Casas: “Las parejas actuales están basadas en una relación sobre arenas movedizas”
No son pocas las razones de un fenómeno que, hoy, afecta a todas las relaciones sentimentales. Paradoja: la conectividad digital se manifiesta en una sociedad cada vez más aislada.
Periodista. Círculo de Periodistas Deportivos de Bahía Blanca. Fue redactor de la revista Encestando (1985-2000). Desde 1987 trabaja en el diario La Nueva Provincia (hoy La Nueva.). Pasó por las secciones Deportes, La Región y La Ciudad, donde se desempeña actualmente. Está especializado en periodismo agropecuario desde 2001. Miembro de la Asociación Bonaerense de Periodistas Agropecuarios. Responsable de las páginas webs de la Asociación de Ganaderos (AGA) y de Abopa.
Audionota: Marina López
“Acaso por demasiado flexibles, ya que corren el riesgo de convertirse en vínculos frágiles y diferentes a épocas anteriores, las parejas actuales se basan en una relación sobre arenas movedizas”.
Lo dijo la Dra. Mirta Nieves Casas, psicóloga y especialista en pareja y sexología clínica, a propósito de una temática recurrente en los tiempos actuales en la comunidad en la que convivimos.
“Hay relaciones que comienzan de manera intensa, pero que terminan rápidamente por el desamor, el desgaste y la frustración del proyecto compartido”, agregó.
También señaló la profesional bahiense que se peca por idealizar al otro —que es diferente a admirar, aclaró— y la realidad va mostrando más decepción que complementación.
“En la actualidad se suma la aceptación social y la naturalización de las rupturas, temática reforzada por la independencia económica de ambos integrantes de la pareja. El posicionamiento de la mujer actual a nivel social, laboral, empresarial y profesional ha garantizado, y beneficiado, las separaciones sin demasiado cambios en su vida, más allá del dolor afectivo”, explicó Casas, en diálogo con La Nueva.
Asimismo, sostuvo que hay una tendencia actual a la normalización de las rupturas, en una sociedad cada vez más aislada a pesar de la relevante conexión digital y los procesos se viven de manera menos traumática respecto de generaciones anteriores.
—Dra. Casas, ¿las parejas duran menos que antes?
—Las estadísticas así lo manifiestan. Los nuevos tiempos, cambios sociales, feminismo, estrés, modelos familiares diferentes y una vida más prolongada tienen influencia para que el amor de pareja sea más limitado a lo largo de la existencia. Los paradigmas han cambiado en la actualidad; a diferencia de antes, hoy es bastante común tener varias parejas a lo largo de una vida.
“Pero como en todos los cambios hay que resaltar lo positivo y lo saludable de las parejas en la actualidad. Es decir, ya no responden a parámetros tradicionales en relación a la conservación del patrimonio, roles marcados masculino/femenino y a mantener vínculos disfuncionales, abusivos y demás.
“Actualmente, los vínculos se estructuran y se mantienen priorizando los sentimientos, el respeto, el placer y los proyectos compartidos, pero cuando se desgastan la relación también se agota y la pareja entra en crisis. Es cuando en la actualidad, a diferencia de otros tiempos, se consulta a un profesional para una terapia de pareja y se enfrenta la crisis vital”.
—¿La durabilidad hoy no es un objetivo principal?
—Quienes nos hemos especializado en pareja cada vez más evaluamos los motivos de consulta: convivencia hostil, ruptura de pactos de fidelidad y falta de compromiso, pero lo que también analizamos es lo relacionado a la intimidad y a la sexualidad.
“Se destaca como fundamental la pérdida de la complicidad, de lo erótico, del efecto sorpresa, de la transgresión y de la sensualidad compartida, que conlleva a la facilidad del incremento de infidelidad online que, si bien no siempre conduce a la ruptura, marca una falta en los acuerdos con la pérdida de confianza. Esto, justamente, no es algo sencillo de renegociar”.
—¿Por qué cuesta formar y, además, mantener una pareja?
—Las razones son varias: baja tolerancia a la frustración, manifiesta susceptibilidad e irritabilidad en el vínculo. También están los factores psicológicos individuales, como el miedo al rechazo, inseguridad, bloqueos sexuales, dosis de inmadurez emocional y, además, el contexto social y tecnológico. El factor miedo no es menor: está el miedo al fracaso, porque paraliza y genera pensamientos autodestructivos, al compromiso, a ser traicionado, a repetir experiencias anteriores, a querer y que no nos quieran y a que nos hagan daño.
“Ahora, lo actual se caracteriza por la inmediatez y la libertad individual, en tanto que el compromiso a largo plazo se percibe como una carga que se busca relajar, o canalizar, a través de la cantidad de alternativas de las aplicaciones de citas”.
—¿Cuáles son los factores predisponentes para los cambios de pareja?
—El amor líquido, por la fragilidad y por su carácter desechable; el individualismo; las creencias limitantes; la falta de compromiso; una comunicación insana y las redes sociales y la tecnología. Paradójicamente, la relación de pareja se basa en el amor, por lo tanto fracasan porque a eso hay que construirlo. Amor y deseo no siempre van por el mismo camino. El amor respeta la individualidad y la media naranja, a diferencia de antes, no es válida. La pareja sería la suma y el complemento de dos; todos individuales.
—¿Cuál es la incidencia de las aplicaciones de citas?
—Aparecieron como un nuevo escenario digital. ¿Para qué? Para dar oportunidades de emparejamiento y como una forma de explosión de interacciones; por supuesto, dificultando la estabilidad de las uniones. Además, esta falta de estabilidad genera que a mujeres mayores de 35 años, sin hijos aún, les sea dificultoso formar una familia. Porque actualmente todo es de breve duración y eso conlleva a la búsqueda constante de otras personas.
—¿Hay una forma de tener una mirada positiva respecto del tema?
—En realidad, previamente hay que considerar lo siguiente: la primera relación que hay que aprender a desarrollar es con uno mismo, porque buscar un vínculo para escapar de una situación de propia insatisfacción no solo no sería bueno sino que, además, sumará conflictos. Ahora, cada uno tendrá y disfrutará de su pareja en el momento en que la vida propicie el encuentro sano y placentero para construir una pareja con amor y reciprocidad.
“Hay que tener en cuenta que el amor se logra en el encuentro de dos personas e incluye confianza, amistad, autonomía y respeto, que son los ingredientes que alimentan una intimidad placentera y una sexualidad gozosa, renovada, confiable y despojada de la angustia por la temida fugacidad. Por este motivo es tan necesario e importante trabajar en lo individual; esto es, en la autoestima, en la autoaceptación y en la valoración que se pondrá de manifiesto en la interacción con la otra persona para aceptar, o autogestionar, las diferencias sin que perturben el goce del amor en el transcurso del tiempo”.
Que no falte la reflexión
Casas también sostuvo: “Nadie es el agua que llena los vacíos de la persona que no está bien, por lo que una relación de pareja requiere de empatía; lo que no implica renunciar a los propios límites. No hay garantía de eternidad en el amor; el amor no garantiza la fidelidad y no alcanza a detener el deseo. Es decir, no es necesitar al otro, sino sentirse deseado o deseable”.
“Porque en realidad es importante ser flexible para accionar; esto es, poder cambiar del estado presente, empezando por propio pensamiento negativo, al estado deseado”, agregó.
“Amar es amar al otro como es, no como uno quisiera. Además, que a través de esa otra persona uno ha aprendido también a conocerse más a sí mismo”, sostuvo.
Comentó, asimismo, que es todo un desafío en estos tiempos de ansiedad, brevedad, impaciencia y más presencia virtual que real.
“El amor se construye y se logra en el encuentro de dos personas: incluye confianza, amistad, autonomía y respeto, que son los ingredientes que alimentan una intimidad placentera y una sexualidad gozosa, renovada, confiable y despojada de la angustia por la temida fugacidad”, aseguró Casas.
“Si uno no sabe remar, cambiar de bote no serviría de nada. Optar por otra relación no resuelve el problema de vincularse, ya que lo importante es el compromiso que ayudará a atravesar tormentas y a crecer juntos”, concluyó Casas.
Las claves para sostener una pareja
—No perder el buen humor: “No solo ayuda al bienestar a nivel individual, sino que genera complicidad como nexo y una pareja y un mecanismo fundamental de la comunicación”, dijo Casas.
—Las fantasías sexuales: “Porque ayudan a completar el mapa del amor y permiten concentrarse en sensaciones placenteras, sin censuras y aumentando la posibilidad de excitación erótica”, añadió.