Un jugador de Universitario se recibió de Ingeniero en pleno partido: rindió en una combi, entró e hizo un gol
Julián Dimaschow defendió su trabajo final mientras su equipo jugaba. Terminó de exponer y marcó en el empate 3 a 3 ante Independiente de Tandil.
Julián Dimaschow, jugador de Universitario, vivió ayer un día más que especial y que recordará por siempre.
Casi en simultáneo, se recibió de ingeniero mecánico en la Universidad Nacional del Sur y, también, marcó un gol para su equipo, en un empate clave ante Independiente de Tandil por el Campeonato Regional de Clubes "A".
Todo transcurrió en Mar del Plata y esta secuencia puntual, dentro de una combi, donde "Dimas" defendió su trabajo final, mientras sus compañeros disputaban los primeros minutos de un encuentro fundamental para el albirrojo.
"Me levanté temprano con el equipo, ellos se preparaban para un partido (frente a Independiente) y yo tenía que jugar dos partidos al mismo tiempo. Estaba con la cabeza para defender el informe de prácticas profesionales", reconoció Julián en diálogo con El Diario Deportivo.
Coincidencias del azar y del calendario, a Dimas se le superpusieron las fechas y buscó la forma para cumplir con todo.
"Tenía la oportunidad de rendirlo en la UNS o de manera virtual. Si lo rendía en Bahía iba a esta mi familia seguramente, pero el equipo es todo mi entorno cercano. Iban a ser ellos los que me iban hacer correr por Alem, llenándome de huevos y harina. Dije, voy a Mar del Plata, que seguro la pase igual de bien. Justo coincidió que el final lo tenía programado para las 10 de la mañana y el partido arrancaba 10.40", explicó
Claro, ahora tenía que hacer coincidir los minutos, y esperar que el wi-fi también fuera su aliado.
"Se dio todo en la combi, por suerte Starling tenía buena señal para la videollamada y arreglamos. A las 9.30 ibamos para la cancha, ya para hacer la entrada en calor antes del partido, y cuando los chicos fueron al vestuario yo me quedé en la combi esperando la videollamada", recordó.
"Tenía puesto una chomba blanca arriba y, abajo, el short, la calzas, las medias", agregó.
En cierta forma, mientras todo esto pasaba, sus compañeros y amigos lo acompañaban de cerca.
"Corría la pantalla y tenía a mi equipo jugando al costado", graficó.
"Como (la defensa) arrancó antes del partido, la primera parte fue normal, con los nervios de una presentación. Pero cuando iba terminando vi que arrancó el partido y me mantenía tranquilo porque no escuchaba goles. Por lo menos el 0 a 0 estaba. Encima el resultado de hoy (por ayer) era muy importante", remarcó.
"Adentro de la cancha despejo todo, liberto todo. Me concentro 100% en el juego, que es lo que me gusta, por eso decidí venir a Mar del Plata y rendir desde una combi. Quería estar con mis compañeros jugando, en estos partidos que son los que valen la pena, porque esta intensidad no se encuentra mucho en Bahía. Estos partidos y estos campeonatos son los que te hacen crecer", entendió.
Ya con el título de Ingeniero asegurado, Julián cambió la chomba por una camiseta, la notebook por el palo y saltó a la cancha.
Por si fuera poco, Julián también marcó un gol (el 2-3 parcial, a los 55 minutos), clave para el empate final por 3 a 3.
"Terminé de 11.10, 11.15, corté con los profesores, me cambié la camiseta y me fui para la cancha", contó.
"Entré para el tercer cuarto, que ya íbamos perdiendo 1 a 0. Después quedamos 3 a 0 abajo y en el último cuarto llegamos a empatarlo", agregó.
Los otros tantos del equipo bahiense los anotaron Ezequiel Muñoz (de penal) y Alejo Lemel.
Luego, en el segundo partido del día, el albirrojo superó a Libertad de Mar del Plata por 16 a 0, resultado que le sirvió para terminar por primero por mejor diferencia de gol.
El viernes, además, Uni le había ganado el clásico a El Nacional, por 3 a 1, con festejos de Luciano Huss (2) y Thiago Bonifazi.
Hoy, en tanto, cruzará en semifinales ante Remo de Azul, desde las 20.10.
En definitiva, esta hermosa historia de Julián refleja el trabajo y esfuerzo propio y también el de cientos de pibes y pibas de Bahía (y sus familias) que logran mantener una carrera deportiva amateur en paralelo con otras actividades, con la dedicación y los sacrificios que eso conlleva.
"Toda la carrera fue estudiar, ir a los entrenamientos, los partidos. Pero además de los partidos, estar pensando en los parciales de la semana. En definitiva es lo que te despeja, tenes que salir un poco del ambiente de la Universidad porque un poco te quema. Tenés que encontrar tu espacio seguro, de comodidad", entendió.
Además, es un claro ejemplo de lo que significan los clubes en el desarrollo personal y, muchas veces, para aquellos que llegan a nuestra ciudad desde distintos puntos del país y encuentran en estas instituciones un lugar de contención, arraigo y crecimiento.
"Universitario, el equipo, es la familia que hice en Bahía. Yo hice la Secundaria en Cipolletti, en Bahía era alguien de afuera y el grupo cercano, la familia que hice es Caballeros de Universitario, el Club, toda la gente con la que estoy ahora (en Mar del Plata). También hay un compromiso con ellos, jugar los partidos importantes, acompañar, no dejarlos", remarcó Julián, ahora el Ingeniero Dimaschow, jugador de Universitario.
¡Felicitaciones!
Mirá la nota completa: