Por un déficit de $1.100 millones, Villarino dejará de solventar las residencias de ancianos
El intendente Carlos Bevilacqua anunció que el municipio se retirará de la gestión directa de los cuatro geriátricos del distrito. En ellos viven 59 personas.
El municipio de Villarino dejará de gestionar sus cuatro residencias para adultos mayores debido a un déficit operativo anual de 1.100 millones de pesos, una cifra que es considerada insostenible ante el recorte de fondos de la Nación y la Provincia.
Paralelamente, se buscará traspasar la administración de estos establecimientos a sus cooperadoras o bien a empresas privadas mediante un sistema de tercerización por concurso público.
Según indicó el intendente Carlos Bevilacqua, la medida marca un punto de inflexión en la política social del distrito, al recordar que hasta el momento era el único de la provincia en sostener cuatro estructuras de este tipo bajo la órbita estatal.
Actualmente, en estos lugares viven 59 personas, y hay otras 70 en lista de espera para poder ingresar. La decisión fue formalizada a través de un proyecto de ordenanza elevado al Concejo Deliberante.
Según se indicó, la situación financiera se ve agravada por la necesidad de inversiones edilicias urgentes que el municipio no puede costear con fondos propios. A manera de ejemplo, Bevilacqua remarcó que en la residencia de Médanos se requieren aproximadamente 100 millones de pesos únicamente para renovar el sistema eléctrico y garantizar la seguridad de los residentes.
Asimismo, explicó que el costo operativo actual para sostener a cada uno de los 59 adultos mayores alojados en los geriátricos asciende a 2 millones de pesos mensuales, de los cuales los familiares aportan 400 mil. “Esto genera una brecha deficitaria de 1.600.000 pesos por abuelo, que hoy debe ser cubierta íntegramente por el erario municipal”, manifestó.
El jefe comunal aseguró que “el municipio no puede seguir haciéndose cargo de un déficit de 1.100 millones de pesos anuales”.
“No es un servicio esencial del municipio ser administrador o empresario geriátrico; si bien hace más de 25 años se tomó esa decisión, hoy es insostenible en esta coyuntura y pensando de acá para adelante, porque cada vez la gente vive más años y esa es una demanda que se viene”, explicó.
Bevilacqua enfatizó que esta situación es el resultado directo de un progresivo desentendimiento de los niveles superiores del Estado y de los organismos de previsión social.
“Existe un marcado corrimiento del PAMI, que debería asistir con medicamentos y esquemas de contención para la tercera edad”, advirtió.
El mandatario aseguró que, más allá de esta decisión, “de ninguna manera dejamos a nadie en la calle”.
“El municipio se va a hacer cargo de esos 59 residentes hasta el día que ellos decidan irse o que no estén más en la residencia. Vamos a seguir subsidiando la diferencia de costos en el caso de que un privado tome el gerenciamiento”, aseguró.
El proyecto de ordenanza oficialista propone atacar el déficit actual, crear un programa de incentivos para que el sector privado se haga cargo de las residencias y asegurar la continuidad de quienes ya viven en los hogares.
“Lo que hemos hecho es bajar el gasto. La gestión no debe ser municipal, sino de la cooperadora o a través de una tercerización donde el municipio se retire de la administración”, detalló. En el caso de que un privado tome el gerenciamiento, explicó, deberá demostrar capacidad técnica y financiera, mientras que el municipio mantendrá un rol de control y asistencia social focalizada.
Incentivos
Para fomentar la transición hacia un modelo de gestión no estatal, el proyecto incluye incentivos fiscales por un plazo de 10 años.
Entre ellos, se estipula que cualquier privado que decida invertir en la construcción o ampliación de residencias y geriátricos en Villarino quede exento del pago de tasas municipales durante ese tiempo, incluyendo Alumbrado, Barrido y Limpieza (ABL), Seguridad e Higiene y derechos de construcción.