En la India: un embalse reduce riesgos y genera un espacio público
Pensado para recolectar agua de lluvia, este lago generado en la India es una muestra clara de una intervención urbana que revitaliza un lugar.
Desde hace más de un siglo se habla en nuestra ciudad de generar el embalse del arroyo Napostá en la zona de puente Canessa, como elemento regulador de crecidas, recurso hídrico y espacio recreativo.
Como modelo cercano a lo que significaría generar este tipo de lago, mostramos el caso de Atal Sarovar, un lago ubicado en Rajkot, India, que ha sido revitalizado como parte de la iniciativa Ciudad Inteligente. El proyecto transformó una depresión natural en un cuerpo de agua que integra la gestión de aguas pluviales, la regeneración ecológica y espacios públicos.
El proyecto comenzó con estudios para la optimización de su cuenca, con el fin de mejorar la retención y la calidad del agua. El lago capta aguas pluviales y recibe agua de una planta de tratamiento de aguas residuales, lo cual garantiza la disponibilidad de agua durante todo el año y mejora la recarga de los acuíferos.
La mitigación de inundaciones fue fundamental del diseño, con estructuras de desagüe calibradas en función de un periodo de retorno de 100 años.
La ejecución comenzó con la preparación del terreno y estudios geotécnicos, seguidos del refuerzo de los bordes mediante mampostería y geotextiles.
Los detalles
Para los terraplenes y terrazas se utilizaron piedra de origen local y tierra estabilizada. Las pasarelas, plataformas y miradores se construyeron con madera y hormigón reciclados, lo que redujo la huella de carbono del proyecto y garantizó su durabilidad.
Alrededor del lago, se han diseñado diversos espqueacios públicos. Anfiteatros, zonas verdes, senderos y miradores que dinamizan la ribera, mientras que una red de caminos peatonales y ciclistas fomenta la movilidad. Estas instalaciones promueven la participación ciudadana, convirtiendo la ribera en parte integral de la vida urbana.
La infraestructura inteligente incluye sensores de calidad del agua, video vigilancia, paneles solares e integración con el centro de mando de la ciudad.
El lago se ha convertido en un espacio cívico que impulsa la interacción social, celebra la ecología, atrae inversiones y ejemplifica el papel del agua en la construcción de futuros urbanos resilientes e inclusivos.