A 6 años de la muerte del “Trinche” Carlovich, al que Maradona le dijo “Fuiste mejor que yo”
Para muchos, el volante central rosarino, dueño de una zurda mágica y una pegada magistral, está en el podio de los mejores futbolistas argentinos de toda la historia. Y eso que en Primera no jugó ni en Newell’s ni en Central.
Mito o leyenda. O ambas. El 8 de mayo se cumplieron seis años del fallecimiento de Tomás «El Trinche» Carlovich, un “titiritero” del fútbol argentino del que muchos llegaron a decir, incluso el mismo Diego “Este era mejor que Maradona”.
Lo mataron de una paliza que recibió cuando le quisieron robar la bicicleta, en el barrio Azcuénaga de la ciudad de Rosario
La leyenda del Trinche es la del jugador que pudo ser pero que no quiso. Con apenas un puñado de partidos en Primera, es un mito de lo que podemos llamar el «fútbol imaginado».
Casi toda su carrera fue en el ascenso, sus partidos se podían escuchar por radio y casi no hay registros audiovisuales. Las historias las llenaba el oyente, ayudado por alguna foto que llegaba días después a través de una revista.
Zurdo, hábil, impredecible. Lo describen como un 5 talentoso, que jugaba con la de N° 5 debajo de la suela. «La pelota lo llevaba a él», lo definió César Luis Menotti, quien en 1976 lo convocó para un amistoso del seleccionado que dirigía y que comenzaba a tallar para el Mundial del ’78.
El Trinche no se presentó a la cita. Personas contemporáneas a la ‘Era Carlovich’ comentan que tampoco le gustaba concentrar y que no era un madrugador por naturaleza.
Surgido de Rosario Central, amasó su historia en las canchas del ascenso, con la camiseta de Central Córdoba. El día que debutó hizo dos goles y se convertiría en una pieza clave del equipo que en 1973 obtendría el ascenso a la Primera B. “Esta noche juega el Trinche”, era la consigna que corría en los alrededores del estadio.
En 1974 la Selección nacional se preparaba para el Mundial de Alemania y viajó a Rosario a jugar un amistoso contra un combinado local, integrado por jugadores de Newell’s y Central, con el Trinche como único integrante por fuera de los dos grandes de la ciudad.
Cuenta la fábula que el DT de la selección le pidió a su colega rosarino que sacara al Trinche en el entretiempo porque les estaba pegando un baile bárbaro. Años después, Carlovich confesó: ‘’ese día me salieron todas’’.
El mito habla de algún interés por él del clubes del exterior, el Milan y hasta el Cosmos de la MLS de Pelé, pero nada se concretó. Se retiró en 1985, a los 39 años. Una de las últimas veces que Diego Maradona visitó Rosario (como DT de Gimnasia) recibió al Trinche en el hotel y le obsequió una camiseta que firmada con una frase que decía: “Este jugaba mejor que yo”.
El Trinche partió hace seis años, pero su huella quedó marcada por siempre en la historia del fútbol, desde la imaginación, desde la magia y de todo aquello que honoríficamente circulaba a su alrededor. Su zurda inmaculada, su melena, su humildad, sus aires de vagancia y su bicicleta. Todo esto y más fue Carlovich.
El asesinato de la estrella rosarina lo sufrió el fútbol argentino, y entre los que más se conmovieron está el Diego, que le llegó a decir: "Vos fuiste mejor que yo".
"Un día me regaló una camiseta y me puso 'Trinche, vos fuiste mejor que yo', lo único que le pude contestar es 'Diego, ahora puedo partir tranquilo, vos fuiste lo mas grande que vi en mi vida'", recordó Carlovich, quien por entonces se fundió en un fraternal abrazo con quien en ese momento era DT de Gimnasia La Plata.
No muchos pueden dar testimonio de cómo jugaba el Trinche, pero los que lo vieron no dudan en ponerlo entre los mejores futbolistas argentinos de la historia. Y si lo avala el mismísimo Diego, para muchos el más grande jugador de todos los tiempos, algo de razón deben tener.
"Hubiera dado la vida por compartir una cancha con Diego. Si en algún momento de mi carrera como futbolista me decían 'Trinche vas a jugar con Diego 45 minutos, pero después partís arriba o abajo' yo aceptaba y se lo firmaba, ya. ¡Qué me importa! ¡Era la ambición de mi vida!", había dicho Carlovich.
Un tipo humilde, de barrio, crack total adentro de la cancha pero que nunca se la creyó. Murió a los 74 años tras ser golpeado en la cabeza por un ladrón, mientras andaba como siempre arriba de su bicicleta. Su leyenda vivirá por siempre.