Ciclovías, transporte y seguridad vial, en el centro del debate
Con una amplia participación, la primera Mesa de Movilidad Sustentable Urbana trazó un diagnóstico inicial sobre las principales falencias que presenta Bahía Blanca.
Recibido en 1993, acumula 28 años de trayectoria en el periodismo local. Ex jefe de la sección Deportes y La Ciudad y actual secretario de Redacción de La Nueva. Ex profesor de los dos institutos de Periodismo de la ciudad. Especialista en temas deportivos, sociales y gremiales.
La necesidad de construir una ciudad más segura, inclusiva y conectada comenzó a tomar forma en Bahía Blanca a partir de la primera reunión de la Mesa de Movilidad Sustentable Urbana.
El espacio, impulsado por la Plataforma de Movilidad Sustentable, reunió a representantes de universidades, colegios profesionales, concejales, empresas, organizaciones y usuarios del transporte público para avanzar en un diagnóstico colectivo sobre los problemas que atraviesan a la movilidad urbana.
“Estamos muy contentos porque participó la Universidad del Sur, la Tecnológica, el Colegio de Ingenieros, el Colegio de Arquitectos, los concejales y algunas empresas privadas con la iniciativa de empezar a trabajar y analizar realmente cuáles son las problemáticas principales”, destacó Guillermo Liverotti, referente de la Plataforma de Movilidad Sustentable.
El encuentro, desarrollado en el Colegio de Arquitectos, tuvo como eje una dinámica participativa sobre un mapa de Bahía Blanca. A partir de imágenes de posibles intervenciones urbanas y notas adhesivas, los participantes identificaron problemas concretos de sus barrios o sectores de trabajo y propusieron alternativas de solución. El ejercicio permitió construir un primer diagnóstico ciudadano y detectar coincidencias entre los distintos actores.
La infraestructura para bicicletas fue, precisamente, la temática que más menciones concentró. Entre las propuestas aparecieron la construcción de nuevas ciclovías, la conexión de los tramos existentes y la creación de corredores seguros que vinculen barrios con escuelas, universidades, hospitales y centros comerciales. También se planteó la instalación de bicicleteros seguros y la posibilidad de avanzar con el proyecto de hubs de movilidad.
“Se volvió a hablar de la necesidad imperiosa de estacionamientos de bicicletas seguros”, remarcó Liverotti, quien también advirtió sobre las deficiencias actuales de la infraestructura específica para los ciclistas.
El relevamiento también permitió poner en evidencia distintas situaciones vinculadas con la seguridad vial. Vehículos estacionados sobre ciclovías y esquinas, cruces inseguros para peatones y ciclistas, la necesidad de reducir las velocidades en sectores urbanos y la falta de mayor señalización y ordenamiento del tránsito fueron algunos de los puntos señalados.
Para Liverotti, la educación vial aparece como una de las herramientas centrales para empezar a modificar esa realidad. “Estamos todos de acuerdo en que la educación vial es algo que tenemos que trabajar mucho con respecto a la disminución de siniestros viales. Las velocidades máximas también son un problema”, sostuvo.
Una ciudad más conectada
El transporte público fue otro de los ejes centrales de la reunión. Desde el espacio Usuarios Testigos del Transporte Público se plantearon problemas vinculados con la baja frecuencia de los servicios, la escasa cobertura territorial y las grandes distancias que muchos vecinos deben caminar para acceder a una parada.
A esas dificultades se sumó la necesidad de integrar mejor los distintos modos de transporte.
“Queremos una ciudad inclusiva donde todos puedan tener las mismas posibilidades”, expresó Liverotti.
En esa línea, también se mencionaron las dificultades que tienen los colectivos para circular por calles de tierra y sectores con baches. La mesa busca, precisamente, que el diagnóstico permita abordar la movilidad como un sistema integral y no como una suma de problemas aislados.
La caminabilidad y la accesibilidad universal completaron otro de los grandes ejes del debate. Mejorar las veredas, generar recorridos peatonales seguros y crear corredores escolares fueron algunas de las propuestas surgidas durante el trabajo participativo.
También se planteó la necesidad de recuperar sectores degradados, incorporar nuevos espacios verdes y conectar áreas recreativas mediante infraestructura peatonal y ciclista. En materia ambiental, se propuso sumar más cestos en parques y paseos e incorporar criterios ambientales a los proyectos de movilidad.
Del diagnóstico a la acción
Durante la reunión se presentó además MOV3S, una aplicación surgida de los talleres participativos de la Semana de la Movilidad Sustentable. La herramienta cuenta con casi 1.000 usuarios y permitió registrar desplazamientos urbanos por 6.600 kilómetros, con más de 1.300 kilos de dióxido de carbono evitados, según los datos compartidos durante el encuentro.
La plataforma será utilizada como una herramienta para generar información ciudadana sobre movilidad y complementar el relevamiento que se realizará a través de un formulario abierto a vecinos e instituciones que no participaron de la primera reunión.
La idea es sistematizar esos datos junto con los obtenidos a través de MOV3S y llegar a la próxima reunión con un diagnóstico más amplio. El encuentro se realizaría a mediados de agosto en el Colegio de Ingenieros.
“Estamos muy contentos porque participó la Universidad del Sur, la Tecnológica, el Colegio de Ingenieros, el Colegio de Arquitectos, los concejales y algunas empresas privadas”, reiteró Liverotti, al valorar el carácter multisectorial de la iniciativa.
El objetivo es que ese trabajo colectivo no quede limitado a un diagnóstico. La Mesa se propuso elaborar un plan de acción conjunto, definir prioridades y avanzar en propuestas concretas que puedan ser presentadas durante la Semana de la Movilidad Sustentable, prevista para septiembre, y el Foro Argentino de la Bicicleta, que se realizará en Bahía Blanca en octubre.