Una mirada con distintos objetivos
El ojo humano funciona gracias a un complejo motor, sensorial y psíquico, los cuales interactuando adecuadamente permiten que los ejes oculares se encuentren paralelos.
Esto significa que la visión binocular está en perfecta armonía.
Claro que cuando alguno de estos tres componentes falla, aparecen alteraciones en uno o en ambos ojos.
El estrabismo constituye uno de los trastornos visuales más comunes.
El estrabismo funcional o concomitante se produce cuando los ojos no miran en la misma dirección, lo cual implica que mientras uno de ellos enfoca un objeto, el otro está mirando hacia otra parte, sea hacia adentro, arriba o hacia abajo.
El doctor Jorge Valoschin, médico oftalmólogo del Policlínico Bancario, de Buenos Aires, define a la patología como "la pérdida del paralelismo ocular".
Y si bien reconoce que "en la mayoría de los pacientes la desviación es notable y constituye un defecto estético llamativo, en otros cuesta apreciarla y muchas veces pasa desapercibida".
"De todos modos --aclara-- puede causar los mismos trastornos de visión que las grandes desviaciones".
Varios son los factores que influyen en la manifestación de esta enfermedad, aunque a veces uno sea el dominante.
Para este médico "no existe una causa única": cita como determinantes a la herencia, las infecciones, los tumores, los traumatismos, el sufrimiento fetal y las cuestiones emocionales, entre las más características.
No obstante, por lo general, la primera causa en el estrabismo suele ser de índole motora o sensorial.
Tampoco se descarta a la miopía como causante de la patología.
Para los padres
Es común que los niños menores de tres meses desvíen sus ojos mientras aprenden a enfocar la vista.
Esto no es motivo de preocupación hasta los seis meses de vida, dado que "los chicos no tienen control total sobre los movimientos oculares", apunta el doctor Valoschin.
El estrabismo se manifiesta generalmente en la infancia, entre los dos y los seis años.
A veces, sin embargo, el diagnóstico es erróneo y el paciente presenta, en realidad, un falso estrabismo, debido a que su puente nasal es ancho o bien el pliegue interno del ojo, demasiado prominente, lo que da la sensación de "ojos desviados hacia adentro", explica el oftalmólogo del Policlínico Bancario.
A la vez, aclara que este pseudo-estrabismo desaparece en la etapa del crecimiento.
Además de la pérdida del paralelismo ocular, el doctor Valoschin menciona, entre otros síntomas:
A. La ambliopía, también llamada "ojo vago".
Equivale a "ojos con correcta anatomía, pero sin una correcta funcionalidad visual".
En otras palabras, es la disminución de la agudeza visual de un ojo con respecto a otro.
B. La visión doble o diplopía, "cuando el estrabismo aparece en la edad adulta".
Se da si previamente hubo visión binocular.
A veces va acompañada de visión borrosa, vértigos y mareos.
C. Las posiciones anormales de la cabeza, tales como desviación, inclinación o tortícolis.
D. La pérdida de la visión binocular, mal cálculo de las distancias y de los relieves.
E. La alteración de los músculos del ojo, unida a una mala visión. "Un ojo se tuerce porque ve mal y a la inversa", grafica.
En los adultos suele haber confusión de imágenes. Algunas veces, la miopía, el astigmatismo y los defectos refractivos llevan a una mala fijación.
Prevenir a tiempo
El estudio estrábico es el primer paso y debe realizarse lo más temprano posible.
"Una consulta tardía --señala el oftalmólogo-- puede conducir al fracaso del tratamiento".
Aclara que, en estos casos, se procede a la cirugía "no para mejorar la visión binocular, sino por una cuestión estética".
Hecho el diagnóstico correspondiente, se le indica al paciente la realización de ejercicios ópticos sensoriales, además de la corrección con anteojos y de las oclusiones con parches, con los cuales se busca mejorar la visión.
Si aún así los ojos continúan desviados, se procede a la intervención quirúrgica, que no reemplaza al uso del parche, pero sirve para fortalecer o debilitar uno o varios músculos del ojo.
"De todos modos --agrega el especialista-- nunca se le puede asegurar al paciente estrábico que con una cirugía sus ojos quedarán paralelos".
Al mismo tiempo, remarca que "pueden aparecer complicaciones", tales como infecciones, reacciones alérgicas, quistes en la zona de las incisiones --que deberán extirparse-- y, aunque rara vez, caída del párpado superior y hemorragias.
El doctor Valoschin aconseja a los padres de todo recién nacido a llevar a su hijo a un oftalmólogo, puesto que "la función visual se determinará en los primeros meses de vida".
"El diagnóstico precoz --advierte-- puede resolver muchos trastornos y descartar una patología ocular asociada, como cataratas, lesiones en la retina, tumores y enfermedades del sistema nervioso central".
Por último, recomienda continuar el control hasta la adolescencia.