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Se tomó una semana “sabática” y volvió: “Renové fuerzas y ya estoy mejor”, dijo el arquero de Tiro

Un gol, el que le convirtió Dublin hace dos fechas atrás por el Apertura de la B liguista, fue el detonante para que Bruno Arias diga “basta, no atajo más”. Pero el fútbol… “Es tan lindo como la vida y decidí regresar”.

El gol que le convirtió Dublin, del que todavía hoy se sigue sintiendo responsable, fue el detonante para llegar al “Basta, me quedo en mi casa, no juego más”.

Fue todo muy “loco” y él mismo lo explicó: “Dejé una semana porque se me juntaron un montón de obligaciones y responsabilidades que me hacían ir de un lado para el otro y era tener a cabeza explotada todos los días”, contó Bruno Arias, el arquero de Tiro que se tomó una semana “sabática” y, también por decisión propia también y por el pedido de algunos de sus compañeros, volvió a entrenar y está a disposición de la dupla técnica Sebastián Gigliotti-Gonzalo Sardi.

“Contra Dublin (fecha 6 del Apertura de la B liguista, derrota aurivioleta 1-0) no tuve una buena tarde, aunque ya me venía sintiendo mal desde hacía un tiempo. Sí, me ´comí´ el gol, tenía la mente en cualquier otro lado. Me pinché, fue una rara sensación de amargura y frustración”, desplegó el golero bahiense de 28 años, formado en las filas tirenses, club en que debutó en Primera a los 16 años.

Reconoce que vive a las corridas y que para rendir a pleno se tiene que enfocar en el fútbol.

“Me encontraba muy involucrado con cuestiones del plantel, con Seba (Mancinelli) estábamos al tanto de lo que le pasaba a cada uno de nuestros compañeros, y eso, quieras o no, te saca un poco de eje si te metes de lleno. Volví, pero sé que lo tengo que hacer de otra manera”, reaccionó quien pasó por las Menores de AFA --y Primera local-- de Olimpo y siguió en Sporting, Atlético Monte Hermoso y desde 2025 tercer ciclo en Tiro.

“Tras caer con Dublin me fui a mi casa y me largué a llorar, sentía que no estaba preparado ni capacitado para defender el arco de mi equipo. Por eso decidí dar un paso al costado”, indicó tratando de no pisar en falso ni retroceder a la parte más triste del pasado.

“Mientras seguía sin ir al club pensaba que este torneo, por como se presentó y por el potencial que tenemos si nos comparamos con otros, tiene que ser para Tiro. Y un equipo con pretensiones tiene que tener un buen arquero, y yo no me sentía a la altura de un deseo que, insisto, no me parece imposible de conseguir”, alargó con atildado entusiasmo.

Se perdió el cotejo frente a Pacífico de Bahía (triunfo “Turco” por 3-0) y se ilusiona con retornar a la titularidad este sábado, cuando visiten a Comercial en el inicio de la segunda rueda del primer certamen de la temporada.

“Antes de volver a entrenar charlé con el grupo, el cuerpo técnico, dirigentes y referentes, y de alguna manera todos entendieron que haberme alejado y ahora volver fue por una decisión personal, que nada ni nadie interfirió en esa determinación”, aclaró el “repuestero”.

“Trabajo en Tato repuestos (venta y distribución de autopiezas para el automotor, nacionales y importadas)., donde me peleó bastante con el dueño, fanático de Bella Vista, y con algunos de otras sucursales, como ´Cachi´ Maier, ´enfermo´ de Huracán y bastante ladino, je, je”.

--Ehhh, ¿por qué?

--Cuando se enfrentaban Tiro y Huracán (“No aclares que ahora uno está en la B y el otro en la A, por fa”), el mismo día del partido, a la mañana, me llamaba desde su local para que vaya, y cuando iba me daba para hacer algún laburito pesado con tal de que me canse. En una palabra, me mufaba.

--No lo puedo creer.

--Andá conociendo a los que te dan una mano y después te clavan un puñal. Como el “Pato” Linares, que el día de cada uno de los partidos me escribía a la mañana haciéndose el amable; me preguntaba cómo estaba y que pensaba de lo que iba a pasar a tarde. Ese me mufaba más que el otro.

--En fin.

--El fútbol fue siempre lo más lindo de mi vida, no lo podía dejar. Me aparté un tiempo corto para tomar fuerzas, tener todo más claro y retornar con otro ímpetu. Siento que soy otro, ja.