Bahía Blanca | Viernes, 19 de agosto

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Aliadas: una psicóloga y una enfermera ayudan al personal de salud a gestionar emociones

La Licenciada en Psicología, Gabriela González, y la Licenciada en Enfermería, Mónica Méndez, brindaron en el Hospital Penna el  Taller "Los trabajadores de Salud ¿Qué hacemos con nuestras emociones?". Este espacio de encuentro volverá a desarrollarse el próximo viernes 17, también en el Penna.

   Anahi González Pau
   agonzalez@lanueva.com

   Sin dudas el personal de salud ha sido el más expuesto y afectado en esta pandemia. Generalmente, quienes trabajan en hospitales y salitas médicas están acostumbrados a cuidar pero ¿cómo se cuidan? ¿Quién los cuida? 

   Atentas a esta situación, la Licenciada en Psicología, Gabriela González y la Licenciada en Enfermería, Mónica Méndez decidieron aunar sus saberes y capacidades para ayudar al personal de salud brindándole algunas herramientas para gestionar sus emociones.

   La semana pasada generaron un espacio de encuentro en el Hospital Penna y el próximo 17 volverán a realizarlo, esta vez, para que también pueda sumarse el personal de maestranza, cocina, camilleros y administrativos.

   "La idea de ofrecer talleres, nació de la necesidad de poder agradecer y honrar la tarea de los trabajadores de salud propiciando, por un momento, un espacio donde cada agente de salud, se sienta centro del cuidado. Un espacio de encuentro para sostener y acompañar su persona, en un clima de respeto y valoración a su tarea", dijo Gabriela González.

   "Encuentro para escuchar lo que deseen compartir y transmitir herramientas vinculares que faciliten, acompañen y fortalezcan el autocuidado en la tarea diaria. Aportar una  gota en el medio de océano", expresó.

   La psicóloga explicó que en un contexto de tanta incertidumbre como el que generó y genera la crisis pandémica por coronavirus, el desafío al que se enfrenta el personal sanitario y la exigencia son enormes.


Licenciada en Psicología, Gabriela González.

   "Esto genera sentimiento de miedo, tristeza, frustración, culpa, desvalorización, desesperanza, agotamiento, cambios de humor, etc.  Por eso, creímos imprescindible generar espacios de cuidado y aportar instrumentos teóricos y prácticos que contribuyan a alivianar su tarea diaria", señaló.

   Gabriela y Mónica han dictado clase en la Tecnicatura de Enfermería compartiendo asignaturas. Tienen un gran recorrido juntas, una amistad y forman un buen equipo de trabajo. Por eso, decidieron emprender juntas esta noble tarea. Ambas expresaron un profundo agradecimiento con la dirección del hospital y el comité de docencia por abrirles sus puertas.

   --Ya brindaron este curso en el Hospital Penna ¿lo habían hecho antes en otras instituciones?

   ---Sí, en lo particular, hace años que realizo talleres y charlas  en diferentes lugares de orden público y privado.  Siempre me apasionó estudiar y difundir el tema de los vínculos. Creo es fundamental, para que este mundo sea mejor,  generar espacios de encuentro en la comunidad para analizar, profundizar y reflexionar sobre el reconocimiento de nuestras emociones y como nos manejamos con los otros. 


   
   --¿Qué encontraron "in situ"? ¿Qué suelen hacer los trabajadores de Salud, tan expuestos, con sus emociones?

   --Encontramos un grupo humano que manifestó su inmensa gratitud por nuestra propuesta. Con necesidad de compartir la experiencia vivida en estos meses de ardua tarea. Compartir angustias, cansancio, temores… Pudieron manifestar su dificultad para afrontar el dolor de las familias, el dolor de los pacientes, no saber qué hacer con sus propios dolores o impactos emocionales. “Yo pongo el automático y sigo”,  manifestó uno de los participantes. Un grupo humano que a pesar del agotamiento, se presentó al taller mostrando garra y ganas de seguir adquiriendo estrategias de cuidado y nos llena de admiración y respeto.

  --¿Por qué es importante y necesario aprender a gestionar las emociones?
  --Creo que este mundo sería mucho mejor si nos educaran desde la escuela primaria a gestionar y amigarnos con nuestras emociones. La emoción es un recurso maravilloso que indica qué nos está pasando. Si pudiéramos escuchar y expresar con claridad cómo nos sentimos a los demás, todo sería más fácil, más claro, más amable.

   A tomar nota: algunas herramientas de cuidado para el personal de salud

    *Aprender a pedir claridad qué necesitás.

    *No dar sobreentendidos, no suponer que el otro lee mis pensamientos. Esto es un error muy común en los vínculos en general y genera conflictos.

   *Delegar tareas.

   *Poner límites claros.

   *No reprimir emociones.

   *Saber que no podemos cambiar al OTRO. Solo podemos cambiarnos a nosotros mismos, ya con eso tenemos bastante.

    *Evitar la crítica destructiva. No aporta, no construye, paraliza. Es mejor parar esa crítica y buscar propuestas resolutivas.

   *También promover grupos de encuentros solidarios donde los colegas se acompañen sin criticar, juzgar, evaluar. Grupos de encuentro para desahogar, visualizar con otros como se sienten, generar lazos cooperativos entre colegas. Ayuda a esclarecer, sentirme acompañado, aliviana la tarea… humaniza. 

   *Conectar introspectivamente. Siempre les sugiero a los enfermeros y a todo el personal: “Pará”… Pará 10 segundos para oxigenar y ver cómo te sentís. Les digo: "Pará para hacer una respiración profunda, hidratar, comer algo rico. Pará y buscá en tu interior una imagen que te fortalezca, que te energice (la sonrisa de tus hijos, la mirada de un ser amado, un paisaje que te genere calma).” Pará y te nutrís de vos”. Para poder pensar y actuar  con más claridad.

   *Dejate cuidar. Buscá apoyo profesional. Generá un espacio psicoterapéutico si lo necesitás, realizá chequeo médico. Buscá apoyo afectivo de tu familia, amigos. Cuidá el descanso, alimentación, relajación, momentos de ocio. Si no te cuidás vos, no podés cuidar a otros. 

   *Sé amable con vos mismo. Eso les diría a todos los trabajadores que vienen sosteniendo este momento tan impactante, incierto y exigente para todos y especialmente para ellos que se arremangaron y arremetieron con todo. Admiración, admiración y gratitud profunda para cada uno de los trabajadores de salud que están poniendo el cuerpo minuto a minuto.