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Valentín Carrio Mottola, un apasionado de 14 años en pleno ascenso: "Soy un loco del golf"

El jugador de Palihue viene de ganar la segunda fecha del Torneo Nacional en Costa Esmeralda y disfruta el deporte como parte de su vida. "Casi que me lo tomo como un trabajo", contó el hijo de Walter y María Paz.

Valentín, en su segunda casa: el Club de Golf Palihue. Fotos: Emmanuel Briane y Archivo-La Nueva.

"Ya es de noche, ahora me voy al gimnasio", cuenta Valentín Carrio Mottola desde el Club de Golf Palihue, en plena rutina que practica de lunes a sábado, casi sin faltas.

Con 14 años, Valen es una de las grandes promesas de club local y viene de ganar su competencia más importante, obteniendo la segunda fecha del Torneo Nacional, en la categoría Prejuveniles, que se disputó en Costa Esmeralda.

Tras ese gran logro que, en definitiva nos sirve de excusa para contar su historia, su rutina se mantiene: escuela, golf (mucho golf) y gimnasio.

"Casi que me lo tomo como un trabajo", le cuenta -con madurez- a La Nueva., el hijo de Walter y María Paz y hermano de Trinidad.

"Creo que entrenar es la base de todo, pero sin pasarse, hay que encontrar un equilibrio. Tiene que ser parte de tu rutina, lo que hay que evitar es entrenar un día cuatro o cinco horas y al otro día dos", comenta.

Ese enfoque, claro, muchas veces se traduce en resultados, como le pasó en el último torneo.

"Ganar me motivó un montón, siempre tengo ganas de seguir, pero que se te den los resultados es lo mejor que te puede pasar", agrega Valen.

Pese al envión anímico, se dio cuenta que al regresar a casa todo sigue más o menos igual.

"No cambió nada, eso es lo que hablé con un montón de mis amigos y mis papás. Gané. Salí campeón. Pero no cambió nada. Fui el lunes al club y sigo estando con los mismos y haciendo lo mismo, el martes lo mismo y así", admite con naturalidad.

"Me di cuenta -agrega- que el día a día sigue siendo igual, pero obviamente que ganar te ayuda un montón. No es lo más importante, pero sí que ayuda".

Valen tuvo un gran fin de semana en los links de La Costa, cerrando los 54 hoyos con 221 golpes, terminando 5 sobre el par con 9 intentos menos que el segundo.

Durante los tres días de acción, el bahiense firmó las siguientes tarjetas: 73 (+1), 75 (+2) y 73 (+1).

"Creo que, sin dudas, jugué el mejor golf de mi vida. Cuando llegué a la cancha ni pensaba en ganar, no era mi objetivo", recuerda, en relación a la segunda fecha del Nacional, que ya había disputado su primera jornada en Sierra de la Ventana.

"Había sumado puntos y jugado bien en Sierra, no se me había dado de ganar, pero la idea era seguir sumando puntos para el ránking", agrega.

-¿En qué te vas dando cuenta que podés hacer un buen torneo? 

-En que estás jugando bien y que si seguís así podés ganar.

-¿Es importante mantenerte enfocado y no empezar a pensar en eso, en ir más allá?

-Ahí es cuando tenés que volver a la rutina y seguir jugando lo más tranquilo siempre.

-¿En qué vas pensando en esos momentos?

-No cuando juego, pero intento distraerme lo más que puedo cuando termina, es como que arranca todo día a día.

-¿Cómo manejás la concentración?

-Trato de concentrarme mas que nada en el golpe, después trato de ir hablando. En este último torneo no me pasó porque estábamos en la última línea y nadie quiere hablar. Pero intento distraerme y estar lo más concentrado posible cuando entro en el golpe. La idea es entrar y salir todo el tiempo.

-¿Qué significa para vos este logro?

-Fue el torneo más importante que gané. Esto me da puntos mundiales, estoy muy contento.

-Más allá que sentís que sigue todo igual, imagino que te sirve de confianza para lo que viene...

-No venía jugando bien después de la primera fecha del Nacional, ganar me acomodó un montón para ir al Sudamericano. El diciembre me habían convocado para le plantel nacional, que vamos a ir en junio a Colombia.

"Un loco del golf"

Recibiendo el premio en el Norpatagónico, tiempo atrás.

Aunque probó con rugby y básquet, Valen encontró en el golf su deporte, cuando era aún más chico que ahora, con apenas 6 años.

"De chiquito jugué un montón de deportes, pero nunca al fútbol. Un día, en Pascuas me acuerdo, vi un torneo de golf y al otro día fui a la cancha", recordó.

"Mi abuelo jugaba y fue más como un 'voy y veo que pasa'. De chiquito probás todos los deportes, aunque sé que no es normal jugar al golf", agregó.

Los otros intentos no habían sido tan buenos.

"Al rugby era un desastre, era chiquito y parecía que esquivaba la pelota, al básquet también era muy malo. Creo que para el golf es para la único que soy más o menos bueno", asumió Valen.

"Después de ese día -contó- empecé a entrenar, a jugarlo y hoy casi que lo tomo como mi trabajo".

-¿Qué fue lo que te gustó como para seguir, más allá de que, supongo, tenías facilidad? 

-Me gustó lo desafiante y lo atrapante que es, porque juegues bien o mal sabés que al otro día vas a estar practicando de vuelta. Eso es lo que me pasa a mí.

-¿Qué es lo que te desafía?

-Es un deporte técnico, pero a la vez muy mental, tenés que estar todo el tiempo en el presente. Es muy mental y te hace interpretar un montón de cosas, los diferentes golpes, el viento, las caídas...

Un pequeño Valentín durante algún torneo tiempo atrás.

-¿También sentías que tenías una facilidad y eso te motivaba?

-Sí, creo que sí. Desde que arranqué, que más o menos le pegaba y cuando vas entrenando obviamente que vas mejorando y cada vez es mas fácil, se vuelve casi automático.

-Era como que siempre querías volver...

-Desde ese primer día no falté nunca más. No faltaba nunca a clase. Iba más al golf que a la escuela. Tengo más horas en el club que en cualquier otro lado.

En esos pasos iniciales en la Escuelita del Club sus primeros entrenadores fueron Tomás Ontivero y Alberto "Tito" Gómez, mientras que hoy su coach es el olavarriense Cristian Peralta.

"Valen además de ser un gran jugador es una persona excelente y esta rodeado de una familia hermosa a la cual les tengo mucho aprecio", contó Tomi.

"Para mi es un orgullo verlo crecer y cumplir sus objetivos por la pasión que tiene por el golf y el esfuerzo que le pone dia a día", agregó Ontivero.

Valen junto a Tomás Ontivero.

"Tomé muchas cosas de un montón de profes y hablando escuchás un montón de cosas, que algunas las tomás", cuenta.

En paralelo, lógicamente, Valen alterna su pasión por el golf con la Escuela, a la que a veces debe ausentarte para poder ir a los diferentes torneos.

"Me va bien, aunque falte bastante", admite el alumno del María Auxiliadora, que también pasó por el Solar y el Juan José Paso.

-¿Qué te dicen tus compañeros, no llevaste a ninguno a jugar?

-No traje a ninguno, pero tendría que traer a un par, que me dicen que es fácil. Mi preceptor (Facundo Ramos) estaba muy contento, porque me cargan que no juega nadie al golf. Ahora me decía que no me podían cargar, al menos esta semana, porque era campeón nacional. Aprovecho para mandarle un saludo, porque es un crack, siempre me ayuda.

Con papá Walter, durante el Norpatagónico del 2023.

Casi que por herencia, el deporte está muy instalado en la familia de Valen. Su papá Walter fue futbolista profesional, que a su vez es primo del campeón olímpico Alejandro Montecchia, y él es primo de Agustín Bouzat, campeón del fútbol argentino con Vélez y hoy jugando en Estados Unidos.

-¿Sos de hablar de deporte con tu papá?

-Me ayuda más con las decisiones, me cuida. Por ejemplo, que no coma boludeces o esas cosas, para que el trabajo en el gimnasio no se eche a perder. Son cosas que cuando sos chico te tientan. Él y Cristian están siempre en contacto y me ayudan entre los dos en la parte mental.

-¿Y hablás sobre el entrenamiento y esas cosas?

-El entrenamiento siempre me lo inculcó de chico, que vaya. Siempre me dijo que me divirtiera, que lo disfrutara y la pase bien, y que mientras eso suceda que le saque el mayor provecho posible.

-¿Y te gusta esa parte del entrenamiento?

-Me encanta, ir al gimnasio y entrenar la parte mental es lo que más me gusta, aunque parezca bastante aburrido.

Desde bien chiquito, en su segunda casa.

-¿Y también hablás con tu mamá y tu hermana también?

-Mi mamá trata de tranquilizarme, me ayuda antes de salir a jugar. En este torneo me llamaba, hablábamos un rato. Me preguntaba por la cancha, cómo estaba o sobre qué había comido. Cosas para distraerme. Y con mi hermana me río un rato antes de salir a jugar.

-¿Tu hermana juega?

-Sí juega, creo que no está tan loca como yo, pero le gusta.

-¿Vos si estás loco por el golf?

-Sí, recontra. Muy.

-¿Sos de seguir conectado con el deporte cuando te vas del club?

-Todo el tiempo. Miro por la tele, cuando puedo voy a algún torneo. Hablo todo el tiempo del golf. Con mi coach podemos estar horas hablando de golf y aprendés un montón.

-¿Con el celu, cómo te manejás? Viste que a todos nos cuesta largarlo y ustedes, los más jóvenes, por ahí están muchas horas jugando...

-Cuando juego no lo toco y cuando entreno trato de tocarlo lo menos posible. No me cuesta. Lo apago y ya está.

-Me sorprendió que dijeras que lo tomás como un trabajo, ¿lo vivís así?

-Si la verdad que lo vivo así. Es como que tengo un horario de trabajo, tengo una rutina diaria. Intento no faltar nunca y los días que falto me pongo mal. Siento que no puedo desaprovechar los días.

Valen, primero a la izquierda, con Andrés Gallegos, campeón del Norpatagónico 2022.

-Sentís como que das ventaja si faltas...

-Sí, sí, es eso: cada día que falto es un día más que no mejorás. Es como dar una ventaja.

-Es todos los días ser un poco mejor...

-Sí, obviamente. Si mejorás un 1%, en un mes sos 30% mejor.

-Sin que eso se convierta en una presión, ¿no?

-Intento disfrutarlo y que nunca sea una presión, porque ahí pueden venir un montón de problemas mas.

-¿Y a futuro, qué objetivos tenés, con qué soñás?

-A futuro, futuro, me gustaría mucho ir a un equipo de golf universitario, que sería en 2030, y jugar en las mejores ligas. La idea es seguir jugando lo mejor posible, para cuando me toque ir tener el mejor currículum que se pueda.

Mientras tanto, Valen ya le sumó otro título a su CV, mientras disfruta del golf, que ocupa gran parte de su vida y su rutina.

¡Felicitaciones!