicamente las sucesivas instancias desde el inicio de las hostilidades hasta el rescate de los náufragos.
Intercalados entre ellos, y en mérito de una acertada investigación de archivos televisivos, se suceden sin solución de continuidad los conceptos vertidos de los capitanes de navío (RE) Héctor Bonzo y Pedro Galazi --los entonces comandante y segundo comandante de la unidad naval siniestrada, respectivamente--, el suboficial santafesino Isidro Riva y los conscriptos Alberto Spinelli y Walter Morales, entre otros.
Un tercer ingrediente del collage temático, lo componen, las imágenes, también de archivo, del conflicto, de los acontecimientos vividos en esa época, de textos y recortes gráficos y de diversas personalidades de suma importancia en el desarrollo de los acontecimientos, entre los que sobresale la mismísima Primer Ministro, Margaret Thatcher. Y hasta de la poco feliz participación del seleccionado argentino en el campeonato Mundial de Fútbol de España.
Entre tantas historias subyacentes presentadas, la producción rescató la de los dos fallecidos civiles, los hermanos Avila, los cantineros del buque.
La novedad, que destaca a esta producción de las meras series documentales anteriormente realizadas, son las escenas de caracterización incorporadas al argumento, representadas por los actores de la Comedia Rosaleña, en las que el director Juan Pablo Roubió no escatimó recursos, vestimenta ni efectos especiales para brindarles realismo.
Un cuarto elemento, el de las ilustraciones y referencias de neto corte histórico, también inmersas en dosis adecuadas en este potpourrí visual a manera de flashbacks, le dan el rigor histórico necesario en una obra de estas características y agregan un carácter didáctico necesario para informar a muchos quienes conocen la historia de las "hermanitas perdidas" sólo a partir del 2 de abril de 1982.
Todo ello sustentado atinadamente sobre la sonorización y el fondo musical de una pieza musical conceptual sugerente, en cuyas distintas secuencias sobresale el fraseo tenor de Diego Duarte Conde, la cual aporta los matices adecuados y los climas necesarios en función de las imágenes.
Se trata pues de una obra facturada con estrictos cánones profesionales que invita al recuerdo, a la emoción y al conocimiento del acontecimiento más doloroso de nuestra Armada.