El monumento a Julio A. Roca, otra vez en el patíbulo
La figura de Julio A. Roca se ubica entre las más discutidas de la historia argentina.
Una nueva polémica envuelve la figura de Julio Argentino Roca, esta vez a partir de la decisión de las autoridades de San Carlos de Bariloche de trasladar unos metros la estatua que desde 1941 ocupa la plaza principal del Centro Cívico de esa ciudad.
La idea de mover la obra se relaciona, de acuerdo a los dichos oficiales, con la remodelación de la mencionada plaza.
Lo cierto es que la justicia dispuso una medida cautelar por la cual se suspendió ese traslado, al menos hasta tanto se tengan en cuenta las razones y quien tiene verdadera autoridad para decidirlo.
El hecho hizo recordar a la intención del gobierno municipal local de modificar el nombre al Paseo “Campaña al Desierto”. Hecha una consulta a través de las redes sociales, se impuso el nombre de “Julio Argentino Roca”, que en los hechos funciona casi como sinónimo.
Lo cierto es que la “Conquista o Campaña del Desierto” realizada entre 1878 y 1885, sigue siendo una página de altísima complejidad.
Roca era en esa época ministro de Nicolás Avellaneda y que su campaña fue respaldada por una Ley de 1867, debidamente aprobada por el congreso.
“El sistema de las ocupaciones sucesivas ha demostrado ser impotente para garantizar la vida de los habitantes de los pueblos fronterizos. Es necesario ir a buscar al indio en su guarida, para someterlo o expulsarlo. Hasta nuestro propio decoro, como pueblo viril, nos obliga a someter cuanto antes, por la razón o por la fuerza, a un puñado de salvajes que destruyen nuestra principal riqueza”, dijo en ese momento el presidente Nicolás Avellaneda.
La historia Argentina está repleta de contradicciones, ambigüedades y miradas parciales. La conquista del Desierto fue una acción que involucró a muchos políticos, funcionarios y a la misma sociedad. Caerle siempre a la figura de Roca no deja de ser una visión incompleta de lo ocurrido.