Las restricciones judiciales

Giraudo: “La agricultura sustentable es absolutamente posible en la Argentina”

30/5/2021 | 06:30 |

“Que no se permita producir alimentos por falta de conocimiento en el tema es algo que debería ser penado”, dijo la Ing. Agr. María Beatriz Giraudo, presidenta honoraria de la Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa (Aapresid).

Ing. Agr. María Eugenia (Pilu) Giraudo, presidenta honoraria de Aapresid. / globalfarmernetwork

Guillermo D. Rueda / grueda@lanueva.com

   “Siendo la Argentina un país productor de alimentos, todas las capas de la sociedad deberían estar más involucradas con lo que eso conlleva y sobre las consecuencias de la prohibición a producir”.

   Lo aseguró la Ing. Agr. María Eugenia (Pilu) Giraudo, presidenta honoraria de la Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa (Aapresid), en relación a los fallos judiciales, en distintas ciudades, como en Pergamino o en Gualeguaychú, con restricciones para la producción agrícola aduciendo cuestiones medioambientales perjudiciales para la salud.

   “En la Argentina tenemos la tecnología de aplicación; el conocimiento de una plataforma científico-privada y estatal como el INTA y el Conicet; nuevas herramientas digitales de alta precisión; décadas de experiencia en monitoreo; asesores; agrónomos y hasta productores de avanzada”, agregó.

“Está todo el combo para que las cosas se hagan bien. Sin embargo, muchos sectores mantienen y profundizan sus reclamos hacia la forma de producción”, señaló.

   “En numerosos campos del país se han inutilizado miles de hectáreas a partir de decisiones judiciales que impiden producir. Y, en realidad, no hay que esperar más de un año para darte cuenta de que el pueblo, la región y el país pierden con esas decisiones”, explicó.

   “Poder producir alimentos y no permitir hacerlo por falta de conocimiento debería ser penado”, agregó Giraudo, quien también es productora rural.

   “Por eso digo que la agricultura sustentable en la Argentina es absolutamente posible”, dijo.

   “De la misma manera que le pedimos conciencia ambiental y estricto cuidado sobre prácticas sustentables al propietario del campo y al productor, también se la tenemos que pedir a la sociedad”, comentó Giraudo en agribio.com.ar

   “Sucede que la sociedad, muchas veces, porque cree o porque se lo imagina, va en contra de una tecnología sin mediar prueba científica con una investigación que respalde esa postura”, expresó.

   “En el proceso de producir alimentos todos los actores involucrados tenemos que ser muy respetuosos y comprometidos”, contó.

   También dijo Giraudo —una de las voces más reconocidas en el país respecto de temas de producción sustentable— que se debería poder controlar y sancionar a quienes hagan mal su trabajo.

   “En el campo, como en las distintas capas de la sociedad, no todos hacemos las cosas bien. Y quienes no cumplen tienen que ser sancionados; ahí sí tiene que estar el Estado”, aseveró.

Producción y bioinsumos

   “Es una insensatez, hoy, pensar que se puede producir toda una parcela con bioinsumos sólo porque son biológicos”, dijo Giraudo, en alusión al desarrollo de estas prácticas.

   “Aún no está la certeza de que podemos producir la calidad y cantidad que nos demandan”, agregó.

   “Lo que sí tenemos es la tecnología de síntesis química que está probada, aprobada, que tiene normas de uso, protocolos de utilización y todos los estudios científicos que respaldan el uso responsable, el beneficio y la posibilidad de cuidar al ambiente y a las personas si se usa en forma correcta”, argumentó la titular honoraria de Aapresid.

   “En temas de producción hay un mandato que es global y que señala: ‘producir más con menos’. Esto incluye esta evolución de ir independizándose de los productos de síntesis química para volcarse a los productos de síntesis de biológica”, contó.

 “Si bien los bioinsumos crecen entre la consideración del productor, y de muchos otros sectores, hay que considerar que estas demandas a la agricultura global se van a ir dando en pasos evolutivos”, explicó.

   Giraudo recordó el inicio de la siembra directa, uno de los paradigmas del crecimiento de la producción agrícola en la Argentina. 

   “Cuando arrancó la SD se incentivó la rotación. Otra comparación puede ser como cuando surgió el manejo integrado de plagas”, añadió.

   “Siempre nacen nuevas estrategias que se van incorporando para ir produciendo en forma más sustentable”, dijo.

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   “Es un camino de mejora continua, donde hoy empiezan a aparecer, como opción y exigencia al mismo tiempo, la alternativa de los bioinsumos”, aseguró.

   “Este tipo de tecnologías son bienvenidas, pero debemos pensar que todas las tecnologías que usamos en el campo hoy, tienen un largo recorrido de conocimiento, desarrollo, monitoreo y aprobación, antes que el productor y las organizaciones las avalen”, describió.

BPA, antes de cualquier discusión

   La ingeniera Giraudo comentó que todos los bioinsumos que se lancen al mercado deben tener registros; hoja de seguridad e inserción dentro de las Buenas Prácticas Agrícolas (BPA), para así poder ser utilizados con conocimiento y resultados.

   “Al ser productos biológicos, la interacción que pueden llegar a tener en la naturaleza y en los procesos en el suelo, en las plantas y en el ambiente, son infinitos”, afirmó.

   “Por eso es necesario conocerlos a fondo; saber cómo interactúan y cómo fluctúan, según el ambiente y la constitución de cada lote y cada zona”, dijo.

   “No por ser de síntesis biológica se puede prescindir de la rigurosidad que necesitan todas las tecnologías que utilizamos”, sostuvo.

   “Sólo con pensar que, en una cucharada de suelo, hay más microorganismos que personas en el planeta, te lleva a ser riguroso”, aseveró.

   La productora dijo que, en Aapresid, se llevan adelante diferentes proyectos con estudios de suelo con prácticas sustentables y prácticas no sustentables comparados con suelo virgen.

   “En esas experiencias se comprobó que hay millones de microorganismos que, naturalmente, ayudan como promotores de crecimiento, o en el control de patógenos, pero que aún se desconocen muchas interacciones”, expresó.

   “Es decir, la industria de los bioinsumos tiene, hoy, el deber de investigar, monitorear, registrar y comunicar nuevos conocimientos. Para todos los que producimos, aprovechar semejante potencial es bienvenido”, concluyó.

Sobre pruebas científicas y otras yerbas

   Pilu Giraudo también aludió a los aspectos legislativos.

   “Lo que el sector agropecuario argentino necesita hoy es una ley nacional ‘paraguas’ para brindar las pautas básicas que, luego, cada una de las provincias las reglamente según su realidad productiva. Hoy, en cada pueblo, está la potestad de definir”, comentó.

“Quienes legislan ven que es mucha más la cantidad de personas que le piden que prohíban el uso de determinados productos o tecnologías, que los que estamos en la producción”, añadió.

   “En estos casos es más fácil atender a esa mayoría que decidir sobre pruebas científicas de ambos sectores. La realidad es que, hoy, todas las capas de la sociedad deberían conocer más sobre lo que implica producir alimentos”, indicó.

Algo personal

   Pilu Giraudo es quinta generación de productores en la provincia de Santa Fe.

   Madre de Manuel y Felipe, es productora y asesora, con un posgrado en Alta Dirección en Agronegocios y Alimentos de la FAUBA.

   La ingeniera agrónoma también es fundadora y miembro de Red Mujeres Rurales. También está ligada a ONG's del país que trabajan para evitar la malnutrición y el desperdicio de alimentos.

   Entre junio de 2016 y marzo de 2018 fue coordinadora de Políticas para Desarrollo Sustentable en Agroindustria de la Nación.

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