Villa Mitre se consagró tetracampeón del fútbol femenino: "La clave es el grupo y su mentalidad"
El tricolor venció a Municipales en la final (6 a 5 en el global) y sigue escribiendo la historia de la disciplina. Lucrecia Semper, quien marcó en la ida y en la revancha, repasó el título de la Villa.
Venciendo a Municipales en la final disputada en El Fortín, Villa Mitre se consagró tetracampeón de la primera división A del fútbol femenino de la Liga del Sur y sigue marcando el rumbo de la disciplina en nuestra ciudad.
El tricolor coronó la serie con un 2 a 2 en su cancha, que le permitió ganar el global 6 a 5 para escribir otra página dorada en su historia.
Este título, además, le permitió coronar otro año con una vuelta olímpica, luego de quedar eliminado en las semifinales de la Copa Federal en manos de Costa Brava de General Pico (ganó en La Pampa 3 a 2 y perdió en Bahía por 4 a 1).
"Era el objetivo que teníamos, después de haber quedado afuera del Torneo Federal, el objetivo era salir campeonas y se nos dio", reconoció Lucrecia Semper en diálogo con El Diario Deportivo.
La cerrense fue clave en la flamante estrella de la Villa, ya que anotó dos goles en el primer partido de la final y abrió el marcador en la revancha, llevando algo de tranquilidad en el comienzo del juego para el equipo que dirige Rubén Idiart.
"Había que estar tranquilas, fue muy importante sacar una victoria en la cancha de ellas. Sabíamos que en El Fortín se nos iba a complicar porque ellas iban a salir con todo.", remarcó Lucre.
"En la semana -continuó- tuvimos a dos o tres compañeras que no habíamos entrenado, yo era una, porque nos habíamos enfermado. Sabíamos que iba a ser complicado pero había que salir a golpear primero y después a aguantar", entendió.
A nivel personal, para Lucre este fue su tercer título local con la Villa, que suman a un ascenso con su querido Sansinena de General Daniel Cerri.
"Cuando llegué el plantel estaba muy armado, con Juanchi Stallocca, y la base siempre se mantuvo aunque este año hubo bastante renovación en el equipo. Las grandes tratamos que las chicas que entran se adapten y vivan el fútbol como lo vivimos nosotras", explicó.
Además, contó cómo vivió esa adaptación cuando arribó al club.
"Cuando yo entré me tuve que acoplar a ellas, no es un equipo que te cierre las puertas. Te tenés que adaptar rápido a lo que pide el equipo, somos de hablar mucho y le hablamos un montón a las que ingresan. Creo que te tenés que adaptar rápido. Todas las chicas remarcaron mucho lo que es el grupo y de los que me tocó compartir y estar, es el grupo más lindo", remarcó la cerrense de 30 años.
"Es un hermoso grupo -agregó- y por más que haya diferencia de edades, nos entendemos muy bien. Un poco las grandes somos las tías y las mamás del grupo y vamos encaminando a lo que quiere Villa Mitre y lo que queremos nosotras".
Por otra parte, Lucrecia explicó cuáles cree que son las razones que explican este dominio de Villa Mitre en el fútbol femenino local.
"Es todo muy mental, somos unas enfermas, las chicas lo dicen", contó Semper.
"Viene mucho por la experiencia -remarcó-, por cómo lo tomamos nosotras. El año pasado nos tocó empezar un 2 de enero y terminar el 28 de diciembre y creo que lo hicimos con la misma intensidad todo el año. Sirve mucho tener referentes, muchísimo. El grupo sostiene muchísimo y los entrenamientos que siempre acompañan. Por ahí este año fue el que tuvimos entramientos más bajos y todas buscaron hacer algo extra y lo hemos sabido mantener. En resumen, creo que es el grupo y la mentalidad que tenemos", redondeó.
Pese a este nuevo título y el gran presente futbolístico de la Villa, Lucre también enumeró las falencias que aún tiene la disciplina y las cosas a las que deben sobreponerse a lo largo del año.
"El fútbol femenino en el club creció y se ha desarrollado mucho. Siempre hay cosas para mejorar, es así, pero para mí tiene que seguir creciendo y el femenino lo está pidiendo a gritos. Que se le de un poco más de bola en los clubes. A nosotras nos pasa que es difícil porque entrenamos 7.15 de la noche, en el invierno hay pocas luces, las canchas lamentablemente están feas, duras, tocamos el sintético una vez a la semana y prenden la mitad de las luces. Pero nunca tocamos la cancha 1 o 2, que es donde jugamos. De hecho muchas veces jugamos el torneo oficial en el sintético, ni siquiera se nos permitió tener la cancha 1 o 2. Y por ahí, varones de Primera o del Federal, están toda la mañana dentro de las canchas y nosotras ni siquiera eso", contó Semper.
"Entiendo que a los clubes se les complica, por un tema de que todos tienen muchas categorías y la cantidad de chicos que van muchas veces triplica lo del femenino y económicamente hablando también quedamos por abajo. Muchas veces sentimos que los incomodamos a los clubes. Por esta cuestión de que estamos en primera división, pagamos una cuota y no tenemos un lugar fijo para entrenar, vamos rondando de cancha, muchas veces no tenemos los materiales necesarios. Este año nos pasó de jugar el Federal en la cancha 1 y no teníamos parapelotas, las pelotas oficiales del torneo nos llegaron la mañana del partido y no pudimos ni entrenar con ellas. Hay muchas falencias", remarcó Lucrecia.