Elecciones en Perú: cerraron los comicios en un balotaje clave
Más de 27 millones de ciudadanos eligen hoy al próximo mandatario. Keiko Fujimori y Roberto Sánchez, con proyectos ideológicos opuestos, miden sus fuerzas en las urnas.
Este 7 de junio, más de 27 millones de ciudadanos peruanos estaban convocados a las urnas. Con el cierre de las mesas de votación a las 17 hora local (19 de la Argentina), Perú quedó a la espera de los primeros resultados oficiales que definirán si la candidata de centroderecha Keiko Fujimori o el postulante de izquierda Roberto Sánchez se impondrá en el balotaje presidencial.
En estos comicios está en juego mucho más que el mandato presidencial para el período 2026-2031: es la oportunidad de cerrar una severa crisis política. La elección determinará quién se convertirá en el noveno presidente peruano en los últimos diez años.
La misión de observación electoral de la Organización de Estados Americanos (OEA) destacó este domingo que la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en Perú se desarrolló con normalidad y sin incidentes de relevancia.
"Hemos estado presentes en alrededor de 300 recintos electorales y la jornada se está desarrollando de manera tranquila y en paz", afirmó el jefe de la misión, el boliviano Víctor Rico. Además, señaló que los inconvenientes que pudieron surgir durante la votación fueron resueltos conforme a la normativa vigente.
Keiko Fujimori, líder del espacio de derecha Fuerza Popular, y Roberto Sánchez, del sello de izquierda Juntos por el Perú, son los candidatos que accedieron al balotaje. En la primera vuelta, y en una oferta electoral que superaba los 30 candidatos, ninguno se sobrepuso de manera contundente: Fujimori lideró los comicios con 17,18 %, mientras que Sánchez se metió en la definición con el 12,03 % de los votos.
Se trata de la cuarta participación de Fujimori para la presidencia, en una campaña que giró en torno a los ejes de seguridad e inversión, además de intentar sobreponerse a las críticas que la referencian con su padre, el expresidente Alberto Fujimori, al que se lo encontró culpable de hechos de corrupción, autoritarismo y esterilización forzada de mujeres originarias.
Por su parte, Roberto Sánchez levantó las consignas del último mandatario electo, Pedro Castillo -quien continúa detenido-, y concentra el apoyo de las zonas rurales y del sur del país. Aunque intentó acallar los rumores de expropiaciones de compañías mineras y energéticas, dejó trascender sus intenciones de renegociar los acuerdos con las empresas de capital extranjero.
La encuesta de Ipsos Perú muestra como favorita a Fujimori, con una intención de voto del 38 % frente al 35 % de Sánchez. En ese marco, la indecisión del 27 % de los encuestados no sólo expresa la incertidumbre al respecto del resultado final, sino también la insatisfacción hacia la dirigencia política que marcó la última década de la vida institucional del Perú. (Ámbito)