El puente de la felicidad sobre un modesto arroyo
Una obra que es puente y también lugar de encuentro y permanencia, en Shanghai, China.
Es periodista, ingeniero civil y docente de la Universidad Nacional del Sud en materias relacionadas con el Patrimonio arquitectónico y el planeamiento urbano. Ha publicado notas en revistas Vivienda, Todo es Historia, Obras & Protagonistas y Summa +. Participa en varios micros radiales referidos a la historia de Bahía Blanca. En dos ocasiones recibió primera mención por parte de ADEPA en el rubro Cultura e Historia.
Diseñar un paso sobre un pequeño arroyo es una posibilidad que en nuestra ciudad existe desde el momento que el Napostá luce todavía parte de su recorrido a cielo abierto.
Esta obra llamada Puente Xi (Puente de la Felicidad) realizada en Shanghái, China una muestra una alternativa de diseño para para ese tipo de desafío.
Se trata de una estructura que cruza un arroyo y se integra armoniosamente entre los árboles, sirviendo tanto como vía de acceso desde la calle como un pequeño espacio ceremonial, siendo a la vez una infraestructura y un lugar de ritual.
El parque de Huashan es uno de los parques urbanos más románticos de Shanghái. El registro civil del distrito se trasladó a su cercanías a principios de 2026 y desde fines de 2025, la zona ha experimentado una serie de renovaciones, creando un "Sendero de la Felicidad", con espacios abiertos y detalles en color rosa.
El pedido
El encargo original para Xi incluía dos añadidos: un puente peatonal que cruzara el arroyo y un pequeño pabellón que ofreciera un escenario para fotos a los recién casados. Así se combinaron ambos elementos en una solución única: una estructura que funciona como torre y puente con forma de arco iris.
El puente-torre fue construido in situ con hormigón rosa. La plataforma se eleva en un suave arco sobre el arroyo y las piedras mientras que la cima de la torre se abre al cielo y proyecta patrones de luz en forma de corazón.
Una explanada circular funciona como una pequeña plaza ceremonial y una zona de descanso. Los acabados de hormigón, granito y árido visto en diferentes tonalidades de rosa armonizan con la vegetación.
Durante el diseño, los autores realizaron estudios del terreno, considerando diversas alineaciones y tramos del puente para minimizar la intervención en los árboles y optimizar su ubicación.
Más allá de ser un lugar ideal para fotos de boda, la intención fue que el puente se integre en la vida cotidiana de los residentes. En días normales, los niños corren por el lugar, los vecinos se apoyan en la barandilla o se reúnen en la plaza; todas acciones que dan la sensación de que la estructura ha formado parte del lugar desde hace años.