Bahía Blanca | Martes, 29 de noviembre

Bahía Blanca | Martes, 29 de noviembre

Bahía Blanca | Martes, 29 de noviembre

Los pibes de Bahía Basket le arruinaron los festejos a Liniers; ¿y ahora?

Triunfo visitante, por 73 a 69, en la serie final de Primera, que quedó 2-1 a favor del Chivo.

Aranda ataca a Marinsalta. Fotos: Emmanuel Briane-La Nueva.

 

Por Fernando Rodríguez

Twitter: @rodriguezefe

Instagram: ferodriguez_

 

   ¡Qué linda se puso la serie final de Primera del básquetbol local!

   Después del 2-0 que había impuesto con autoridad Liniers, venciendo tanto en su cancha como en el Dow Center, cuando la tendencia marcaba que esta misma noche había grandes posibilidades de conocerse al campeón, los pibes de Bahía salieron al cruce, ganaron 73 a 69 y descontaron (2-1), en serie al mejor de cinco.

   Ya en la previa se notaba otro ánimo por parte de Bahía. Acaso le llevó los dos primeros partidos interpretar de qué se trataba lo que estaba en juego. El valor de esta competencia. El carácter que se necesitaba para enfrentar a un rival con mil batallas.

   Y esa oposición mucho más firme Liniers la sintió desde el propio arranque de juego.

   Nervios, más piernas que cabeza de ambos lados y muchas pérdidas.

   Recién en 2m30 de juego se abrió el marcador, con triple de Forestier. 

   Y el local tardó 4m55 en convertir sus primeros puntos (2-10).

   Bahía se plantó bien, nivelando defensivamente en cada una de las posiciones.


   En ofensiva se fue soltando y Liniers se mostró trabado, frente a la defensa más exigente de la serie, sin poder anotar a distancia ni sacando ventaja en la pintura.

   Encima, la propuesta de liberar a los grandes la pagó caro el local, porque Novaes (2-2) y Forestier (2-4) la metieron de tres.

   

   La visita escapó 13-2, en 5m20, desplegando su mejor juego desde el inicio de la final.

   Desde el banco, con Gattari el Chivo encontró algo de frescura, porque el pibe anotó dos triples y llegó un poco de alivio, con parcial de 13-5.

   No obstante, el 5-10 en triples de Bahía no le dio margen para el error y el primer cuarto terminó 21-15 la visita.

Mirá las estadísticas completas

   En el segundo cuarto Marinsalta hizo un buen trabajo atrás, y adelante el todoterreno Dottori se activó, entró a subir cambios, corrió y convirtió 3-3 en triples, más 1-1 en dobles, para completar 3-4 en t3 y 1-3 en t2 en es período.

   Además, Larrandart acompañó y el Chivo empató en 23 (parcial 8-2), estirando a 15-5, para ponerse 30-26, en 5m30.

   Bahía, a esta altura, había vuelto a ser el mismo de los anteriores juegos: tiro y poca claridad, aunque por esa misma vía fue que recuperó la esperanza y se fue al vestuario 35-32 al frente.

   En el inicio del complemento, el albinegro buscó ir más hacia adentro –básicamente con Diomedi- y Bahía insistió con el tiro largo, sin tener segundas opciones.

   Y cuando parecía mejor el local, un tremendo alley oop de Paz a Novaes y un triple seguido del cordobés le dieron ventaja de 5 a Bahía, promediando el tercer cuarto.

   Liniers adelante dependió demasiado de Diomedi (10 puntos, con 5-6 en t2) y se encontró con un Bahía mucho más combativo, que no regaló nada, cargó al rebote, luchó cada pelota y terminó 3 arriba el tercer cuarto: 49-46.

   En la primera línea defensiva y desde la conducción, Aranda le dio más ritmo a Bahía, que sacó 7 en 1m05, aunque le costó sostener la diferencia, ante un Liniers que apostó otra vez a Banegas-Larrandart y los perimetrales llegando hasta la pintura: 52-53.

   Otra vez todo muy parejo. Mucho trabajo para Novaes-Simondi abajo y adelante Bahía que apostó a los tres grandes (Novaes, Forestier y Simondi) tirando a distancia, para escapar 66-56, a falta de 3m30.

   Definitivamente era otro equipo, o el mismo que intentó ser y no pudo anteriormente.

   Le trasladó la responsabilidad del triunfo a Liniers, que se apresuró cuando se le “achicó” la cancha a medida que pasaron los minutos y la defensa se hizo más grande.

   Después de un tiempo muerto, con 2m10 por jugar, Liniers se plantó en zona y Paz respondió con un triple: 69-60.

   Liniers no se dio por vencido, la corajeó, fue para adelante y se puso a 4: 69-65, con doble de Diomedi.

   A partir de ahí el partido pasó por la línea de libres, donde la cabeza jugó un papel determinante.

   Con 33 segundos, Joaquín Sánchez metió 1 de 2: 70-65 Bahía. Enfrente, Banegas logró plantarse abajo y descontar: 70-67. Faltaban 27 segundos.

   El Chivo no quería que corriera el reloj. Rápidamente Miérez mandó a la línea a Forestier: 0-2 (70-67) y Novaes que dominó el rebote ofensivo, aunque recibió falta y ¡también falló los dos!: 70-67, con 21 segundos.

   Explotaba el Hernán Sagasti, enloquecía el público local, se ilusionaba con el triple del empate.

   Liniers tuvo el control, buscó el mejor tiro, no lo encontró y Diomedi terminó pasándosela a Banegas que, con 4s04/10 convirtió desde abajo. Pero claro, Bahía aún estaba uno arriba.

   En la reposición, Banegas cometió la quinta falta antes de que entrara la pelota en juego; Aranda metió uno de dos en libres (71-67) y ahí sí Novaes se vistió de héroe, tomando el segundo rebote ofensivo consecutivo, recibiendo falta, metiendo los dos libres que se festejaron desde Bahía hasta Brasil.

   El lunes volverán a verse en el Dow Center. ¿Qué pasará...?