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El crimen de Nora Dalmasso: quién es Roberto Bárzola y por qué es el único sospechoso que tiene la causa

El colocador de pisos que quedó bajo la lupa por el asesinato en Villa Golf sigue en libertad, pero con restricciones judiciales mientras la causa espera una definición clave.

Foto: TN

Durante casi dos décadas, el crimen de Nora Dalmasso quedó atrapado entre hipótesis fallidas, sospechas cruzadas y giros judiciales que mantuvieron en vilo a la provincia de Córdoba y a todo el país. En ese laberinto apareció una figura que, con el paso del tiempo, terminó ocupando el centro de la escena: Roberto Bárzola.

En noviembre de 2006 tenía 27 años y trabajaba como colocador de pisos. Había ingresado a la casa de la familia Macarrón días antes del asesinato de Nora para realizar tareas de pulido de parquet en el living.

Actualmente, con 46 años, su realidad es completamente distinta: vive en el sur de Córdoba, lejos del exclusivo barrio Villa Golf -donde ocurrió el hecho-, trabaja como camionero en el transporte de granos y formó una familia. Sin embargo, el peso del caso Dalmasso todavía condiciona cada uno de sus movimientos.

Las condiciones que debe cumplir mientras la causa sigue abierta

Aunque permanece en libertad, Bárzola debe cumplir estrictas medidas impuestas por la Justicia. Según indicó El Doce, tiene que fijar y mantener domicilio, estar siempre a disposición del juzgado, concurrir a cada citación y abstenerse de cualquier acto que pueda entorpecer la investigación.

Además, por su trabajo como transportista, acordó con la fiscalía que debe informar cada vez que realiza un viaje: detallar el destino, el vehículo y la duración del recorrido, ya sea él mismo o a través de su abogado.

El sobreseimiento y la espera por una resolución definitiva

El 13 de octubre de 2025, la Cámara Segunda del Crimen de Río Cuarto dictó el sobreseimiento de Bárzola por prescripción. Los jueces entendieron que no hubo otro delito que interrumpiera el plazo y que la causa estaba agotada.

Sin embargo, los abogados de Marcelo, Facundo y Valentina Macarrón presentaron un recurso de casación ante el Tribunal Superior de Justicia. Hasta que haya una resolución, el expediente sigue en el Juzgado de Control de Río Cuarto.

Las declaraciones de Bárzola

Bárzola declaró que trabajó “dos días y medio... tres” en la casa de los Macarrón, realizando tareas de pulido del parquet del living. Su patrón, Walter González, también declaró como testigo.

En su primera presentación ante la Justicia, el 27 de noviembre de 2006, un día después del hallazgo del cuerpo, Bárzola contó que desde el martes 21 de noviembre estuvo trabajando en la casa y que el viernes 24 se retiró cerca de las 12.30 para ir a otra obra.

Dijo además que el sábado volvió bajo la lluvia para continuar, pero nadie respondió cuando tocó timbre. Esperó unos minutos y se fue.

En febrero de 2007, Bárzola amplió su declaración y aseguró que la única vez que tuvo “contacto verbal” con Nora fue el viernes 24 por la mañana, por el polvillo que la máquina había dejado en la cocina.

También sostuvo que quienes trabajaban en la casa sabían que Marcelo Macarrón estaba de viaje, porque veían a Nora sola.

Los indicios y las pruebas que lo complican

En el jury que terminó con la destitución de los fiscales Javier Di Santo, Daniel Miralles y Luis Pizarro, la fiscal general adjunta Bettina Croppi señaló que Bárzola fue el único que se ubicó en el domicilio en el rango horario de la muerte de Nora.

También se mencionó la declaración de María Delia Grassi, madre de la víctima, quien habló de una discusión de su hija con un carpintero, aunque se cree que pudo referirse al colocador de pisos.

En diciembre de 2025, el fiscal Pablo Jávega pidió la elevación a juicio con Bárzola como principal imputado. Apuntó como elemento central la “compatibilidad genética” entre vestigios biológicos hallados en el cinto de la bata (considerado el arma homicida) y el ADN mitocondrial detectado en un pelo secuestrado en el pubis de la víctima.

“Existen diversos indicadores, ninguno concluyente por sí mismos, pero analizados en conjunto excluyen otra opción o hipótesis”, sostuvo el fiscal Jávega al fundamentar la acusación. (TN)