Suárez: una joven seguirá presa por un llamativo caso de privación de la libertad
La Justicia le confirmó la prisión preventiva a Ianina Carrizo como coautora de un inusitado delito que terminó con un hombre arrojándose desde un primer piso.
La Justicia de Bahía Blanca confirmó la prisión preventiva de una joven como coautora de un inusitado hecho de amenazas con armas y privación de la libertad en pleno centro de Coronel Suárez, que terminó cuando la víctima, al temer por su vida, se arrojó desde un primer piso.
El delito, del cual no habían trascendido detalles al momento de su consumación, hace tres meses, tendría relación con la frustrada venta de una moto y un supuesto saldo que debía asumir una de las partes, según la denuncia que formuló un hombre identificado con las iniciales T.A.
Ianina Carrizo (21) es una de las imputadas que pretendía salir de la cárcel, pero la Cámara Penal bahiense acaba de confirmar lo dispuesto por el Juzgado de Garantías Nº 4 y la mantuvo detenida hasta el juicio.
Por el mismo hecho, la Policía también había detenido a Justo Tomás Gómez Corro (22), mientras que se mantiene prófugo un hermano de la chica, quien sería el principal involucrado en la agresión.
El grave delito tuvo lugar durante la tarde del 23 de septiembre pasado, en la vivienda de Brandsen al 100 de aquella ciudad, adonde habría sido citado T.A. para definir los alcances del trato de palabra al que habían llegado por la venta del rodado.
En esas circunstancias T.A. se bajó de un auto que dejó en marcha, con la presunta idea de retirarse rápidamente, pero todo cambió de golpe.
Se produjo una discusión y los acusados, con armas de fuego y precintos, lo amenazaron -advertencias que venían escalando por WhatsApp-, virtualmente lo privaron de la libertad y le sustrajeron el Iphone Pro Max que tenía en su poder. "¡Quiero mi plata!", repetía Carrizo, mientras su hermana Ianina estaba muy alterada.
T.A. aprovechó un momento de descuido de los agresores y, ante el riesgo cierto de terminar de la peor manera, se lanzó por un balcón desde el primer piso de la vivienda, cayendo tendido a la vereda y siendo auxiliado por un transeúnte.
Tanto el defensor oficial Eduardo Zalba, quien en principio asesoró a Ianina Carrizo, como luego el defensor particular Fernando Martínez, quien se hizo cargo de su asistencia, rechazaron los argumentos por los cuales se dispuso la prisión preventiva de la joven.
Sin embargo, la Sala I de la Cámara (votos de los jueces Gustavo Barbieri y Christian Yesari) desestimaron el planteo.
El primero de los abogados invocó el principio de inocencia de la chica y su carencia de antecedentes penales, así como la falta de peligros procesales de fuga o entorpecimiento de la investigación.
Para el otro letrado, el único testigo de cargo es el denunciante, víctima y deudor de uno de los coimputados y que no había sido coincidente en sus declaraciones.
Sin contradicciones
Los camaristas rechazaron los argumentos de las defensas porque "los mismos no hacen más que disconformarse con el temperamento adoptado por la jueza de la instancia, sin hacerse cargo de los fundamentos esgrimidos al momento de resolver".
La jueza -agregaron- destacó que la denuncia estaba acreditada por el testimonio de la víctima -incluso delante de uno de los defensores- quien declaró "en forma conteste" en todas las oportunidades.
El joven, incluso, aportó "filmaciones y mensajes intercambiados con uno de los coimputados", que para los jueces fueron "sumamente elocuentes" respecto de las amenazas.
También dijo que el hermano de Ianina le enviaba mensajes de una sola visualización, por lo cual él se los reenviaba a su novia para resguardar la prueba, dato que confirmó esta última chica.
Otro elemento tenido en cuenta fue la declaración de un testigo que estaba dentro de un comercio cercano y vio a la víctima -luego de arrojarse del primer piso- tomándose la cabeza, apoyado en el techo de su auto. Situación similar describió una empleada.
Ambos escucharon "un ruido fuerte", pero no llegaron a ver las circunstancias previas.
Esta cuestión se ratificó con cámaras de seguridad: establecieron que T.A. llegó en su auto a las 16.07 y que se arrojó desde las alturas a las 16.38 y quedó tendido en la vereda antes de recibir ayuda y luego retirarse en su auto, sobre las 16.39.
Coartadas con imprecisiones
Versiones. Ianina Carrizo dio una versión distinta a la de Corro. Dijo haber estado ese día en la casa, pero negó la concurrencia del denunciante. El otro joven también confirmó haber estado y declaró que la víctima estuvo en el lugar
"Quilombo". Corro declaró que fue atendido por Ianina, que escuchó "quilombo", que estaba presente el hermano de la joven y que también oyó la voz de T.A. Aseguró que los Carrizo estaban alterados y reclamaban plata.
Opinión. Para los jueces, se presentan "grandes contradicciones" entre ambas declaraciones, así como con el resto de las pruebas.
Pena. Al confirmar la preventiva, la Cámara opinó que, en caso de recibir condena, no sería condicional y agregó las "gravosas características" de los hechos (tres personas organizadas y con uso de armas de fuego), así como el temor que causaron a la víctima.
Prófugo. Si bien el mínimo de la pena podría ser en suspenso (Ianina no tiene antecedentes), se observó que su hermano continúa prófugo.