Bahía Blanca | Domingo, 01 de marzo

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Bahía Blanca | Domingo, 01 de marzo

El mercado de abasto en su peor momento

Ruidos a la madrugada, suciedad, ratas y mucho más convertían al mercado en un verdadero "cáncer urbano"

Hace cien años, en marzo de 1926, se multiplicaban las quejas y críticas al funcionamiento del mercado de abasto de calle Donado 151.

Creado a fines del siglo XIX para recibir y distribuir la producción hortícola de Bahía Blanca y la región, a la que fue sumando una gran diversidad de productos –pescado, carne, huevos, pollo—, el mercado comenzó funcionando en un lugar poco poblado. Sin embargo, a poco de iniciado el siglo XX, las características funcionales cambiaron y el movimiento diario del mercado comenzó a colisionar con los vecinos por los ruidos, gritos, suciedad y otros males.

“El mercado sigue siendo antihigiénico, mucho más en los días de calor, propicios para el desarrollo de las moscas y toda fauna minúscula”, mencionó este diario.

El también llamado “el estómago de la ciudad” sacaba provecho  de la quietud de las autoridades municipales, que tenían “una marcada indulgencia en cuestiones de sanidad”.

Un recorrido por las instalaciones daba cuenta de la presencia de ratas “de tamaño desmesurado”, de un depósito de desperdicios con personas buscando entre los desechos, moscas que eran dueñas y señoras del lugar y la presencia de caballos y de orines que perjudicaban al olfato y la estética.

Por último, existían pozos que se llenaba con restos pútridos de carnes y verduras y en los cuales estancaba el agua sanguinolenta de las carnicerías. Ante este panorama, se sugería la necesidad de “un estudio desapasionado” de situación por parte de los médicos, una cuestión curiosa si se piensa que uno de los propietarios del mercado era nada menos que Leónidas Lucero.

La delicada situación del mercado de abasto se extendió por décadas. Fue finalmente expropiado por la municipalidad en 1952, demolido en 1961 y reinaugurado como mercado municipal en 1971..