Bahía Blanca | Domingo, 05 de abril

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Pyongyang probó ayer un nuevo misil

Corea del Norte probó ayer un séptimo misil, pese a la condena internacional por haber realizado el día anterior otros 6 ensayos con ese tipo de proyectiles y a horas de una reunión de urgencia del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas para discutir el caso. Al menos 6 misiles, entre ellos el polémico proyectil de largo alcance Taepodong-2, capaz de llegar a territorio norteamericano, fueron lanzados el pasado martes y un séptimo ayer a la madrugada, según dijeron funcionarios y oficiales japoneses y surcoreanos.


 SEUL (Télam) -- Corea del Norte probó ayer un séptimo misil, pese a la condena internacional por haber realizado el día anterior otros 6 ensayos con ese tipo de proyectiles y a horas de una reunión de urgencia del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas para discutir el caso.


 Al menos 6 misiles, entre ellos el polémico proyectil de largo alcance Taepodong-2, capaz de llegar a territorio norteamericano, fueron lanzados el pasado martes y un séptimo ayer a la madrugada, según dijeron funcionarios y oficiales japoneses y surcoreanos.


 El jefe del Estado Mayor conjunto ruso, general Yuri Baluevsky, fue más allá y apuntó que Corea del Norte probó al menos 10 misiles, pero agregó que no podía confirmar cuántos de ellos eran proyectiles intercontinentales.


 La prensa estatal norcoreana no mencionó las pruebas, pero un comentarista de la televisión estatal informó que el ejército y el pueblo están totalmente preparados para enfrentar cualquier provocación y desafío del imperialismo estadounidense.


 Un funcionario de la Cancillería norcoreana justificó la prueba ante periodistas japoneses en Pyongyang, dejando en claro que su país tiene un derecho innegable a probar misiles.


 "El lanzamiento de misiles es un asunto que cae enteramente dentro de nuestra soberanía. Nadie tiene derecho a negarnos ese derecho", aseveró el funcionario, Ri Pyong Dok.


 El test realizado con el misil de largo alcance Taepodong-2, que puede llevar una cabeza nuclear y según Estados Unidos podría alcanzar sus costas, fracasó y cayó antes de que pasara un minuto. Los otros misiles, Scud y Rodong, eran de corto y medio alcance.


 Las pruebas generaron alarma global y Rusia, Corea del Sur, Australia, Nueva Zelanda y Alemania, entre otros países, se apuraron a condenarlas, en tanto que EE.UU. habló de una provocación y Japón impuso las primeras sanciones.


 A pedido de este país, el Consejo de Seguridad de la ONU abordará el asunto, mientras China pidió a las partes implicadas que mantengan la cabeza fría.


 Rusia, uno de los principales aliados de Norcorea en las negociaciones a 6 bandas, criticó las pruebas y exhortó al régimen comunista de Kim Jong Il a evitar nuevos ensayos y a volver a la mesa de negociaciones acerca de su programa nuclear.


 "Esta acción emprendida por Pyongyang a despecho de las exhortaciones de la comunidad internacional, es capaz de provocar una nueva escalada de la tirantez tanto en la península de Corea como en la región en general", señaló el vocero del ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia, Mikhail Kaminin.


 Expertos consultados por distintos medios internacionales coincidieron en afirmar que Corea del Norte habría hecho las pruebas para intentar fortalecer su posición en las conversaciones acerca del fin de su polémico programa nuclear e imponer sus exigencias de realizar charlas bilaterales directas con Estados Unidos.


 "Tengan la intención que tengan estas acciones, el lanzamiento no tiene ventaja alguna para Corea del Norte", sostuvo el primer ministro japonés, Junichiro Koizumi.


 El enviado especial estadounidense para las mentadas conversaciones, Christopher Hill, viajará a la región para asesorarse con otros expertos vinculados a su nación, anunció la Casa Blanca.


 En tanto, un portavoz del gobierno surcoreano afirmó que el lanzamiento de misiles empeoraría las relaciones entre las dos Coreas y aumentaría el aislamiento internacional de su vecina.