Sur de Villarino y norte de Patagones

Más problemas en la zona de Corfo: acortan la temporada de riego

20/7/2021 | 13:16 |

Hasta el momento, las nevadas brillaron por su ausencia en las altas cumbres andinas, por lo que habrá que cuidar nuevamente el nivel del embalse Casa de Piedra.

Fotos: Archivo La Nueva.

   La medida sin dudas generará ruido, pero no sorprendió absolutamente a nadie. Después de un 2020 en el que varias nevadas inesperadas dieron un aire extra a la cuenca del río Colorado, incluída la zona de riego del norte de Patagones y sur de Villarino, la crisis hídrica ha obligado a decretar restricciones en el uso del agua para irrigación.

   Hoy el problema no lo constituye el escaso nivel de reservas del embalse Casa de Piedra, aguas arriba de la zona de Corfo, sobre el sudoeste pampeano, sino la falta de nevadas en la zona andina. Es decir, el año pasado el sistema pudo recuperarse después de una década de bajas de nivel, pero en este 2021 la situación negativa volvió a repetirse.

   Por ello, desde el Comité Interjurisdiccional de Cuencas del río Colorado se tomó la decisión más temida: la temporada de riego no podrá comenzar antes de septiembre –normalmente se daba entre la segunda y tercera semana de agosto- y lo más probable es que se dé a mediados de ese mes.

   La finalización del período de riego, que usualmente se extiende hasta abril o mayo –aunque en los últimos años, por la crisis hídrica, se produjo semanas antes, entre marzo y abril- podría darse entre principios y fines de febrero, dependiendo exclusivamente del derrame que pueda darse en la estación de Buta Ranquil, a partir de las nevadas que ocurran darse en las altas cumbres que alimentan al Colorado.

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   Y desde esos lugares, la información que llega no es para nada auspiciosa: no hay una acumulación de nieve suficiente para pensar en una temporada normal o similar a la última.

   De cualquier modo, según se informó desde el ministerio de Desarrollo Agrario bonaerense, y se confirma desde la web oficial de Corfo, habrá que esperar los niveles que se den entre septiembre y enero próximos: ante un año de 1450 hectómetros cúbicos, se podría extender la temporada hasta fin de febrero, con dotaciones en compuerta de canales secundarios de alrededor de 0,3 litros por segundo por hectárea; pero si el volumen es del orden de los 1.250 hectómetros cúbicos, la temporada de riego se tendría que terminar a principios de febrero.

   “Si bien hay 3 metros más de reservas en el embalse Casa de Piedra, en comparación con la misma fecha del año pasado, y los caudales en Buta Ranquil se mantuvieron por encima de 2020 para los mismos meses, el menor nivel de nevadas constituye un escenario complejo”, se indicó.

   Por el momento, los pronósticos no son buenos: para el resto de julio no se prevén nevadas de importancia y, de mantenerse estas condiciones, este sería un año de caudales bajos. De cualquier modo, todavía se pueden esperar nevadas en agosto y en principios de septiembre, que mejoren la situación.

   La cuestión puso en alerta al sector productivo de la región, y sobre todo al cebollero que está viendo como se pudre su producción en los campos de la zona, porque ante los valores que tiene ni siquiera conviene embolsarla y venderla. Además, la noticia llega en un momento de tregua, después de meses de conflicto entre la dirigencia de Corfo y los productores de la zona.

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