Bahía Blanca | Sabado, 13 de abril

Bahía Blanca | Sabado, 13 de abril

Bahía Blanca | Sabado, 13 de abril

“Pampas es una oportunidad ideal para iniciarse en el profesionalismo”, dijo Joaquín Moro

El tercera lína habló de su llegada a la franquicia de UAR, que ayer disputó la segunda fecha en el Súper Rugby Américas. Junto con Nahuel Zunini -ambos de Argentino- los primeros bahienses en ese plantel. 

Fotos: prensa UAR.

(Nota de la edición impresa)

La primera fecha del Súper Rugby Américas marcó un día histórico para el rugby de la Unión de Rugby del Sur, porque Joaquín Moro y Nahuel Zunini se convirtieron en los primeros bahienses en jugar el torneo continental con la franquicia profesional Pampas. Ambos son producto de la cantera del club Argentino (23 y 19 años, respectivamente) y participaron en la victoria del equipo de UAR ante Yacaré XV de Paraguay por 48 a 32, en Asunción.

Luego del estreno Moro analizó para “La Nueva.” tanto su llegada al equipo como el inicio de Pampas, que a pesar de algunos aspectos a mejorar, superó las expectativas para un plantel que contó con nuevo staff técnico y recambio en su plantilla.

"El balance es positivo, primero por la victoria. Yacaré XV es un equipo complicado, que compite... Por haber sido primer partido para ambos, a nosotros las cosas nos salieron bastante bien. Obviamente por haber sido debut, quedaron puntos altos y bajos. Pero el balance es positivo porque el equipo funcionó. Salió mucho de lo que hicimos en los entrenamientos", afirmó el tercera línea.

"Se vio a un plantel que tuvo muchas ganas de jugar, aunque por momentos desordenado. Pero lo más importante fue dejar la imagen de un equipo que quiso jugar, que propuso y atacó desde todos lados... Después, fuera de los tries que recibimos de formación como el maul, que es un aspecto a mejorar, no recibimos muchos puntos a partir del juego en sí o por errores de manejo. En el primer tiempo veníamos con el ingoal en cero", recordó sobre el debut.

Otra vez protagonista en un cómodo éxito ante American Raptors.

"Lo más difícil es ser constantes a lo largo de los ochenta minutos. Tuvimos un primer tiempo en el que no recibimos puntos, más allá de los penales y en el segundo tiempo nos metieron muchos tries. Creo que nos desconcentramos en los primeros minutos del segundo tiempo, les dimos la pelota, empezaron a proponer y cometimos bastantes penales. Diría que las tres cosas a mejorar son la contundencia a la hora de definir los partidos, la disciplina y la defensa del maul", afirmó.

"Quedé conforme"

Moro jugó los ochenta minutos y aportó el primer try del partido para Pampas.

"Quedé conforme. El dato positivo es que pude jugar los ochenta minutos. Considero que estuve a la altura. Toqué muchas en ataque, estuve en el line y en defensa. Creo haber estado bastante presente en el partido y por eso estoy conforme", analizó el octavo, quien ayer jugó en el estreno del equipo argentino como local ante American Raptors. No así el pilar Nahuel Zunini, quien salió de la rotación y no formó parte de los 23.

"A Nahuel no lo llegué a conocer antes, en Argentino, porque él es más chico y nunca compartimos equipo. Pero de un plantel de 40 jugadores de Pampas, que dos sean de Argentino de Bahía es algo importante. Desde el club siempre nos hacen sentir el apoyo enviándonos mensajes y saludos", dijo.

De toda la cancha

"Joaco" formó en Pampas como octavo titular. Sin ser un "ocho" grande y pesado de la vieja escuela, es atlético y ágil, lo que le permite buenas carreras y reposicionamiento. Conserva, sí, esa capacidad que se requiere en el puesto de traccionar y abrir caminos.

"En cuanto a mi puesto natural soy tercera línea. En Belgrano estuve jugando tanto de ala como de octavo. A mí me gusta más de octavo, pero la realidad es que no modifica mi juego en el despliegue. Llegué a Pampas siendo tercera línea, con opción a jugar tanto de ala como de ocho. Los entrenadores me pusieron como principal opción de ocho. Estoy muy contento, me está gustando. Por ahí no soy ese ocho ball carrier que va por el centro de la cancha todo el tiempo al contacto. Juego más de carrilero. La idea es movernos, por lo que también estaré en el medio de la cancha, tocando la pelota o pasándola. Entonces mi juego será a veces por afuera y otras más de impacto", explicó.

Dedicación exclusiva

El bahiense, de 23 años y 1m89, contó cómo es ser "pro" en nuestro país. Un mundo aparte respecto del rugby amateur que se practica.

"Ser profesional te genera una rutina constante. Todos los días debemos cumplir pautas de sueño y de alimentación, por ejemplo. Todos los días entrenamos a la mañana y a veces en doble turno. Siempre en Casa Pumas, donde hacemos parte de gimnasio y de rugby. A veces también almorzamos ahí y a la tarde continuamos", dijo.

"La gran mayoría de los chicos estamos con dedicación exclusiva. Aparte, ser profesional no es sólo entrenar. Requiere cumplir con el período adecuado de descanso, hacer recuperación por nuestra cuenta, con gimnasio, pileta o lo que sea. Sumados los viajes para jugar de visitante. La mayoría estamos exclusivos con Pampas. Algunos jugadores siguen estudiando, apoyándose en la parte virtual, una herramienta muy importante para los profesionales. Entre viajes, resulta un apoyo clave para continuar con tu vida de estudios jugando al rugby. Fuimos contratados por la UAR por seis meses, aunque uno no piensa tanto en el dinero sino en la camiseta. Es un club y es un orgullo vestirla", sostuvo.

"Me gustó la idea"

UAR captó a Moro en 2021, cuando fue convocado desde Belgrano Athletic para Pumitas a un torneo internacional M20 en Sudáfrica. Meses después, se coronó campeón con Argentina XV del Americas Pacific Challenge. Pero tras esa gran temporada, "Joaco" priorizó el estudio y se alejó por un tiempo del sistema UAR.

"El año pasado tomé la decisión de dejar un poco stand by la carrera (Medicina) y animarme con el rugby. Tuve un buen año con el club (Belgrano) y eso me impulsó. Después, llegando fin de año me llamó Leguizamón (DT Pampas). Me gustó la idea. Pampas es una oportunidad ideal para iniciarse en el profesionalismo. Combinás el vivir el rugby profesional, sumado a que no te movés del país, viviendo en tu casa. Entrenás a la mañana y por la tarde podés continuar con tu vida, ver a familia, amigos o seguir trabajando y estudiando", contó.

"Como primera experiencia es muy buena porque no te desconectás tanto de tu vida habitual. Y al mismo tiempo hacés algo que te gusta como jugar al rugby profesional. Estoy súper contento con el equipo, staff y compañeros. Estoy pasando re buen momento", reconoció.

La familia, súper orgullosa.

"Somos tres hermanos varones que jugamos al rugby y mis viejos siempre nos fueron a ver jugar. Este finde venían todos para acá para el partido de la segunda fecha. Me apoyan un montón y me bancan en las decisiones que tome. Un apoyo súper importante".