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Fue de Primera y lo volverá a ser: tras 52 años, Dublin está otra vez entre los “grandes”

“Es un sueño de mucha gente, un orgullo enorme, una emoción intensa que te moviliza todo constantemente”, manifestó Leandro Casquero, presidente de la entidad del barrio San Martín que en 2024 participará del torneo Promocional de la Liga del Sur.

Leandro Casquero, Julio Lino y un sueño que avanza. Fotos: Emmanuel Briane-La Nueva.

Instagram: @sergiopeysse

Twitter: @elpeche1973

(Nota ampliada de la edición impresa)

“Se me hace un nudo en la garganta cuando imagino que el sueño, que empezó a ser real hace apenas unos años, entusiasmó al barrio, a los que trabajan día a día por el crecimiento de la institución y a toda la gente que hoy está alejada pero que les quedó arraigado ese sentimiento de pertenencia hacia el club”.

La emoción lo invade porque es totalmente consciente del paso que acaba de dar Dublin. Repite que no lo puede creer y aclara que el proyecto fue potenciado por muchas manos laboriosas, que él es solo la cabeza visible, pero es el presidente y le toca hablar y contar, aunque a veces tiene que hacer silencio, tragar saliva y continuar.

Leandro Hernán Casquero, de 38 años, aclara con marcado orgullo que empezó a jugar al fútbol en el albirrojo del barrio San Martín a los 10 años y que no se fue más. Hoy está al mando de la entidad que se fundó en 1915, pero que desde el 16 de octubre de 1971 no participa en los torneos de Primera de la Liga del Sur.

“Oficializamos el regreso y en 2024 empezaremos a competir en el Promocional. Pasaron 52 años, es demasiado y poco a la vez, no sé; muchos vecinos, entrados en años, rompieron en llanto con la noticia. Un abuelo me comentó: `Voy a ver a Dublin otra vez en Primera, ya está, después de eso me puedo morir tranquilo´. No tomamos dimensión de lo que está por pasar, estoy ansioso con que llegue el día del debut, ver a los hinchas entrando a la cancha, saludarme con gente que no veo desde hace décadas”, reflexionó el “presi”, quien adelantó que le va a sacar una foto a la primera entrada general que se venda.

“Sí, el primer talonario lo voy a tener yo, va a ser un sueño... Todavía no sé como va a reaccionar mi cabeza y que pasará con mi corazón”, agregó con una sonrisa más grande que su rostro.

Durante las próximas dos temporadas, Dublin actuará de local en el estadio Gustavo Novoa de San Francisco, y el titular de la entidad con sede en 25 de Mayo y Granada explicó los motivos que los llevan a “alquilar”.

“Vamos a jugar dos años en San Francisco porque es el tiempo que nos llevará adecuar nuestro campo de juego, darle cierre al proyecto sobre la remodelación y la ampliación de la infraestructura. Como desafíos iniciales le apuntamos al sembrado de la cancha y a terminar el sistema de riego, que ya tiene filtro nuevo y un alargamiento de la línea de caños”, indicó.

--¿Y luego?

--Cerrar el estadio con alambrado olímpico y acercar hacia el terreno de juego las tribunas del sector oficial (emplazada en el rincón de 25 de Mayo y Tierra del Fuego). A continuación de esas gradas construir los vestuarios, pintar y embellecer el lugar.

En cuanto a la conformación del plantel, el DT de la mayor va a ser Gustavo Olea, hoy coordinador del fútbol menor y juvenil del club dublinense.

El preparador físico será Gerardo Arias, el ayudante de campo y encargado de dirigir a la Reserva Ernesto Guarda y el entrenador de arqueros Samuel Guzmán.

“Por el momento vamos bien, a fines de este mes se realizarán pruebas abiertas para jugadores libres y el 15 de enero comenzará la pretemporada. En relación a los sponsores, las camisetas y los equipos, está todo encaminado. Vale aclarar que no va a ser una plantilla arancelada, aunque a los que elijan defender nuestros colores le queremos dar todo: dignidad, valor, respeto, orden y sentido de pertenencia”, acotó Casquero.

La petición sobre su reingreso al fútbol mayor fue aprobada rápidamente por el Consejo Directivo de la Liga, y todos más que contentos porque en la próxima edición del certamen de ascenso ya no quedará un elenco libre (van a ser 8, como en la A).

“Este es el broche de oro para un proyecto que se activó hace cuatro años, cuando pudimos completar las divisionales de menores y juveniles en la Liga. Me acuerdo que en el inicio de toda esta historia nos sobraban ganas pero nos faltaba material humano como para meternos de lleno en los campeonatos locales, sobre todo con las categorías más grandes. Lo llamé a Gustavo (Olea), un formador de lujo, y me tranquilizó: `en 15 días te armo todo´. Y así fue”, sintetizó con estimación.

--¿Cómo es la actualidad del club?

--Radiante... (risas). En lo económico estamos tratando de establecer un equilibrio entre ingresos y egresos, sobre todo porque hay que pagarle el sueldo a 15 profes y cuesta juntar el dinero mediante la cuota social. De 450 chicos solo pagan 220, pero eso es solo un número, en el club se trata por igual al que paga y al que no puede. La convocatoria es amplia y abierta, no se deja afuera a nadie, pensamos que con la cantidad se consigue la calidad.

“Como es un club social, el objetivo siempre es la formación, consolidar bases y que de Dublin salgan buenas personas más allá del crecimiento y de los límites que pueden tener con el deporte propiamente dicho”.

--La barriada es grande.

--Muy. La mayor afluencia de pibes es del barrio San Martín, pero se suman muchos de la zona Sur, de avenida Arias para abajo: Loma Paraguaya, Villa Delfina, Héroes de Malvinas, Villa Parodi y una parte del barrio Gris.

“Nuestro predio está rodeado de potreros, por suerte hay chicos que todavía pueden jugar en la tierra y en calles con poco tránsito. A esos estamos convocando, la idea es que pasen gran parte del día en el club, que se vuelvan a sus casas muertos de cansancio, que coman algo y se acuesten a dormir. Es la mejor fórmula para que no se desvíen hacia otros caminos”.

--Seguramente hay hijos y nietos de ex futbolistas y dirigentes que actualmente no están cerca del club.

-Ufff... Me siguen llegando mensajes de gente que me cuenta que sus padres o abuelos vivieron la etapa gloriosa de Dublin en Primera. Viven en otras ciudades y provincias pero que ya me aclararon: “si hay que colaborar, contá conmigo”. Eso es impagable, me llena el alma... Perdón, es imposible no emocionarse.

--Totalmente entendible.

--Todo lo que nos está pasando es una caricia al alma, chicos que ya son grandes y hoy no están en el club quieren volver para dar una mano; ese es el sentido que le queremos encontrar a este proyecto que tuvo más apoyo que el que pensábamos. Se sembró mucho, ahora estamos cosechando, pero hay que seguir. Sería fantástico, dentro de unos años, que el equipo de Primera esté conformado por jugadores propios.

“Otros han surgido en la Escuelita y consiguieron proyección, como Luis Dezzi, que pasó por las menores de Liniers, llegó a Racing y hoy se encuentra a préstamo en Cipolletti disputando un Federal A”.

Marca registrada

Julio Lino, vocal titular, referente histórico de la institución y actual supervisor de la Escuelita de fútbol y de las categorías infantiles, admite que “Dublin es una marca que en Bahía empezó a pisar fuerte”.

“En 2008 dejamos de participar en la Liga, pero seguimos trabajando, reestructuramos las formativas y en 2013 volvimos, solo con infantiles. Después hubo otro impasse y en 2015 nos potenciamos cuando instalamos las canchas de césped sintético. Eso nos dio mayor caudal de chicos y a partir de ese momento el club explotó”, cuenta con la pasión impregnada en su piel.

“Volví en 2022 tras un paso fugaz por Olimpo, me di cuenta de que Dublin es mi casa (será su 15ª año trabajando para el albirrojo). Estamos tratando de que los menores que llegan al club entiendan que paralelamente al fútbol deben aprender a vivir en comunidad, que se tienen que esforzar con el fin de alcanzar una meta individual y otra grupal. Primero está la persona, hay que prepararse para enfrentar a una sociedad que está cada vez peor”, manifestó con énfasis.

“Contamos con personal capacitado, profes de Educación Física con trayectoria, corazón y docencia”, agregó antes de sincerarse aún más: “es un compromiso enorme y un trabajo muy duro, pero no le vamos a esquivar a nada. Ya tenemos experiencia, porque cuando quisimos empezar a traccionar no teníamos ni un peso y hoy estamos mejor que nunca. Es cuestión de creer en uno mismo y en los que están al lado tuyo, que tienen el mismo compromiso y entusiasmo que vos”.

Y fue más allá: “los que trabajan para el club lo hacen desinteresadamente y por amor, siempre con una idea innovadora y un buen fin para progresar”.

--¿Existe la posibilidad de contar con una cancha alternativa para menores y juveniles?

--Hay un proyecto integral apuntado a la formación, pero sí, la idea es utilizar un espacio paralelo al club, entre Ingeniero Luiggi y Pedro Pico, un terreno donde estamos armando una cancha de fútbol y otra de hockey, está última de sintético y con las mismas dimensiones que tiene la de la Asociación Bahiense en el complejo de Las Tres Villas.

--Bien.

--Hace un mes empezamos a competir en los torneos de la ABH y tenemos apuntalado arrancar con el fútbol femenino.

--Mejor todavía.

--Antes que me olvide, quería agradecerle a Mario Martínez (Pelusa), presidente de San Francisco, el grandísimo gesto que tuvo con nosotros. Fue al club, nos reunimos y nos dijo: “arranquen, la cancha del Sanfra está disponible, después vemos el tema del alquiler y de los números”. Es para valorar que en estos tiempos haya gente así, que le haya dado tanta importancia al esfuerzo que venimos haciendo para concretar el sueño que tanto nos desvela.

Aquella tarde de fin de ciclo

Dublin disputó su último encuentro en Primera de la LDS (en realidad en Segunda de Ascenso) el 16 de octubre de 1971 (dato de Eduardo “Cocho” López), perdiendo 5-1 ante La Falda, torneo que coronó campeón a El Danubio, que hacía las veces de local en La Piedad.

Lo curioso es que, antes de ser goleado, Dublin, que era orientado técnicamente por Adolfo García, presentó ocho jugadores en planilla, y a los 9 minutos se había puesto 1-0 arriba con tanto de Lochbaum.

Las posiciones finales de ese certamen: 1) El Danubio, 2) El Nacional, 3) Villa Libre, 4) La Falda y 5) Dublin (solo ganó 2 de 8 cotejos: era evidentemente el fin de un ciclo).