"En Patagones, muchas veces nos quedamos sin pasajes"
El jefe de la estación de Carmen de Patagones, Daniel Ulloa, indicó que el tren está dando una buena rentabilidad, dado que mucha gente lo utiliza para viajar o para enviar encomiendas.
"La temporada fue una barbaridad: muchas veces nos quedamos sin pasajes y no podíamos vender más asientos", señaló.
"Desde Patagones todos viajan sentados. Lo que ocurre es que no podemos asegurarles que, cuando lleguen a Bahía Blanca y deban hacer el trasbordo hacia Constitución, haya lugar para ellos", destacó Ulloa.
Además, destacó la limpieza con la que llegan y parten los vagones.
"Los coches viajan desinfectados y limpios, y la gente cuida mucho las instalaciones, tanto la de los trenes como las de la estación", comentó Ulloa, quien trabaja en ferrocarriles desde 1978.
Algo que es necesario, según la opinión de Ulloa, es un mayor número de frecuencias.
"Si se incrementa la cantidad de viajes, la rentabilidad será aún mayor. La gente todavía debe optar por el colectivo porque el tren viaja una sola vez por semana", dijo.
"Está muy bien la intención de tratar de reinsertar el tren como medio de transporte de pasajeros. Durante estos 9 años en los que no funcionó se murieron todas las estaciones intermedias", consideró Ulloa.
En Stroeder
"El servicio funciona bien y la gente está contenta. De cualquier manera, consideran necesario una frecuencia mayor en el servicio", manifestó Oscar Graf, jefe de estación de Stroeder.
Según indicó, un promedio de 20 personas viaja semanalmente, tanto de ida como de vuelta, aunque la mayoría viaja hacia Bahía Blanca y La Salada.
"Todos están conformes por el servicio y por lo que les representa usarlo, sobre todo en lo económico. Por otra parte, el estado de las vías se está mejorando cada día, lo que permitirá una mayor velocidad en el servicio", reconoció Graf.
En Pradere
"El tren nos ha venido muy bien. Aparte de lo económico que resulta, nos facilita el transporte a Buenos Aires", comentó Osvaldo Bondaruk, delegado de Juan A. Pradere.
Según el funcionario, la repercusión del tren (más allá del precio) es mayor que la que tienen los colectivos como medio de transporte, ya que sólo una línea de micros se detiene en Juan A. Pradere.
"El movimiento que genera el tren en la localidad no es grande, aún, debido a la escasa frecuencia de viajes que realiza. Además, es un tanto lento... Pero estoy seguro de que el servicio va a mejorar", señaló a "La Nueva Provincia".
Bondaruk apuesta a que los resultados se comenzarán a notar durante este mes, cuando el servicio sea utilizado por los estudiantes.
"Por otro lado, me gusta viajar en tren, sobre todo en viajes largos, porque es un medio muy cómodo", estimó.
Sólo hay voces de satisfacción
Pedro Luro: solicitan más frecuencias
"No nos podemos quejar. La gente está más que conforme con el servicio de pasajeros, y esto se refleja en el promedio de 60 boletos que vendemos todas las semanas", expresó Daniel Acosta, jefe de la estación Pedro Luro.
"Es un servicio para el pueblo, aunque no sólo para Pedro Luro, sino para todas las localidades. El tren es algo que da vida a los lugares por los que pasa", indicó.
El jefe de estación señaló que la mayoría de las personas viajan a Bahía Blanca y a Constitución.
"Además, la gente demanda por más frecuencias. Creo que esto ocurrirá cuando los directivos noten que el servicio está funcionando bien", manifestó.
La Salada: un servicio con gran valor turístico
"La llegada del tren significó un hecho muy importante para Lago Parque La Salada. Cada fin de semana, un promedio de 60 personas usan el servicio para llegar al lugar, o bien para irse", comentó Luis Méndez, presidente de la comisión de fomento de Lago Parque La Salada.
"Esto se traduce en un gran beneficio para el turismo y en un progreso más para nosotros", agregó Méndez, quien recordó que en el lugar se construyó un andén especial para posibilitar el ascenso y descenso de pasajeros.
El presidente de la comisión de fomento destacó que la parada del tren en La Salada continuará durante todo el año, lo que supone una apertura al turismo invernal.
"Los mismos directivos de Ferrobaires nos llamaron para felicitarnos por la cantidad de gente que viene a La Salada", finalizó Méndez.
Hilario Ascasubi: piden un servicio diario
"Esperábamos con ansias la vuelta del tren. Mucha gente usa el servicio. Es más, este movimiento se intensificó con todos los trabajadores que llegaron desde el norte a trabajar en la cosecha de cebolla", explicó José Dehenen, delegado de Hilario Ascasubi.
"Lamentablemente, sólo les sirve a los que tienen que quedarse o tomar alguna combinación", comentó.
Dehenen consideró que el horario de viaje es inconveniente para aquellos que deben hacer alguna diligencia en Bahía Blanca, porque no pueden volver el mismo día.
"A muchos nos gustaría que vuelva el servicio diario (que iba a la mañana y volvía a la tarde a Patagones), pero también sabemos que no es tan fácil. Además, hay dos combis y una línea de colectivos hacia Bahía Blanca y Patagones.
"El mayor problema que tenemos es que no estamos acostumbrados al tren. Pero, por supuesto, cuando lo veamos funcionar más seguido, esto puede cambiar... aunque sólo sea dos o tres veces por semana", finalizó Dehenen.
Una vida junto a las vías
Luis Marfil comenzó su "romance" con los ferrocarriles en 1939, cuando tenía 14 años. En 1967 fue destinado a Mayor Buratovich, donde fue jefe de estación durante 32 años.
"Una de las mejores cosas que pueden haber pasado fue que el tren haya vuelto a circular. Es el medio de transporte más seguro y más barato que hay", aseguró.
"El ferrocarril fue muy importante para el progreso de las estaciones que terminaron convirtiéndose en pueblos. Cuando cerraron algunos ramales para el transporte de pasajeros, muchas localidades se vinieron abajo", afirmó.
"Algunos lugares donde no pasa el tren están prácticamente aislados, ya que pocos o ningún colectivo para allí", explicó.
"Y no sólo son importantes para el transporte de pasajeros, sino también para cargas. ¿Cuántos camiones son necesarios para trasladar 2 mil toneladas de peso? Y no hablemos de cómo quedaría la ruta en ese caso...", indicó.
"Además, casi no hay accidentes", agregó Marfil.
En sus primeros ocho años de trabajo, los ferrocarriles pertenecían a capitales británicos y existían algunos requisitos esenciales para conseguir trabajo allí.
"En esa época, el que no sabía cómo trabajar con el telégrafo no podía trabajar en ferrocarriles. Y hoy, ya no es necesario, porque se comunican por radio o por medios electrónicos", comentó.
El ex ferroviario cree que el tren seguirá creciendo y expandiéndose, como en sus mejores tiempos.
"Lamentablemente, todavía no he viajado (en el nuevo ramal). Pero lo haré apenas cobre la jubilación", finalizó.
"El tren revitaliza a los pueblos"
José Ferreiro Otero vive en Villalonga, donde fue jefe de la estación ferroviaria entre los años 1967 y 2002. Conoce de trenes, vivió entre ellos, recorrió el país en ellos y sufrió cuando, hace poco más de nueve años, vio pasar el último servicio de pasajeros entre Bahía Blanca y Carmen de Patagones.
"En noviembre pasado, cuando volvió a pasar el tren, sentí una gran felicidad, porque yo nací y viví con las vías ferroviarias", indicó.
Ya jubilado, luego de más de 50 años como empleado de ferrocarriles, le propusieron volver como asesor, pero declinó la oferta.
"Al tren no tendrían que haberlo sacado en ningún momento. Es un medio utilizado en todos los países del primer mundo, donde nunca se pensó en retirarlo. Además, es económico", comentó a "La Nueva Provincia".
"El tren revitaliza a los pueblos, porque los une. Hay que recordar que, a lo largo del tiempo, el ferrocarril pobló muchas localidades", señaló Otero, quien comenzó a trabajar en las vías cuando las empresas de trenes eran propiedad de capitales ingleses.
Pero no vive sólo de recuerdos. Conoce el servicio y, aunque le duela, se permite ser un tanto crítico.
"A los trenes hay que modernizarlos. Además, hay que prepararse para trabajar en ellos. En su momento, yo mismo tuve que hacer un curso", recordó.
"Por otro lado, me dijeron que la limpieza de los vagones es mediocre. Y, además, el viaje tarda demasiado... Pero parece que hay intenciones de mejorarlo", concluyó.