Detuvieron al hombre acusado de un secuestro coactivo en la ciudad
Diego Canoni fue arrestado por orden de la Cámara Federal y mientras se realizaba una audiencia para definir la competencia del caso. La causa pasa a la Fiscalía provincial.
La Cámara Federal de Apelaciones ordenó este mediodía la detención del hombre acusado de un secuestro cometido en los últimos días en la ciudad y la medida fue cumplida al instante porque se dio en medio de una audiencia de competencia.
Se trata de Diego Canoni, quien fue acusado del delito de secuestro coactivo, según los términos del artículo 142 bis del Código Penal, según confirmaron fuentes allegadas al caso.
La detención se dispuso luego del pedido del abogado querellante, Martiniano Greco.
La Justicia Federal, a su vez, dispuso declinar la competencia federal y enviar las actuaciones a la Fiscalía provincial.
Se cree que el expediente quedará en manos de la fiscal Marina Lara.
Canoni está acusado de reducir contra su voluntad a Alejandro Peña, dueño del inmueble el cual era alquilado por el acusado para desarrollar su taller de aberturas de aluminio en la calle French al 1.300, de Villa Ressia.
La causa se originó a partir de una denuncia radicada el jueves pasado por parte de la víctima a quien, al parecer, retuvieron en un vehículo y una vivienda para despojarlo de una importante suma de dinero y un vehículo, estableciéndose que el "captor" -que actuó con otras personas- lo conocía.
Villa Ressia: destrozos millonarios y mensaje amenazante en un taller
Fue clave para avanzar con la investigación tanto el entrecruzamiento telefónico como las cámaras del Centro Único de Monitoreo (CEUM), que permitieron el seguimiento de algunos vehículos, según se dijo.
De esa manera se llegó a los allanamientos realizados, uno en Salliqueló al 400 de Aldea Romana y otro en una propiedad cercana al paraje La Escondida, en inmediaciones del Paso Vanoli.
En ambos domicilios se reunió prueba de interés para la causa (como el formulario 08 que habría firmado la víctima para ceder una camioneta).