El “nariguetazo” que desarticuló una banda narco: ya son 7 condenas en Bahía
Un control policial de rutina en la ruta 3, cerca de Bajo Hondo, detectó al conductor de un BMW con la nariz blanca. Fue la punta del ovillo para desmembrar una organización delictiva.
Audionota: Mariano Muñoz
Diego Javier Banfi (51) tenía un rol definido en la organización: era quien "barría" la ruta previamente para que sus compañeros pudieran viajar en otro vehículo y no tener problemas con el transporte de droga a gran escala.
Pero aquel mediodía del 7 de marzo de 2024 algo falló. Un repentino control de la Policía Rural de Coronel Rosales detuvo la marcha del BMW 320 en el cual trasladaban 5 kilos de cocaína en panes hacia Bahía Blanca. Fue en la ruta 3, a la altura de Bajo Hondo.
Marcos Ezequiel Vázquez, su conductor, se vio sorprendido con una pequeña bolsa de droga en su poder y no tuvo tiempo de disimular frente al retén.
El hombre, que viajaba junto a su novia, Johanna Luján Rodríguez, y una pequeña niña, tenía la nariz visiblemente blanca. Quiso aspirar el polvo de golpe, para evitar complicaciones, aunque "se regaló".
"Soy consumidor", les dijo a los uniformados, pero no le creyeron. Incluso sufrió taquicardia y debió ser internado.
Se pidieron refuerzos, requisaron el vehículo y encontraron los ladrillos de cocaína envueltos en papel amarillo.
Esa imprudente acción en la cadena delictiva terminó por derrumbar una organización con eje en el Conurbano, que proveía de drogas a gran escala no solo a Bahía.
Ya suman 7 las condenas, con las tres recientes que se dieron ante el Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Bahía Blanca, luego de un juicio abreviado.
La investigación permitió establecer que la banda tenía conexiones para llegar no solo a nuestra ciudad, sino también a General Roca y a Entre Ríos, entre otros puntos todavía no establecidos.
La churrasquería El Parrillón, ubicada en Yrigoyen 340 de Avellaneda y propiedad de Diego Gastón Gómez (49), era uno de los puntos de encuentro del grupo delictivo, según quedó registrado en las escuchas a las que tuvo acceso La Nueva.
"Diego Parri Ave", como tenían agendado a Gómez, era quien tenía los contactos con eslabones superiores de la cadena del tráfico de estupefacientes aportada a la organización y también el que gestionó, a través de Vázquez, el envío de drogas a otros puntos del país.
La conexión local, también condenada, es otro de cierto "peso": Maximiliano Ezequiel Núñez se encargaba de distribuir la cocaína en Bahía, para darle destino de narcomenudeo.
Núñez tiene múltiples antecedentes delictivos y a mediados de 2022 había sido investigado por la Policía de Chubut, también como nexo local en el mismo "rubro", entre Buenos Aires y Puerto Madryn.
Vázquez, su novia Johanna, Núñez y Pablo Javier Prieto (dueño del BMW y encargado de conseguir los vehículos para el transporte) fueron sentenciados en diciembre por el tribunal bahiense y están en distintas cárceles, salvo la mujer, que recibió 3 años de prisión en suspenso como partícipe secundaria.
Vázquez (el del "nariguetazo") recibió 7 años de cárcel y sus cómplices, 6 años por transporte y comercio de estupefacientes.
En los últimos días llegaron a la misma instancia de sentencia el parrillero Gómez, el "barredor" Banfi y Danilo Mariano Alonso (49), otro de los "choferes", a quien a su vez se lo condenó por tener sin permiso, en su casa de El Talar, una pistola Bersa Thunder 380 con 50 proyectiles. Y se le contó una condena anterior por asociación ilícita.
Este último recibió 5 años de cárcel (la cumple en el penal de Rawson) y los otros dos (recluidos en el complejo federal de Marcos Paz), 4 años y 6 meses de prisión.
Los tres asumieron un rol secundario en el comercio ilegal, según la Justicia.
Para los investigadores, el grupo, al menos entre diciembre de 2023 y aquel 7 de marzo de 2024, traficó cocaína desde distintos lugares del Gran Buenos Aires y hacia diferentes regiones, no solo la nuestra, con importante fluidez
Tirar de la cuerda
Una vez que Vázquez cayó por su incontrolable dependencia, los investigadores se movieron rápido.
La Justicia Federal bahiense ordenó el secuestro de su celular y logró establecer que quien figuraba como "Negro Maxi", y le había hecho varias llamadas perdidas, era Núñez, quien estaba impaciente por la llegada del pedido.
Después surgieron "Danilo" (Alonso), "Javi" (Banfi) -también lo llamó varias veces ese mediodía por WhatsApp- y "Diego Parri Ave" (Gómez).
Vinieron los allanamientos -algunos en Bahía y otros en Tigre, Avellaneda y Los Polvorines- y el análisis del contenido telefónico por parte de la Prefectura, que fue clave para desentrañar los roles y el pivoteo con la parrilla como uno de los centros donde se coordinaba la acción.
"En las intervenciones telefónicas de las investigaciones de narcotráfico, cuando hay pluralidad de imputados y los partícipes se relacionan unos con otros (...) es común que eviten hablar directa y claramente, precisamente para evitar ser descubiertos. A tal fin suelen usar rodeos, subterfugios, palabras en clave, simulaciones", explicó el juez José Fabián Asís, del tribunal bahiense, al dictar el fallo tras el acuerdo alcanzado entre el fiscal Gabriel González Da Silva y los defensores.
"En esos casos, las conversaciones incoherentes, inconexas, en las que recurrentemente se acude a palabras que aparecen descontextualizadas o inentendibles, son altamente sospechosas, pero –como se afirma en la bibliografía específica- 'no alcanzan para un juicio de certeza si no van acompañadas de las actividades investigativas de corroboración suficiente para concluir que se está en presencia de un caso concreto de narcotráfico'", agregó, al citar bibliografía.
El Patrón del Norte
Los investigadores, una vez conocido el último fallo, revelaron un dato hasta ahora desconocido: los panes de cocaína secuestrados en Bahía tenían el logo de un delfín.
"Evidentemente es el logo de la organización de Castedo", explicó uno de ellos.
Castedo es Reynaldo Delfín Castedo, conocido como "El Patrón del Norte", considerado un capo narco del norte del país, quien purga una condena a 16 años de prisión.
"Creemos que este de Bahía era un subgrupo de toda la organización. Tenían una forma muy sofisticada de actuar, borraban todos los mensajes y se comunicaban solo por WhatsApp, con lo cual no quedaban muchos registros. Todo era encriptado", amplió.
Si bien Bahía Blanca, General Roca y Entre Ríos figuraban entre los destinos habituales de la banda, no se descarta que hayan adoptado otras rutas, de acuerdo con lo que se evaluó en la investigación que se esclareció a partir del "nariguetazo".
De pureza media
Peritaje. De los 5,2 kilos de polvo compactado que se secuestraron en los 5 ladrillos hallados en el BMW, solo 2,5 kilos eran cocaína. Se calculó una pureza del orden del 51%, con alcance para más de 102 dosis intravenosas, 80 mil intranasales y 61 fumadas.
Decomiso. El arma y las municiones secuestrados fueron remitidos a la ANMaC, para su destrucción, mientras que el dinero incautado ($3 millones), según la ley 23.737, quedará a disposición de la comisión mixta de Registro, Administración y Disposición de la Corte.
Más elementos. También se secuestraron y pasan al Estado una camioneta Volkswagen Amarok, propiedad de Banfi; dos celulares y dos tablet, entre otros elementos.