Bahía Blanca | Sabado, 21 de marzo

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Una sala de conciertos en el interior de una fábrica de armas

Sin tocar la fachada patrimonial, la sala para conciertos se suma a un edificio histórico

La nueva sala de conciertos proyectada por el arquitecto japonés Shigeru Ban (68) en Altdorf, en pleno entorno de los Alpes suizos, resuelve la transformación de una armería del siglo XIX en un espacio cultural, concebido tanto para la música como para el desarrollo de distintas actividades educativas.

La intervención respeta el valor patrimonial del edificio, cuya envolvente de mampostería —protegida como patrimonio— se conserva íntegramente. En contraste, el interior es reinterpretado mediante una propuesta de líneas contemporáneas.

La iniciativa surgió a partir de Zauberklang, una organización cultural fundada para atraer artistas a esta región alpina, liderada por el pianista Andreas Haefliger, entidad que se ha consolidado como un actor clave en el desarrollo cultural local.

Dentro de la estructura, Shigeru insertó una sala de conciertos para 250 personas, construida íntegramente en madera. El proyecto se caracteriza por su lenguaje espacial escultórico: un volumen orgánico y fluido ocupando el espacio interior, con una forma que establece un contraste con la envolvente histórica, pero al mismo tiempo respeta y pone en valor el carácter del lugar.

Además de sala de conciertos, el espacio tendrá un papel educativo, acogiendo estudiantes internacionales de música y destinado a actividades formativas.

El empuje de Guillermo Tell

Cuando se le preguntó a Ban, ganador del premio Pritzker 2014, por qué se embarcaba en un proyecto tan pequeño, respondió: «Su importancia no tiene que ver con su tamaño. Estaba fascinado por Altdorf, ciudad famosa por la leyenda de Guillermo Tell. Para mí, es muy atractivo construir en este contexto», enfatizó.

Algo que el edificio busca es no ser elitista. Por eso su vestíbulo será siendo de libre acceso y estará disponible para todo tipo de eventos. La sala de conciertos está pensada para abrir en dos años, aunque dependerá de los fondos disponibles para una obra que tendrá un costo estimado de 50 millones de dólares.