Violencia en una Liga de Santa Fe: un jugador fue expulsado, le pegó al árbitro y terminó preso
Sucedió en un partido por el torneo Regional entre Santa Catalina y Barrio Quinta de Capitán Bermúdez.
El fútbol regional de la provincia de Santa Fe sigue conmocionado por el gravísimo episodio de violencia durante el partido que disputaron, hace una semana, los clubes Santa Catalina y Barrio Quinta de Capitán Bermúdez, por la liga Sanlorencina.
Un jugador del equipo visitante fue expulsado a los 35 minutos del primer tiempo en una acción normal de juego, pero reaccionó de manera violenta: le aplicó una trompada al árbitro en el rostro y se peleó con todos los que lo querían calmar, desencadenando la suspensión del encuentro.
Ante lo ocurrido, los efectivos policiales que se encontraban cumpliendo sus funciones en el estadio intervinieron rápidamente y aprehendieron al atacante, identificado como Jorge Godoy. A pesar de que sus compañeros intentaron evitar que se lo lleven detenido, los agentes lo trasladaron a la Comisaría Segunda.
La víctima, Hugo Walter Masuelli, de 53 años, por su parte, resultó herida en el pómulo derecho, por lo que debió ser atendida por personal médico en el lugar. Desde el medio local Rosario 3 informaron que luego fue trasladado a un hospital cercano para someterse a estudios de control.
La violencia en el fútbol amateur y regional preocupa cada vez más a las autoridades, por los hechos reiterativos de este tipo de acciones entre futbolistas, contra los árbitros y entre el público presente en los partidos.
Días atrás, la final de la Liga Nicoleña de Fútbol terminó con una batalla campal en la que se enfrentaron jugadores, cuerpos técnicos y auxiliares de ambos equipos. Hubo corridas, patadas y golpes entre los integrantes de las delegaciones de Regatas y La Emilia.
El incidente mayor se desató minutos después de que Regatas consiguiera la victoria por penales, al imponerse 5-4 en la serie luego del empate 0-0 en el tiempo reglamentario.
Un video reveló que la pelea empezó en medio de los festejos del equipo ganador, cuando un futbolista de La Emilia le pegó una patada voladora por la espalda a un rival que estaba abrazando a su pequeño hijo. El nene terminó en el piso.