Bahía Blanca | Martes, 28 de junio

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Nelson Da Silva, el 9 de Olimpo o también Ringo Bonavena, Hulk, el Doctor Chapatín...

El portentoso centrodelantero catamarqueño goza de su buen momento en el aurinegro, pero sufre del frío y de los apodos “maliciosos” de compañeros que, amistosamente, lo tienen de punto con las chanzas y las cargadas. El se ríe, disfruta, se muestra tal cual es.

Fotos: Emmanuel Briane-La Nueva.

Por Sergio Daniel Peyssé / peche1503@hotmail.com

Instagram: @sergiopeysse

Twitter: @elpeche1973

(Nota ampliada de la edición impresa)

   “¿Te acordás de Ringo Bonavena, bueno, con Nelson pasa algo parecido, una voz finita dentro de un cuerpo grande y considerable”.

   La ocurrencia del “Profe” Marcos Galeano hizo tentar a Nelson Da Silva, el 9 de Olimpo que pone énfasis en las “s” mientras su tonada norteña se mezcla con esa sonrisa pueblerina que solemos vincular con la bondad, la hospitalidad, el respeto y los buenos modales.

   El “Tanque”, o “Hulk” (circuló un meme donde está pintado de verde) nació hace 25 años en la ciudad catamarqueña de Andalgalá, ubicada a 248 kilómetros al norte de la capital de la provincia: San Fernando del Valle de Catamarca.

   Su primer roce con el fútbol profesional fue en el patio de su casa, en el club Villa Cubas, el “León del Altiplano”, una de las instituciones con más historia en la Liga Catamarqueña. Después pasó por All Boys (B Nacional), Inter de Playa del Carmen (Serie A de la Premiere de México), Juventud Antoniana de Salta y Peñarol de Chimbas, hasta arribar al aurinegro de Bahía.

   —Claro, repasando los lugares donde estuviste entiendo porqué te quejas tanto del frío en la city bahiense.

   —Uhhh... Sufro muchísimo. Me costó adaptarme, hay días que salgo envuelto en una frazada o me pongo dos pares de medias. A la mañana es difícil arrancar, pero el buen presente del equipo en el Federal A y las ganas que te genera el grupo hacen que el frío pase desapercibido.

   Habla pausado y agiganta su orgullo cuando tiene que retroceder en el tiempo y referirse a las costumbres que lo marcaron para siempre, en ese poblado que hoy cuenta con poco más de 12.000 habitantes y al que alguna vez piensa retornar.

   “¿Con qué me cargan? Con todo, pero más con mi voz, que es aguda y no la puedo corregir. Dentro de la cancha, cuando pego un grito, sale finitooo... Después, mis compañeros lo reproducen en el vestuario y todos se matan de risa”, contó el “Cata”.

   —Me dijeron algo de un bolsito, me podés poner en tema.

   —Ja, ja... ¡Son terribles! Es una especie de cartera, de cuerina, que con el paso del tiempo se fue resquebrajando. Pide cambio, es cierto, pero hace cinco años que lo tengo y no lo voy a revolear a la calle como me piden varios. Hoy pasó a ser una cábala, aunque el cierre se rompe seguido y dos por tres se me caen las cosas...(risas).

   —¿Veías El Chavo?

   —Sí, ¿por?

   —Porque alguien te bautizó como “El Doctor Chapatín”.

   —Hijo de mil... Voy a averiguar quien fue, pero con el bolsito no le pego a nadie...(risas). Es lindo hablar de ciertos temas, darle a conocer a ustedes y a los hinchas de Olimpo el buen clima que reina en el plantel. No te exagero en nada, el grupo es fantástico y cada uno tira por el bien de todos. Estamos contentos, fuertes y muy ilusionados en dar pelea hasta el final.

   —Otra: no sos tan matero, ¿verdad o mentira?

   —Tomo mate, pero no ando con el equipo de un lado para el otro. Te vas a reír, pero soy más del mate cocido, y eso sí es bien de mi pueblo. A veces voy a la utilería con la taza y el saquito, pero el mate cocido me gusta colando la yerba en el agua hirviendo, a lo boy scout.

   —¿Lo mezclás con leche?

   —No, puro, con azúcar. A veces lo acompaño con alguna tostada o galletita.

   —Me gustaría saber cual es la comida típica de Catamarca.

   —Locro y humita, por escándalo. Aunque lo que más extraño son las empanadas, que son muy parecidas a las tucumanas, con papa, cebollita de verdeo y mucho jugo. Copiamos muchas costumbres del tucumano, que se odia con el santiagueño pero es amigo del catamarqueño.

 

La ilusión no lo condena

   “Vine a Olimpo a ascender y todos los días pienso en eso”, admitió el portentoso centrodelantero, autor de dos tantos en la actual campaña del aurinegro en el Federal A: marcó en el 3-0 a Sansinena y en el 2-1 frente a Desamparados de San Juan, el último domingo en el Carminatti.

   Dicho sea de paso, al único equipo que le señaló cuatro tantos en su carrera fue, justamente, al “Víbora” puyutano.

   “Es cierto, el año pasado defendiendo la camiseta de Peñarol de Chimbas le metí dos en un clasico y uno en otro; y ahora me tocó con Olimpo”, destacó antes de referirse al líder de la Zona Sur, que lleva tres victorias seguidas y le sacó 6 puntos de ventaja a Villa Mitre, su más inmediato perseguidor.

   “Era clave ganarle a Desamparados, que llegaba a nuestra cancha con la urgencia de salir del último lugar de las posiciones y con la motivación de sacarle al menos un puntito al puntero”, afirmó Nelson.

   —No fue una buena producción colectiva: ¿a que se debió, a la ausencia de jugadores que venían rindiendo a un elevadísimo nivel o a que el esplendor de Brian Guille no brilló como en ocasiones anteriores?

   —Es difícil ser el mismo equipo cuando de un cotejo para el otro tenés que cambiar tres o cuatro piezas que venían rindiendo a pleno. Este es un elenco con variantes, que no necesita modificar su dibujo táctico ni sufre por el debilitamiento de su estructura al momento de mantener una idea y de intentar ser protagonista. Por ahí, en frío, te das cuenta de que perdimos un poco de intensidad y dinámica, pero seguimos ganando, que es lo más importante.

   “Debemos corregir ciertos desacoples, lo sabemos, pero es cuestión de tiempo y trabajo. En el último partido no agarramos la pelota en el medio como para salir rápido y sorprender al rival, algo que veníamos haciendo muy seguido. Aunque mostramos actitud, carácter y sacamos adelante un encuentro muy complejo, que incluso habíamos empezado perdiendo”.

   —¿Cómo se vive el día a día sabiendo que sos el 9 del líder del campeonato?

   —Cualquiera de los integrantes de este plantel sabe que para estar y rendir en Olimpo tenés que dar un plus, que si estás acá es solo para preocuparte por jugar y para perseguir una meta de la que te hablan constantemente los dirigentes, los hinchas, los allegados y por supuesto ustedes, los periodistas.

   “Estar en lo más alto de la tabla es una presión extra, lo reconozco, pero somos parte del equipo más grande de la categoría y eso es privilegio de unos pocos. De Olimpo esperan que gane con contundencia, que aplaste a los rivales, que Guille sea siempre el más revulsivo, pero somos un equipo compenetrado en un objetivo, todos vamos para un mismo lado. Si alguno deja de tirar de la cuerda, perdemos todos”.

   —A ver si te entendí: ¿Olimpo depende de Guille o Guille depende de ustedes?

   —Ambas. Brian es fundamental para nosotros, es el mejor de la categoría. A su alrededor tratamos de armar el mejor equipo para no depender siempre de él, aunque sabemos que con él en cancha Olimpo se potencia a un nivel superlativo.

   “Fijate que en cada triunfo surgen tres o cuatro figuras independientemente de lo que haya hecho Guille en 90 minutos. Estamos muy bien en todas las líneas, y eso se da cuando tenés un plantel donde todos, pero más que nada los que no juegan, están al cien por ciento esperando su oportunidad”.

   —Entonces, ¿pesa o no la presión de ser los únicos vanguardistas de la Zona?

   —Pesa, pero es una presión linda, ¿a quién no le gustaría estar en la cima y con 6 puntos de ventaja? Tomamos la responsabilidad y, con la seriedad que corresponde, estamos dispuestos a ir por todo.

   —Bien, para cerrar la nota, ¿a quién querés mandar al frente? Tenés la posibilidad de vengarte de este “maldito” que te carga y te molesta.

   —Nooo... todo lo que diga puede ser usado en mi contra...(risas). Brian es un crack dentro de la cancha, pero afuera muchas veces lo querés matar. El Mago hace y desaparece... Mirá, sin querer te tiré el título, ja, ja, ja....