¿Existen las falsas denuncias para entorpecer el vínculo entre padres e hijos?
Desde la ONG Crianza Sana Bahía Blanca alertaron sobre lo que, consideran, ya es un modus operandi en nuestra ciudad. “Muchas veces fabrican una causa contra uno de los progenitores y obstruyen el vínculo filial”, señalaron.
Recibido en 1993, acumula 28 años de trayectoria en el periodismo local. Ex jefe de la sección Deportes y La Ciudad y actual secretario de Redacción de La Nueva. Ex profesor de los dos institutos de Periodismo de la ciudad. Especialista en temas deportivos, sociales y gremiales.
La integridad del entorno familiar, indispensable para la salud de los niños, se ve amenazada por un fenómeno cada vez más recurrente que afecta a los padres de muchas familias en el marco de los conflictos post separaciones de parejas o divorcios.
La problemática repercute directamente en la experiencia emocional de los chicos, que sufren silenciosamente el impacto repentino de no tener contacto con uno de sus progenitores.
El foco de esta problemática se centra en las denuncias por abuso sexual o maltrato físico que recaen sobre muchos padres tras divorciarse o separarse de manera conflictiva.
Números preocupantes
Según el Observatorio de Falsas Denuncias, que fue creado en septiembre de 2021, han recibido 430 casos, de los cuales 276 ya fueron analizados y se comprobó que las personas afectadas pudieron aportar pruebas de la falsedad de las denuncias.
La mayoría de las denuncias fueron por violencia de género; en segundo lugar, por abuso sexual infantil y, tercero, violación.
Casi el 60% de las denuncias tuvieron por consecuencia una orden de restricción.
Pero otra consecuencia es el impedimento no justificado de contacto con los hijos, además del deterioro de la salud física, la depresión, la condena social, el escrache, etcétera.
En un 44 por ciento de los casos analizados por el Observatorio, el niño no fue escuchado ni una sola vez por los peritos del juzgado y un 57% indica que nunca se realizó la Cámara Gesell.
E indican que solo el 23% de los casos fue elevado a juicio oral y un preocupante 59% de los casos no ha sido sobreseído. Respecto al contacto con los hijos, solo un 7% de los afectados pudo reanudar la normalidad después de la denuncia.
El estudio resalta, además, que en la gran mayoría de las situaciones, aproximadamente el 80%, la parte que realiza la denuncia no aporta más evidencias que su propio testimonio, lo cual deja entrever una posible inclinación favorable hacia su género.
En contrapartida, la tendencia muestra que el 66% de los afectados posee pruebas suficientes para demostrar la falsa denuncia. Sin embargo, un 43% de ellos alega que la justicia ignora arbitrariamente las pruebas que ofrecen.
¿Qué sucede en Bahía?
Los delitos mediando violencia de género son moneda corriente dentro del Departamento Judicial Bahía Blanca y, según la estadística oficial, se denuncia, en promedio, un caso cada dos horas. En este universo se contemplan lesiones, robos, abusos y amenazas, entre otras cuestiones.
Según datos brindados por el Ministerio Público Fiscal, hasta el pasado 15 de junio se habían radicado, en lo que va del año, 2.290 presentaciones. La proyección de las autoridades determina que en 2023 se equipararía o superaría la cifra de 5.128 denuncias en 2022.
También señalaron que en 2021 habían sido denunciados 4.964 casos, lo que representa un aumento constante en los últimos años.
Esos números explicarían, aunque no justificarían, la demora de la justicia en resolver casos y también la falta de recursos para determinar la verdad de los hechos denunciados.
La ONG Crianza Sana nació en nuestra ciudad en enero de 2021 y su labor ya se replica en Córdoba y en Capital Federal.
“Luchamos contra la obstrucción de vínculos, la manipulación infantil y las falsas denuncias”, se definen quienes agrupan, contienen y asesoran a padres que atraviesan esta situación.
Los referentes de un grupo multidisciplinario son Lisandro Gastaldi y Pilar Félix, quienes padecen esta problemática en carne propia con un hijo y sobrinos, respectivamente.
“La obstrucción de vínculo es una de las causas que más vemos. Generalmente, el Juzgado de Familia otorga la custodia a la madre y fija un régimen de visitas al padre. Hay casos que son a la inversa, pero son los menos estadísticamente hablando”, señaló Gastaldi.
Según señaló, ese régimen de visitas se cumple en tanto y en cuanto la persona conviviente tenga buena voluntad.
“En la gran mayoría de los casos, cuando sucede lo contrario y comienzan las trabas en el vínculo con el no conviviente, nadie hace respetar la Ley 24.270, que ya se torna obsoleta”, añadió.
La enorme mayoría de los casos se inicia con una separación conflictiva.
“Allí es como que se toma a los hijos como rehenes de la situación. En nuestro grupo, de cada 10 personas que acuden porque no encuentran respuestas en la Justicia, 8 son hombres”.
Gastaldi y Félix denunciaron que si la problemática crece en proporciones, se está notando que muchas madres denuncian a sus ex parejas para conseguir un apartamiento preventivo que termina extendiéndose por mucho tiempo más.
“Ya es un modus operandi. La manera más fácil de alejar a un progenitor de su hijo es generalmente haciendo denuncias que nadie investiga si son falsas. Hay restricciones que ya llevan años sin resolverse y por ende un padre que no puede tener contacto con sus hijos por muchísimo tiempo”, manifestó Gastaldi.
“Debemos aclarar que nosotros no nos oponemos al apartamiento preventivo ante una denuncia, pero lo que sí pedimos es que haya más celeridad para investigar esa denuncia y determinar si tiene algún asidero o si directamente es falsa, como suele ocurrir”, amplió Félix.
Según los miembros de esta ONG bahiense nadie está teniendo en cuenta la salud mental de los niños involucrados.
“El daño que se le está causando en la psiquis es enorme por no poder tener una relación normal con su otro progenitor, en gran medida por un capricho o malestar de la otra parte”, opinó Gastaldi.
“Esta problemática no sólo afecta a padres o madres, sino también a abuelos, tíos, primos y hasta medio hermanos, porque abarca en definitiva a toda la familia del no conviviente. Hay casos de abuelos que hace años que no ven a sus nietos o medio hermanos que no conocen a su hermano”, agregó Pilar Félix.
En el grupo, como primera instancia, ofrecen contención y asesoramiento.
“Cuando me pasó, me sentí desolado. Pero me dí cuenta que hay muchísimos casos similares en Bahía y la región. Y por eso fundamos esta ONG, para visibilizar esta problemática que parece no tener solución, pero a la que se le tiene que encontrar alguna. Según la investigadora Marta Albarracín, en los casos de divorcios conflictivos, el 80 por ciento de las denuncias de abuso de un progenitor hacia sus hijos son falsas", contó Gastaldi.
Según el presidente de la Organización No Gubernamental, este tipo de situaciones se agravaron en pandemia, por una decisión del Ministerio de Desarrollo Social al iniciarse las restricciones por la cuarentena obligatoria.
“Allí se decidió que se queden con el progenitor conviviente, pero sin contemplar que los niños podían quedar en esa situación con progenitores obstructores o manipuladores, que aprovechaban ese tiempo para hacerles creer que el otro padre los había abandonado, por ejemplo, y sin que ellos pudieran entender la situación. A los niños se los reguardaba del Covid, pero no de su salud mental, que quedaba a merced de lo que se llama la manipulación parental en contra de la otra persona”.
Posibles soluciones
Una de las soluciones que propusieron es desestimar la ideología de género cuando se determina la custodia de los menores.
“Obviamente que estamos a favor de las leyes de protección integral a las mujeres, pero en el último tiempo vemos que la perspectiva de género está por encima de la perspectiva de infancia. En ese sentido, creemos que no se tendría que otorgar la custodia a la madre por el hecho de ser mujer, sino que se tendría que realizar un estudio integral sobre lo más conveniente para el niño”, recomendó Gastaldi.
En ese tren, hizo referencia al resonante caso de Lucio Dupuy, asesinado por su propia madre y la pareja de ese momento.
“Se le otorgó la tenencia a la madre sin tener en cuenta los atenuantes. Y terminó en un hecho dramático, como todos sabemos. Aún así, no hubo cambios respecto a los otorgamientos de custodias. El mismo mes que asesinaron a Lucio, en Argentina hubo otros 7 filicidos de madres a hijos que quedaron invisibilizados. Por eso, creemos que no siempre la madre es la mejor opción para la custodia”, sumó Félix.
“El caso de Lucio sigue los pasos que queremos visibilizar: primero, la obstrucción del vínculo; segundo, la manipulación del pequeño para naturalizar situaciones; tercero, las falsas denuncias de la madre para mantener la tenencia y apartar al padre; cuarto, la negación de la justicia a darle curso a las denuncias del padre y la familia y quinto, investigar como corresponde”, añadió Gastaldi.
Y agregó: “Nosotros trajimos hace no mucho tiempo al abuelo de Lucio para que explique los alcances de la Ley Lucio. Para ese evento cursamos invitaciones a la Comisaría de la Mujer, a otros ONGs, al Consejo local de Niñez, al Colegio de Psicólogos y al Colegio de Abogados y a la Asesoría de Menores e Incapaces. Y no acudió ninguno, lo que nos da la pauta de que no quieren cambiar ni involucrarse en una realidad muy preocupante”.
Según manifestaron, no se sienten escuchados por los distintos actores de esta realidad.
“Nosotros tratamos de tejer puentes entre todos los que intervienen en esta problemática. Queremos hallar una solución global, pero no encontramos eco. La gran mayoría prefiere seguir así, sin tener en cuenta el perjuicio que están generando en los niños, por no tener un vínculo con su padre/madre, y en los padres que pasan años sin ver a sus hijos”.
“Es difícil luchar contra todo un sistema acostumbrado a trabajar de esa manera. Y evidentemente la Justicia tampoco cuenta con los recursos para investigar todo, y una falsa denuncia termina sirviendo para el propósito de uno de los progenitores de cortar el vínculo”.
En ese sentido, denunciaron que uno de los motivos de que ésto suceda es la falta de peritos psicólogos.
“Son muy pocos y no dan abasto y los jueces se llevan por sus opiniones, que terminan siendo sesgadas porque hacen estudios en 15-20 minutos, si es que los hacen”, se quejó Gastaldi.
“Tampoco se está cumpliendo el artículo 11 de la Ley 12.569, por el cual, cuando un juez ordena el apartamiento de uno de los progenitores por una denuncia de abuso, tiene, en un plazo de 48 horas, citar a ambos progenitores para ver qué grado de verosimilitud tiene esa denuncia y si hay algún tipo de pruebas al respecto para determinar si es verdadera o falsa o si es sólo una confusión o malentendido”.
“Esas 48 horas, que son para ratificar o rectificar lo ordenado, se terminan convirtiendo en días, meses y hasta años. Se van librando restricciones que se renuevan automáticamente. Nosotros pedimos que se investiguen a fondo estas denuncias, porque en realidad el verdadero padeciente de esta situación es el niño”, amplió Félix.
“En Bahía Blanca, la Cámara Gesell, que puede ser útil pero debe realizarse a los pocos días, la hacen a los 6 meses como muy rápido”, puntualizó Gastaldi.
Según señalaron, actualmente hay un grupo de abogados locales que se están capacitando y especializando para revertir este tipo de casos.
“Una falta denuncia necesita cuatro patas: un progenitor que quiera obstaculizar el vínculo con la otra parte, una psicóloga inescrupulosa que le da peso, un abogado para activarla y una fiscalía permisiva, que le suele dar más importancia a la opinión de una sola de las partes sin tener en cuenta las pruebas. Hay muchos padres que bajan los brazos porque no tienen recursos económicos para pagarle a abogados, peritos y demás”, señaló Gastaldi.
Desde Crianza Sana reclamaron que en Bahía Blanca comiencen a efectuarse pericias psicométricas en los menores, como otra posible solución.
“Aquí sólo realizan las proyectivas, que son los dibujos y ya casi no se utilizan en las pericias forenses, sino en las clínicas, porque son muy subjetivas. Las pericias psicométricas son las que marcan el perfil de la personalidad y son más exactas o verosímiles. Dentro de ellas se está utilizando mucho en los países más desarrollados, el Test de Minnesota”.
“Incluso, existen test mediante los cuales se puede determinar si el niño fue influenciado intencionalmente por la otra parte o de manera involuntaria. Pero aquí no se utilizan aún”.
Según opinaron, todo el proceso lleva a dilatar permanentemente la causa.
“Hay que apostar a la custodia compartida y equitativa. Y realmente controlarla para que se cumpla. Creemos que eso ayudaría a bajar el poder de un progenitor sobre otro”.
“Y ante una separación conflictiva de los padres, realizar pericias psiquiátricas a ambos progenitores para ver cuál está más apto para criar al niño. Y no sólo se escoja a la mujer por considerar que es más necesaria la madre que el padre”.
Todo aquel que está sufriendo alguna situación semejante puede contactarse con la ONG por redes sociales.
“Estamos en todas y nos encuentran como Crianza Sana Bahía Blanca. También tenemos un canal de Youtube”, informó Félix.
“Recomendamos, cuando hay una separación de pareja, que realicen una terapia de coparentalidad, que las brindan psicólogos con perspectiva de niñez. Son muy útiles para que ambos padres entiendan que lo que está en juego es la salud mental del niño. Y sirven de orientación para que la separación no genere un trauma en los pequeños, porque brinda pautas de crianza compartidas”, cerró Gastaldi.
¿Hay una industria de la falsa denuncia?
“Ante el crecimiento exorbitante de casos, era necesario un lugar para registrarlos”, contó la abogada Patricia Anzoategui, directora jurídica del Observatorio de Falsas Denuncias, creado en 2021, en referencia, a lo que estima, un modus operandi cada vez más extendido de fabricar una causa contra uno de los progenitores y obstruir el vínculo filial.
“Lo grave no es que se hagan falsas denuncias, sino que la Justicia las recepcione”, señaló.
Y puntualizó algo más: una creciente privatización de los procesos, porque jueces y fiscales admiten como pruebas pericias psicológicas y hasta entrevistas en Cámara Gesell realizadas en un ámbito privado por la parte denunciante.
Anzoátegui apunta a un fenómeno que viene creciendo en Tribunales: el uso de la denuncia de violencia o de abuso infantil contra un ex cónyuge en el contexto de un divorcio o separación conflictiva.
La combinación entre una mirada de género malentendida y el incumplimiento de los plazos y trámites procesales desemboca en el corte del vínculo de padre o madre con los hijos en disputa por plazos que se extienden por años.
“La perspetiva de género no puede estar por delante de la perspectiva de infancia”, dijo Patricia Anzoátegui.
“Hay sesgo en la percepción de que la víctima siempre dice la verdad y de que la persona que denuncia es la víctima”, cuando en realidad la víctima es el menor.
“Si una madre miente y utiliza a su hijo, no es una madre protectora, sino destructora de vínculos”, agregó, en referencia al argumento esgrimido por quienes niegan la existencia de falsas denuncias.
Anzoategui señaló que en los casos de obstrucción de vínculo y alienación parental, es esencial recordar el principio de presunción de inocencia.
“Es imperativo que los padres y madres acusados falsamente tengan la oportunidad de demostrar su inocencia”, opinó.
Por su parte, Héctor Baima, fundador y presidente de la Asociación de Familiares Separados (AFAMSE), aportó su visión acerca de la problemática.
"Hoy más del 60% de las causas que ingresan en el Fuero de Familia corresponden a denuncias por violencia familiar. Denuncias que en todo el país no requieren ningún tipo de pruebas: solamente la manifestación de la persona, generalmente es la mujer, la madre o la pareja (...) Este tipo de denuncias no tiene ninguna prueba ni tampoco es necesario realizar la denuncia bajo juramento de decir la verdad", puntualizó la máxima autoridad de AFAMSE.
"Acá prevalece mucho la mentira como para obtener algún tipo de beneficio", explicó Baima.
"El problema es que cuando el juez imparte la medida cautelar, el padre obligatoriamente tiene que recurrir a abogados caros... Tengamos en cuenta que hay un 50% de pobreza en el país y es muy difícil acceder a un abogado que hoy puede estar cobrando entre 80 mil a 200 mil pesos por llevar causas de familia. Pocas personas lo pueden abonar".
"El padre necesita un abogado porque el juez cuando impone la medida cautelar de prohibición de contacto y acercamiento, no dice nada acerca de los chicos", detalló.
"Entonces cuando no incluye a los niños, el padre puede ver a sus hijos, pero como no se puede acercar a la casa de la madre, el padre obligatoriamente tiene que recurrir a la Justicia y ésta es muy lenta", continuó Baima.
Frases al pasar
** “La manera más fácil de alejar a un progenitor de su hijo es generalmente haciendo denuncias que nadie investiga si son falsas. Lamentablemente, hoy la palabra de una mujer vale más que la prueba de un hombre”, señaló Gastaldi.
** “No nos oponemos a que las denuncias se tienen que tomar como verdaderas porque siempre se prioriza la vida del niño. Pero en esos casos, lo que pueden hacer, mientras se investiga si es real, es que el progenitor denunciado tenga visitas asistidas con asistentes sociales para que no se corte el vínculo con el niño”, dijo Félix.
** “Cuando un padre o una madre se enfrentan a falsas denuncias que afectan su relación con sus hijos, el impacto emocional es devastador y crea hijos huérfanos de padres vivos”, expresó Gastaldi