Maligno Torres, su hermano y un tatuaje que refleja aquella actuación superlativa
El ciclista decidió que la marca lograda en París 2024, suficiente para alcanzar la medalla de oro, y los anillos olímpicos, queden en la piel para siempre.
Periodista. En La Nueva desde 2013. Especializado en el movimiento olímpico. Asistió a los Juegos Olímpicos de Río 2016, a los Juegos Olímpicos de la Juventud Buenos Aires 2018, a los Juegos Suramericanos de la Juventud Rosario 2022, a los Juegos Suramericanos Asunción 2022, a los Juegos Panamericanos Santiago 2023, los Juegos Olímpicos París 2024 y los Juegos Panamericanos Junior Asunción 2025, entre otros eventos internacionales.
"Además, al sacar un puntaje tan alto, trabajó psicológicamente en el resto, que sabía que debía salir a darlo todo para superarlo. El puntaje de 94.82 es muy alto. A José lo benefició salir entre los primeros y que su primera vuelta sea tan exitosa".
La palabra corresponde a Maximiliano Benadia, entrenador nacional de BMX Freestyle en los últimos Juegos Olímpicos, cuando el protagonista fue José "Maligno" Torres.
Hoy, 18 meses después de semejante hazaña, el rider cordobés se atrebió a tatuarse para siempre lo obtenido, con una decisión muy especial y un contenido particular.
El cordobés pasó por Vixen Tattoo junto a su hermano Francisco, también atleta, a quien considera fundamental en cada logro.
"Este tatuaje con mi hermano significa más que los símbolos olímpicos y un sueño. Después de vivir los Juegos no me animaba a hacérmelo, luego entendí que es el resultado de años de lesiones, sacrificio, constancia y fe", describió Maligno.
"Ahora esto me ayudará a motivarme cuando el momento sea difícil. Mi hermano también fue fundamental en estos logros", resumió.
Junto a los anillos, que José eligió hacérselos con los colores oficiales y su hermano en negro, ambos se tatuaron "94.82".
Esa cifra fue el puntaje obtenido en la capital francesa, más precisamente en la plaza de La Concorde, cuando en su primera pasada sumó 94.82 puntos sobre 100 posibles. Una verdadera locura, por el momento y por el nivel.
De hecho, aquella primera salida no fue superada por los restantes ocho atletas que también disputaron la gran final del 31 de julio de 2024.
La segunda salida de Maligno fue de 92.12... pero ya no era necesario más.
"Fui cambiando los objetivos: el primero era estar en los Juegos, el segundo entrar en la final y una vez ahí, cambió todo. Armé mi ronda sabiendo que si lograba hacerla iba a entrar al podio. Cuando la hice me sentí satisfecho y le metí presión al resto", le contó aquella calurosa tarde parisina a La Nueva.
"Es un deporte muy subjetivo, de mucha apreciación. Los jueces valoraron mucho los trucos que hice de una rampa a otra, cayendo prolijo. Eso me sumó muchísimo. Lo hice en las dos tandas, pero la primera fue mucho más prolija", dijo el cordobés a propósito de los transfers en los que literalmente voló. Y que ahora quedarán inmortalizados en su piel.