El último cruce de mangueras
Luego de 70 años (fue inaugurada en 1936), dejó de funcionar, el último martes, la estación de servicio ubicada en la esquina de Yrigoyen y San Martín, una de las primeras habilitadas en la ciudad.
"Es una estación que se depura", explicó a este diario quien manejara el lugar durante los últimos tres años, recurriendo a una expresión propia de la jerga petrolera, lo cual significa que la misma dejará de expender combustible.
De esta manera, la empresa Shell Compañía de Petróleo SA resigna una estación emblemática entre las que componen su cadena de Bahía Blanca, respondiendo tal situación, según informaron, a una "cuestión operativa", en cumplimiento de una premisa de alcance nacional, acerca de ir retirando del mercado aquellas que funcionen en pleno microcentro, buscando emplazamientos más favorables para este tipo de negocios.
De acuerdo con fuentes consultadas por este diario, el inmueble que ocupara hasta ahora la estación ha sido vendido a un grupo inversor que ha construido varios locales comerciales en nuestra ciudad, evaluando actualmente las posibilidades concretas de desarrollar esa propuesta en tan significativa esquina.
Precisamente, los ubicados en la vereda de enfrente (Zelarrayán e Yrigoyen) fueron erigidos por el mencionado grupo, al igual que los habilitados en el edificio colonial que ocupara la financiera SIC, en Mitre y Sarmiento.
Así, se consolidaría una neta tendencia comercial para unas cuadras de San Martín-Zelarrayán, entre Sarmiento y Alsina, que, pese a su ubicación frente a la plaza principal, no han tenido nunca ese uso intensivo.
Un poco de historia
El uso del terreno de Yrigoyen y San Martín estuvo signado, durante 70 años, por el expendio de combustible. Sin embargo, en los primeros años del siglo XX, tuvo diferentes destinos.
Hacia mediados de la década del 30, funcionó allí el recreo y cancha de bochas de Atilio Giusani, local que competía con su vecino inmediato de San Martín y Zelarrayán, el concurrido café, bar y billares "Express", de Pedro del Blanco.
Unos años antes, en 1922, siendo propiedad el terreno del club Español, esta entidad llamó a concurso nacional de proyectos, para erigir allí su monumental sede social. Diez trabajos se presentaron entonces, resultando ganador el presentado por Enrique Cabré Moré, consistente en un edificio de cuatro pisos de altura y líneas neoclásicas que jamás llegó a construirse.
En 1936, las guías bahienses ya daban cuenta de la ubicación en el lugar de la estación de servicio de Alejandro Ibarra, quien abrió una historia que se extendió hasta estos días.
Cierres que se repiten
Farmacias, panaderías y estaciones de servicio parecen ser los comercios que más capacidad de supervivencia tienen en el tiempo.
Sin embargo, en los últimos años, los vaivenes económicos del país han generado toda una movida, en el rubro petrolero.
Así, han cerrado sus surtidores estaciones clásicas de la ciudad, como las de avenida Colón y Saavedra (abierta en 1929 por la West Indian Oil), de Luiggi y Brown (1942), Don Bosco y avenida Colón (1954), Patricios y Almafuerte (1937) y Charlone y Almafuerte, entre otras.
Ahora, fue el turno de la más céntrica de todas (su dirección legal es San Martín 2), la cual operó, hasta su cierre, con el nombre de estación de servicio "La Plaza".