Brandsen al 700: "Tenés que tener un bote para subir a la vereda"
Una pérdida de agua que comenzó en febrero continúa sin solución. Ya deterioró el asfalto y complicó el tránsito para vecinos y comerciantes del sector.
Las vallas demarcan un caño que expulsa agua en medio de Brandsen al 700. Ese es el paisaje que observan a diario los vecinos y comerciantes de la zona, donde una pérdida que comenzó hace más de seis meses continúa sin una solución definitiva.
La intersección de Brandsen, Catriel y avenida Napostá se convirtió en una verdadera pesadilla, incluso para los propios trabajadores municipales, que deben reparar continuamente el asfalto. El problema se extiende calle abajo hasta Corrientes, donde el agua también deteriora la calzada.
El inconveniente comenzó el 18 de febrero, sobre el carril derecho en dirección ascendente hacia el barrio Bella Vista. En ese punto, el agua empezó a brotar con fuerza, a modo de géiser. Ante los reclamos insistentes de los vecinos, personal de ABSA se presentó en el lugar, pero solo colocó un caño para reducir el caudal de la pérdida.
Los trabajadores prometieron regresar a la brevedad para solucionar el problema. Sin embargo, los vecinos y comerciantes continúan esperando.
"La verdad es que ya estamos cansados de reclamar. Yo lo hago todos los días en la página de ABSA y no hay solución. Es realmente un desastre porque la pérdida está hace más de seis meses y se está destruyendo todo el asfalto. Incluso tengo una grieta en la vereda de mi local, donde también brota agua. No sé qué están esperando, porque no se puede circular por la calle y los autos tienen que pasarse al otro carril, con el peligro que eso conlleva. Además, las personas no pueden pasar porque está todo inundado", contó Sofía, una comerciante del sector.
El problema no termina allí. La pendiente natural de la calle hace que el agua escurra hacia la intersección de Corrientes, en dirección a las vías del ferrocarril, y continúe deteriorando el asfalto de una arteria muy transitada, ya que constituye una de las principales puertas de entrada a uno de los barrios más populares de la ciudad.
"Si alguien tiene que utilizar la rampa de la esquina, no puede hacerlo porque hay una laguna. Pero lo más peligroso es que está vallado y ocupa más de la mitad del carril. Con el agua saliendo, es un peligro para los que vienen subiendo en auto y deben pasarse al carril que baja hacia el centro", explicó Sofía.
"Además, se junta mucha suciedad. Me la paso limpiando bolsas y mugre que se acumula por todo lo que arrastra el agua", agregó.
La comerciante también señaló que la pérdida llegó hasta la vereda. "Hay grietas en el cordón de la vereda en las que también sale agua. Esta parece ser de la red, porque sale limpia. No quiero ni imaginar la cantidad de agua que se ha desperdiciado y que está generando todo este tipo de problemas", sostuvo.
La Municipalidad intervino en varias oportunidades para reparar el asfalto en la intersección de Corrientes y Brandsen. Incluso, durante la jornada de hoy, una cuadrilla se presentó en el lugar para realizar nuevos trabajos, pero no pudo avanzar debido al importante acumulado de agua que se genera por la pérdida de Brandsen al 700.
De esta manera, mientras el agua continúa descendiendo por la pendiente, el asfalto vuelve a deteriorarse en un sector que ya fue reparado en reiteradas oportunidades. "Yo estoy abriendo mi local y la verdad es que es un trastorno para aquellos que quieren venir a comprar, porque tenés que tener un bote para poder subir a la vereda", concluyó Sofía.