Piden un encuadre doloso para un terrible choque en la ruta 72
A tres meses del incidente vial que sacudió a Copetonas, Pamela Palma, hermana y tía de dos de las cuatro víctimas, reclama una calificación más pesada para el acusado.
La madrugada del 27 de noviembre pasado, a pocas horas de cumplir los 16 años, Ángel Javier Román salió por primera vez a bailar. Junto con amigos viajó casi 20 kilómetros desde su pequeño pueblo, Copetonas, hasta Oriente.
Fue la primera y única vez que iba a pisar un boliche. A la vuelta, en la ruta 72, una camioneta que venía a muy alta velocidad embistió de atrás el auto que ocupaba y terminó con su vida.
Por el violento impacto también fallecieron Jeremías García (16), Ceferino Ezequiel Palmas (22) y el conductor del Renault Laguna que se había ofrecido a traerlos de vuelta -como habitualmente hacía con otros chicos de Copetonas-, Ivan Carrizo (41).
Rafael Pozo (20), al mando de la Volkswagen Amarok, fue detenido y lleva 3 meses en esa condición, actualmente alojado en la cárcel de Villa Floresta.
Para la Justicia es autor de homicidio culposo agravado (por la pluralidad de víctimas), aunque familiares de los fallecidos pretenden que se cambie la calificación a homicidio simple porque, además de la velocidad, se determinó que manejaba alcoholizado.
"Pedimos un cambio de calificación, pero estuve hace 15 días en la fiscalía (de Tres Arroyos) y me dijeron que es difícil, que no están las pruebas suficientes para ponerlo como doloso", sostuvo Pamela Palmas, hermana de Ezequiel y tía de Jeremías.
La mujer dijo que las pericias concluyeron que Pozo iba a más de 130 kilómetros por hora (afirmó que el Laguna iba a 60 km/h), en una carretera con agua por la lluvia y con un alto dosaje alcohólico.
"Igualmente, sabemos que en el 99% de estos casos no son detenidos, salvo después del juicio. Acá la situación es distinta. De hecho, su abogada pidió la excarcelación pero le fue denegada, tanto en primera instancia como por la Cámara (Penal) de Bahía", agregó.
Pozo es oriundo de Oriente, al momento del hecho estudiaba en Bahía y aquella madrugada/mañana iba hacia Copetonas a llevar a una chica que había compartido la noche con él en el mismo boliche que las víctimas.
Pamela destacó la labor de la fiscalía (a cargo de Gabriel Lopazzo) y de los peritos. "Se trabajó muy rápido, se hicieron todos los estudios y se tomaron más de 20 declaraciones. No va a tardar mucho en mandar la causa a juicio".
"Conmocionante para todos"
Para una localidad como Copetonas, de unos mil habitantes, la pérdida de 4 jóvenes vidas fue un impacto que hoy perdura.
Y ni hablar para la familia de las víctimas.
"Somos un pueblo chico y nos conocemos todos: acá y en Oriente. Es conmocionante para todos. Muchos chicos de 16/18 años quedaron traumados porque también volvían del boliche por la ruta. Fue duro para todos", dijo la mujer.
Después del tremendo impacto, el coche quedó fuera de control, salió de la ruta hacia una zona de montes -los más chicos, ocupantes traseros, fueron despedidos tras chocar contra un árbol y fallecieron en el acto- y terminó nuevamente sobre la carretera.
Carrizo -padre de dos hijos- murió tras llegar al hospital municipal Pirovano de Tres Arroyos y Ezequiel dejó de existir el 8 de diciembre, en el Penna de nuestra ciudad.
"Mi hermano, que daba clases de folclore, nació con problemas renales, estuvo internado desde chico en Bahía, fue operado en el Garrahan y actualmente se dializaba a la espera de un trasplante de riñón. Fue una cosa del destino que terminara su vida en un hospital de Bahía, donde había estado mucho tiempo después de nacer", reflexionó Pamela.
Marcharon como todos los 27
Recuerdo. El pasado lunes, como todos los días 27, se recordó a las víctimas con una movilización en Copetonas.
Conciencia. La movilización es también para tomar conciencia y trabajar en mejores leyes en este sentido. Desde que salió la ley de alcohol cero se empezaron a hacer test en esta zona, que antes no existían", afirmó Pamela.
Destino. Los tres jóvenes que fallecieron no tenían programada la vuelta con Carrizo, se encontraron en el boliche y decidieron volver con él porque muchas veces trasladaba a otros jóvenes de regreso a Copetonas.
Dimensión. Después del despiste, el auto fue hacia la banquina, chocó contra un árbol, volcó y terminó nuevamente en la ruta, pero a unos 80 metros de donde se produjo el violento choque.