Bahía Blanca | Miércoles, 29 de junio

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Murió Raúl Lecouna, histórico productor de exitosas novelas de la TV argentina

Fue responsable de recordadas producciones que brillaron en la pantalla chica, tales como Amo y señor, Amándote, Celeste y Muñeca brava. 

   Raúl Lecouna, productor de grandes éxitos de la televisión argentina, murió este sábado a los 80 años. Su trayectoria de más de 30 años en la industria audiovisual se conforma por algunas de las telenovelas más recordadas de los ‘80 y ‘90, con títulos como Amo y Señor, Amándote, Celeste, Antonella, Celeste siempre Celeste, Perla Negra y Muñeca Brava.

   “Mi viejo fue un grande, gracias de corazón a todos por las condolencias”, expresó al portal Infobae su hijo, Nacho Lecouna, quien también se dedica al ámbito de la producción y dirección de contenidos.

   Raúl estuvo casado con Celina Amadeo, con quien fue padre de sus tres hijos, que siguieron sus pasos y encontraron la vocación artística en su juventud. Nacho y Delfina se dedicaron a la producción, mientras que Agustina optó por el camino de la actuación. Familia de artistas, también era tío del actor y cantante Benjamín Amadeo.

Arnaldo André y Luisa Kuliok, en la piel de sus personajes en la famosa novela Amo y Señor


   Su muerte caló hondo en el ambiente artístico y al conocer la noticia muchos famosos manifestaron su más sentido pésame a través de las redes sociales.

   Marcelo Tinelli fue uno de los primeros que hizo eco de la noticia: “La vida misma. Uno mirando la final de la Champions y acaba de fallecer mi amigo y un maestro de la tele, Raúl Lecouna. Lo amaba. Cuervo de alma. Hizo las mejores telenovelas argentinas . Mi enorme amor a sus hijos Nachito y Agustina, y a su exmujer Celina”, escribió el creador de ShowMatch junto al emoji de un corazón roto y la palabra “DOLOR” en mayúsculas.

   “Hice 44 novelas y 3200 horas de televisión”, había dicho Lecouna en una profunda entrevista con Oscar González Oro en junio de 2020 por Radio Rivadavia. ”Antes se ensayaban las novelas y cuando llegabas al estudio sabías cómo iba a ser; ahora se para en pleno error y se edita, se perdió la interpretación”, analizaba al comparar las filmaciones de ficciones tres décadas atrás en contraposición a la actualidad.

Andrea del Boca en una escena de Perla negra, una de las producciones de Raúl Lecouna
 

   Sus inicios se remontan a sus tiempos como asistente de dirección, la primera profesión que aprendió. Se especializaba en los programas musicales en los ‘60 junto a Pancho Guerrero, tales como Tropicana Club.

   Diez años después fue gerente de deportes en Canal 13, y más adelante se convirtió en el gerente de programación hasta el 1982. Ese año resultó crucial porque se quedó sin trabajo y reinventó su carrera en base a la experiencia acumulada. “La primera telenovela que hice fue Amo y Señor, y los primeros capítulos los escribió Hugo Moser. Me puse a ver la televisión y pensé quién es la figura más importante hoy: Arnaldo André”, relató en la charla que mantuvo con González Oro.

   Con espíritu emprendedor y desparpajo, contó que viajó a Mar del Plata, donde André estaba haciendo teatro, para encararlo personalmente. “Le dije que quería hacer una novela que lo tuviera de protagonista y me pidió una sinopsis; yo todavía no tenía nada hecho así que le pedí a Hugo (Moser) que me resumiera la idea en dos hojas con su pluma”, recordó.

   Su relato se remonta a 1983, con el comienzo de la democracia de Raúl Alfonsín y un programa en televisión que todos definían como imbatible. La famosa novela protagonizada por André y Luisa Kuliok finalmente fue un éxito y forjó una sólida presentación al mundo para el resto de su carrera. Incluso se le presentó la posibilidad de vender los derechos y abrirse camino al mercado internacional.

Natalia Oreiro y Facundo Arana en Muñeca Brava.

   Sobre el método para que las ideas nunca dejaran de surgir, confesó que un elemento indispensable fue el hecho de diseñar los personajes a medida para cada actor. Un mecanismo que sostuvo a lo largo de todas sus creaciones, tanto con aquella carismática Perla bajo la interpretación de Andrea del Boca en 1994, como a la divertida Milagros Espósito en la piel de Natalia Oreiro en Muñeca Brava en 1998.

   “Siempre fui muy romántico, y me imaginaba a los protagonistas primero; después pensaba a quién tengo que contratar, y así iba escribiendo en función de la trama”, resumía quien sin dudas se convirtió en una leyenda de las telenovelas argentinas.

   Aunque acumuló más de cuarenta títulos en la pantalla chica, en la última entrevista radial que brindó en plena pandemia destacó su verdadera obra más preciada: “Mi familia, que gracias a Celina se mantiene muy unida; ellos son lo mejor de todo lo que hice”. (Infobae)