El comercio tradicional en un momento crítico
La baja en las ventas tradicionales no responde de manera exclusiva a una situación económica. Los nuevos tiempos han traído otras formas de comercialización.
Casa semana se conoce el cierre de nuevos comercios, en algunos casos con muchos años de trayectoria, en otros emprendimientos que no han logrado sostenerse.
Es habitual que estas circunstancias sean utilizada para señalar como culpable al gobierno de turno, como si el mal momento comercial fuese exclusiva consecuencia de determinadas medidas o cambios en la economía.
Se habla de una baja en el poder adquisitivo, se sugiere extender el horario de atención o generar más lugares de estacionamiento para sumar clientes.
Lo cierto es que centrarse en esos puntos es atender un porcentaje ínfimo de la situación, lo cual puede conducir a conclusiones erróneas y a que las medidas que se tomen buscando mejorar las ventas no tengan el resultado esperado.
Las formas del comercio, las maneras de vender, las costumbres de los nuevos tiempos se han modificado de manera radical, lo cual exige un análisis con datos reales y lecturas más abarcativas.
Un cambio clave es el de las ventas online. Hoy la gente compra desde su casa, accede a comercios de todo el país y del mundo, consigue productos a precios más bajos, con envíos gratuitos, garantizados y con entrega inmediata.
Esa competencia es crucial. Es necesario determinar si la gente no compra de la manera tradicional –yendo a los comercios físicos—pero si lo hace a través de la web.
Ha habido un fortalecimiento de los comercios barriales, se ha alentado esa cercanía, con lo cual es posible que los comercios del micro y macrocentro sientan el impacto en sus ventas.
Existe a veces una desproporción entre la realidad del comercio y los valores de los alquileres y los servicios, lo cual hace inviable todo tipo de negocio, con valores que no se ajustan a la realidad.
Estos puntos son algunos de los muchos que se deben considerar, para así tomar medidas adecuadas, como sumar sistemas de ventas online, acordar entregas a domicilio, establecer ofertas, adecuar precios, sumar mercadería.
No es nada nuevo ni novedoso que los esquemas y sistemas cambien, que para sobrevivir haya que reinventarse y adecuarse. Ese es hoy el gran desafío, para todos.