Intervenciones que gratifican: el mérito de ampliar y recuperar lo existente
El respeto por el edificio existente y la adición en completa armonía
Es periodista, ingeniero civil y docente de la Universidad Nacional del Sud en materias relacionadas con el Patrimonio arquitectónico y el planeamiento urbano. Ha publicado notas en revistas Vivienda, Todo es Historia, Obras & Protagonistas y Summa +. Participa en varios micros radiales referidos a la historia de Bahía Blanca. En dos ocasiones recibió primera mención por parte de ADEPA en el rubro Cultura e Historia.
Siempre resultan interesantes las intervenciones urbanas que se preocupan por respetar una obra existente y sumar adiciones que permitan sostener su uso en los tiempos modernos de modo que el resultado final sea una propuesta superadora y en armonía.
Es el caso de esta intervención del estudio de arquitectura REM’A en una vivienda multifamiliar en esquina, un inmueble de relevancia histórica en Póvoa de Varzim, Oporto, Portugal.
La obra estaba sujeta a ciertas restricciones por su clasificación y ocupar un lugar especial en el corazón de los residentes.
La investigación de los arquitectos permitió descubrir que el anterior propietario era una persona viajera que plasmó sus experiencias en esta edificación, dando lugar a una obra ecléctica y neo-renacentista, algo que los profesionales describen como una arquitectura "reactiva".
El proyecto de adecuación buscó establecer una interacción entre la preservación y la innovación, no como una crítica a lo existente sino como una celebración de dos eras distintas.
La intervención consideró una meticulosa conservación de la fachada, respetando su integridad formal y estética. Cada detalle ornamental y cromático fue resguardado. Además se proyectó una ampliación discreta para un nuevo espacio comercial en planta baja y alojamiento en el primer piso y ático.
Colores
La ampliación fue concebida para abrazar el color menos predominante original (el rojo), al tiempo que introdujo un ritmo vertical contrastante con las líneas horizontales existentes, creando una clara distinción visual entre las dos etapas de construcción.
Dadas las dos finalidades del espacio, la existencia de entradas independientes era esencial. La del área comercial se sitúa en la esquina, mientras que el acceso al alojamiento se dispuso a lo largo de la calle más tranquila. Además se integró el acceso vehicular permitiendo una carga y descarga sin complicaciones.
En contraste con el llamativo exterior, que exhibe una intensa paleta cromática, el interior adopta un enfoque más matizado. Los espacios de transición se realzan con acentos cromáticos en un entorno predominantemente blanco.