Donó médula ósea para salvar a una mujer: "Fue una felicidad absoluta"
El periodista Rogelio Gómez, colaborador de este diario y redactor de "El Orden", fue convocado por el Incucai durante esta semana. Sus células eran compatibles con las de una mujer española que se encuentra en estado crítico.
Audionota: Natalia Marinelli
Todavía no eran las 8 de la mañana del pasado 16 de marzo cuando al pringlense Rogelio Gómez, cronista y colaborador de La Nueva y redactor del diario El Orden lo llamaron del Incucai para comunicarle que era compatible como donante de médula ósea con una mujer española que estaba en estado crítico. Y le preguntaron si estaba dispuesto a donar.
Una sonrisa enorme se dibujó en su rostro y enseguida le envió un mensaje a Lorena, su pareja, y le avisó a sus padres, Gladys y Oscar.
“El momento del llamado fue de una felicidad absoluta. La primera vez que sonó el teléfono no atendí al ver el 011 pensando que se trataba de una publicidad o algo de eso”, contó.
“Cuando atendí me dijeron que eran del Incucai y que había salido compatible con una persona del exterior para donarle médula ósea y me preguntaron si estaba dispuesto”, contó desde su casa, a 48 horas de haber efectuado la donación.
Rogelio se había registrado como donante de médula ósea en 2013, cuando era un estudiante de Ingeniería Industrial en la UNS de Bahía Blanca y participaba del grupo de voluntarios de donación de sangre de la peña Boca un sentimiento. En una visita a AyudaLe se había anotado en el banco de datos.
¿Cómo iba a imaginar que iban a darle esta noticia 10 años después? Tenía la posibilidad de salvar una vida o al menos intentarlo y no lo dudó.
El momento de la donación se concretó en menos de dos meses y también fue de una felicidad completa. Debajo del delantal que le dieron en el hospital se puso la camiseta de su club, Divisorio (El Divi), del cual fue jugador y hoy es dirigente.
Antes de donar, el 20 de marzo, tuvo que sacarse sangre en el Hospital de Pringles para que volvieran a analizarla y a comunicarle si efectivamente había compatibilidad, lo que le confirmaron el 12 de abril pasado.
“Me dijeron que era el único compatible con esa persona y me avisaron que se trataba de una mujer de España que estaba en una condición crítica y por eso era necesario hacer la donación lo antes posible. Ahí me dieron la fecha para hacerme los chequeos el 25 de abril en el Hospital Alemán y luego regresé el 8 de mayo para hacer la donación”, comentó.
Hay dos tipos de métodos para donar: uno por punción y otro por aféresis, también conocido como “sangre periférica”.
“Elegí el segundo método porque era el más rápido y simplemente consiste en que te colocan una vía en un brazo para que tu sangre circule y pase por una máquina antes de regresar a tu cuerpo por el otro brazo. En ese trayecto que hace la sangre extraen las células que necesitan para la persona que espera la donación”, dijo.
Su copiloto, es decir, quien lo acompañó a la Capital a concretar esta epopeya solidaria, fue su papá Oscar, quien es dueño del lavadero de autos donde también trabaja Rogelio. El Incucai se hizo cargo de los gastos de traslado, comidas y hospedaje tanto para el donante como para el acompañante.
Rogelio ingresó en el Hospital Alemán el pasado lunes 8 de mayo a las 6.30 y se puso en manos de los profesionales de la salud quienes obtuvieron las células que necesitaban en poco menos de tres horas, aunque a veces el procedimiento puede tardar un poco más.
Para poder donar desde el 4 de mayo se tuvo que aplicar vacunas a fin de multiplicar las células madre que son las que extraen las máquinas para destinar al paciente.
Rogelio agradeció a su papá Oscar y a Quique Laborde, del diario El Orden, por apoyar su decisión.
El redactor está en pareja con Lorena quien tiene una hija que se llama Ángeles. Además de sus padres Gladys y Oscar la familia se completa con su hermano Pablo y su sobrino Kerin.
Hoy está en su casa y se siente físicamente muy bien. No tuvo ningún tipo de efecto adverso, ni siquiera mareos o dolor de cabeza.
En el Hospital le dijeron que recién en unos seis meses le podrán proporcionar información sobre el estado de salud de la mujer que recibió la donación.
“Mi idea es que esto sirva para concientizar, para que la gente se registre como donante de órganos y de médula ósea, que done sangre, porque podés salvar a otra persona”, agregó.
“Mi familia, mi pareja, todos están orgullosos. Me apoyaron en todo. Yo mismo me siento así. Es una sensación inexplicable lo que sentís cuando hacés esto”, concluyó todavía emocionado por la experiencia vivida.
¿Qué necesitás para donar médula ósea?
Tener entre 18 y 40 años.
Documento Nacional de Identidad, Cédula de Identidad, Libreta de Enrolamiento o Pasaporte.
Gozar de buena salud, pesar más de 50 kilos y no tener antecedentes de enfermedades cardíacas, hepáticas o infectocontagiosas.
El primer paso es donar sangre y expresar la intención de donar médula. Los datos genéticos ingresan a la base de datos y quedan a disposición para ser comparados con los de los pacientes que necesitan un trasplante.
3 de cada 4 pacientes no tienen donante compatible en su familia y necesitan un donante.
Donar médula ósea salva vidas: si querés más información o inscribirte para ser donante podés entrar en este link.
Podes informarte llamando al 0800-555-4628 o escribiendo a donantes@incucai.gov.ar