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Gómez Peña recordó a Prisiajniuc: “Un sabio que predicaba con el ejemplo todo el tiempo”

“Peco” fue el asistente técnico del orientador rosarino --fallecido ayer a los 57 años—en el ascenso de Villa Mitre al Federal A 2015.

Fotos: Archivo La Nueva.

El 19 de abril había cumplido 57 años y 14 días más tarde falleció a raíz de una enfermedad que venía soportando desde un tiempo largo y que no le permitía dedicarse de lleno a su gran pasión: la dirección técnica.

El rosarino Sergio José Prisiajniuc es parte de la historia de Villa Mitre, porque consiguió, como entrenador principal, el ascenso al Federal A en diciembre de 2015.

Su asistente, o “mano derecha”, como solía decir el DT, fue Federico Gómez Peña, que lo define en tres palabras: “Muy profesional, sabio y bicho”.

“Hablé con él el día de su cumpleaños, aunque estábamos en contacto permanente. Me había aclarado que esta pelea la iba a ganar, aunque era consciente, porque lo notaba en ciertas actitudes de su familia, que el panorama era complicado. No lo pude ir a despedir, pero lo voy a llevar en el corazón para siempre”, reportó “Peco”, sin trabajo en el mundo del fútbol en este 2026.

En 2017, cuando empezaron los primeros síntomas de la enfermedad, “Prisa” se alejó del tricolor para volver a estar cerca de sus afectos.

En la Villa --según datos de Eduardo "Cocho" López-- dirigió 93 partidos, con 42 victorias, 26 empates y 25 derrotas.

“En lo personal me afecta mucho su partida. Cuando llegó a Bahía me dio un lugar desde el respeto, el trabajo y la convivencia. Siempre confío en mi y en el Profe (José Piedrabuena), incluso no nos soltó la mano en los momentos más complicados y tensos que nos tocó vivir con Villa Mitre en plena competencia”, amplió el orientador de Rosario Puerto Belgrano en el Promocional liguista 2025.

“Me enseñó mucho, tengo los mejores recuerdos de él y de su forma de ser; cuando venía a Bahía nos solíamos juntar a almorzar o cenar. Un tipo de fútbol, comprometido y competitivo al cien por ciento. Soy un agradecido de haber estado al lado de él, de haber sido parte de ese cuerpo técnico y de un club que nos dio la posibilidad de trabajar”, recordó antes de contar la primera anécdota.

“No habíamos arrancado bien el Argentino B 2014, fueron tres derrotas consecutivas (Bella Vista, Liniers y Sarmiento de Ayacucho) y muchas dudas. Volviendo de Ayacucho, donde habían sucedido algunos hechos raros, en el micro me preguntó: ´¿Vos crees que tengo que renunciar, que los jugadores no interpretan el mensaje y me tengo que ir´?. Lo miré fijo y le contesté: ´Villa Mitre te trajo para ascender, primero tenés que confiar en vos y después en el resto del cuerpo técnico y en el plantel´. Se dio vuelta para el lado de la ventanilla y no hablo más”.

Pero siguió: “Después el equipo repuntó, empezó a funcionar como él quería y nos tocó ascender. Cuando me vino a abrazar, emocionado, me comentó: ´Te debo una respuesta, y me recordó la pregunta que me había realizado en el viaje de vuelta desde Ayacucho´. Eso te marca la personalidad y el temple que tenía”.

“No era un tipo fácil de llevar, pero tenía actitudes que lo enaltecían; predicaba con el ejemplo. Lo aprendí a comprender y a querer, por eso sé que lo voy a extrañar muchísimo”, aseveró el DT puntaltense, hoy ejerciendo, a horas al cien por ciento, su función como papá: “Mi hijo Genaro juega en la 2015 de Rosario y mi hija Sarina al hockey en Puerto, los voy a ver así toque sábado o domingo”.

“Cuando Sergio llegó a Villa Mitre, con la Primera local jugábamos el clásico ante Tiro. Pidió entrar al vestuario, escuchar la charla técnica y dejar un consejo: ´Chicos, confíen en lo que son y en lo que pueden dar, hagan caso y respeten lo que laburaron en la semana´. Un fenómeno, un entusiasta del fútbol”, finalizó “Peco”.

Prisiajniuc regresó a nuestro medio en abril de 2021 para dirigir a Sansinena en el Federal A. Apenas estuvo en 11 cotejos, con 3 éxitos, 3 empates y 5 derrotas.

Con los “cortos”

El volante rosarino, con pasado en las formativas de Newell’s, dejó su sello distintivo en Gimnasia de Jujuy, siendo parte de los planteles que lograron los ascensos de 1993 y 1994. Su nombre quedó ligado a una de las etapas más recordadas del club, cuando el equipo jujeño logró dar el salto desde el Torneo del Interior hasta la máxima categoría del fútbol argentino.

Vistió esa camiseta entre 1993 y 1997, disputando 131 partidos a nivel AFA y convirtiendo 3 goles, además de participar en el ámbito local en el Torneo Confraternidad.

Con el “buzo”

Tras su etapa como futbolista, continuó ligado a la pelota desde el rol de director técnico. En 2010 inició su carrera como entrenador, primero en las inferiores de Rosario Central y luego en el equipo de Primera local de la Liga Rosarina.

También fue ayudante de campo de Arnaldo Sialle, con quien logró el ascenso a la B Nacional con Independiente Rivadavia de Mendoza. Como principal, dirigió en Boca de Río Gallegos, Ferro de General Pico, Unión Aconquija, San Jorge de Santa Fe, Villa Mitre, Altos Hornos Zapla y Talleres de Perico. En Zapla logró el título en la Liga Jujeña de Fútbol y dejó un buen recuerdo.

En 2023 tuvo un paso por Talleres de Perico, club al que llegó para encarar la Liga Jujeña, la Copa Jujuy y el Regional Amateur. Su salida se dio por motivos personales, tras dirigir seis partidos en los que ganó tres y empató tres, sin conocer la derrota. En ese momento, el club agradeció públicamente su trabajo profesional y le deseó éxitos en sus futuros proyectos.

Una vida ligada al fútbol.. Antes de llegar a Gimnasia de Jujuy, Priseajniuc realizó inferiores en Newell’s y luego jugó en Cipolletti e Instituto. Tras su paso por el Lobo, continuó su carrera en Brown de Arrecifes, San Martín de San Juan y Sportivo Las Parejas.