Bahía Blanca |

Bahía Blanca |

Bahía Blanca |

Ocupantes del barrio ESEBA piden legalizar su situación

Vecinos a los que les fueron entregadas las viviendas del barrio ESEBA, en proximidades de Villa Rosas, plantearon, ante un grupo de concejales, su inquietud por regularizar su situación. Las unidades habitacionales les fueron asignadas en el año 2002 y el acta correspondiente actualmente se encuentra vencida, ya que las casas no pertenecen a la comuna, sino que están dentro de la órbita del gobierno provincial, según explicó el concejal radical Roberto Ursino.


 Vecinos a los que les fueron entregadas las viviendas del barrio ESEBA, en proximidades de Villa Rosas, plantearon, ante un grupo de concejales, su inquietud por regularizar su situación.


 Las unidades habitacionales les fueron asignadas en el año 2002 y el acta correspondiente actualmente se encuentra vencida, ya que las casas no pertenecen a la comuna, sino que están dentro de la órbita del gobierno provincial, según explicó el concejal radical Roberto Ursino.


 Luego, dijo que existe un proyecto de ley que obliga a la Provincia a realizar la transferencia de dichas viviendas y terrenos aledaños al municipio, para que sea este quien decida sobre su destino.


 "En la actualidad, no se estarían ocupando ilegalmente las casas, ya que, en su momento, a estos vecinos se les entregaron las viviendas a través de la Municipalidad; lo que ocurre es que el contrato de locación se encuentra vencido.


 "Durante la administración de Rodolfo Lopes --agregó--, se estaba realizando un nuevo contrato, pero luego se fue Lopes y esta gente quedó a la deriva".


 Ursino dijo que los vecinos reclaman regularizar su situación, por lo que se prevé una reunión con integrantes de la secretaría Legal y Técnica de la comuna, para encontrar, a la brevedad, una salida al conflicto.


 "Fundamentalmente, depende de la Legislatura, ya que debe aprobar la transferencia de estas tierras, ya que, además, hay pedidos por las tierras para construir nuevos barrios, y también pedidos de la propia comuna para construir un anfiteatro en la esquina de avenida Arias y Ecuador", expresó.

Preciado objetivo.
Tanto las viviendas del barrio ESEBA como los terrenos aledaños constituyen un preciado objetivo, no sólo para quienes carecen de un techo propio, sino, también, para muchos otros que, con no pocos esfuerzos, han podido hacerse de un lugar en el mundo.





 Las viviendas fueron construidas para albergar a los técnicos extranjeros que llegaron para montar y operar la Central Termoeléctrica Comandante Luis Piedra Buena, cuya primera turbina entró en operaciones el 8 de mayo de 1989.


 Los chalets, de amplias dimensiones y muy buen nivel edilicio, se fueron deteriorando por falta de mantenimiento, lo cual restó brillo a un lugar que se había visto sumamente favorecido desde su habilitación.


 Tras la privatización de ESEBA, la central Piedra Buena pasó a manos del grupo Camuzzi (que lo cedió a la empresa IPC), pero no se incluyeron las viviendas, que quedaron bajo responsabilidad de los directivos de ESEBA Residual.


 Fueron estos quienes, en octubre de 2001, las transfirieron a la provincia de Buenos Aires.

Nuevo capítulo para un polémico proceso






 La entrega de las viviendas pertenecientes al barrio ESEBA a un grupo de particulares desató, a mediados de 2002, una ardua polémica, por supuestos "acomodos" políticos o instrumentación de mecanismos de adjudicación no del todo claros.


 El 16 de julio de ese año, como consecuencia de las críticas de vecinos sobre la supuesta entrega de las casas por favores políticos y a personas con influencias en los ámbitos de poder, el entonces secretario comunal de Salud y Acción Social, Oreste Eduardo Retta, explicó que las familias fueron seleccionadas teniendo en cuenta un informe psicológico que certificó que esas personas fueron perjudicadas por permanecer en viviendas ubicadas en cercanías del Polo Industrial.


 "Acepto que digan que usamos el dedo para designar a quienes se mudan, pese a que hay informes psicológicos que garantizan la transparencia", sostuvo Retta.


 A partir de allí, la cuestión comenzó a entrar en un cono de sombras y, si bien el expediente pudo haber sido analizado o no por los concejales, ya que jamás se le dio una difusión acorde a la magnitud de la situación planteada, la cuestión no volvió a ser puesta a consideración de la opinión pública, desconociéndose, hasta la actualidad, si los actuales ocupantes de las viviendas son los mismos que, en 2002, las recibieron por parte de la comuna y si cada asignación estuvo debidamente justificada.