Una artista bahiense que logra fotos como salidas de un cuento
Victoria Ruiz la rompe en Instagram. Con una de sus capturas ganó varias selecciones, incluída la de La Nueva.
Franco Pignol / La Nueva
Victoria Ruiz es licenciada en psicología, pero apasionada por la fotografía. Tiene recuerdos de estar jugando “a sacar fotos” con una cámara cuando tenía 14 años, pero fue de más grande que pudo comprar su primera cámara réflex.
Después de capacitarse y sacar fotos a todo lo que se movía y a todo lo que no, logró imponerse en las redes sociales.
¿Qué características tienen sus imáges? Encontramos varios puntos interesantes: generalmente sus protagonistas son bebés, niños, niñas o mascotas. A su vez, cuando no hace Newborn, logra capturas espectaculares en entornos naturales maravillosos (por lo general en la zona de Sierra de la Ventana). Arroyos cristalinos, campos de lavandas, trigales y sierras en el fondo.
El objetivo principal que me propuse es intentar transmitir un mundo mágico pero manteniendo la naturalidad de una fotografía”.
Eso, sumado a su excelente manejo de la luz natural y de la edición a través de distintos programas, dan un resultado tipo “cuento de hadas”.
Ella es Victoria Ruiz. Y con ella charlamos para La Nueva.
—Sacás fotos en un paraíso natural de Sierra La Ventana. Tenés arroyo, árboles, pasto, montañas de fondo para armar tu estudio al aire libre ¿Te sentís una privilegiada? ¿Te despertás todas las mañanas queriendo estar ahí?
—Sin dudas así me siento, es un privilegio poder estar conectada con la naturaleza en esta etapa tan dura que nos toca vivir a todos. Despertarme y ver el nogal por la ventana, que mis hijos puedan salir a correr hojas cayendo y respirar aire puro no tiene precio. El otoño en Sierra es de otro mundo, los colores y los sonidos. Y yo con mi cámara en mano, más no puedo pedir.
“Hace tres años que hago mi taller con formato de retiro fotográfico en este lugar y cada persona y alumno que conoce Sierra se queda con ganas de volver. No tengo más que agradecer a mi mamá y papá por este lugar que me dejó los recuerdos más libres de mi infancia”.
—¿Qué cosas cambiaron en tu mundo desde que compraste la cámara hasta hoy?
—Recuerdo cuando mi papá consiguió una cámara por el año 2000, nada profesional, era una compacta. Desde el primer momento que la empecé a usar sentí que fue ese antes y un después en mi vida. Era mi entretenimiento, tenía el deseo de captar todo lo que llamaba mi atención. Sentía que tenía un super poder, solo imagínense poder tener en las manos una herramienta que sirve para tomar pedacitos del mundo.
“Luego, ya de más grande, cuando compré mi primer cámara réflex empezó mi camino profesional. Desde ese momento no paré de capacitarme e incorporar técnica. Hoy gracias a este camino puedo viajar y transmitir todo ese conocimiento con diferentes colegas del mundo.
—Sos mamá por dos. ¿Se ven las fotos de otra manera?
—Ser mamá me ayudó muchísimo en mi carrera. Mis hijos hoy son fuente de inspiración, empecé a revivir a través de sus ojos mi propia infancia, así entendí que tenía una herramienta importantísima para registrar y documentar la espontaneidad y frescura con la que viven el día a día.
Ya vimos que la vida puede cambiar de un día al otro, corramos detrás de nuestros sueños, porque la actitud que tomemos frente a la vida son la mejor escuela de nuestros hijos".
—¿Se puede decir que tu especialidad es el Newborn y los niños?
—Amo la paz y la ternura de un bebé recién nacido, y también la espontaneidad y la inocencia de un niño. Si me preguntás cuál es mi preferido no sabría elegir, cada uno me devuelve un poco de las emociones y sensaciones más lindas que tiene este mundo. Los bebés me bajan 100 cambios y me recuerdan lo frágil que se puede ser y los niños un poco de mi niña interna. Mi objetivo es llenar las redes de infancia.
Cómo logró viajar a través de sus workshops
“Por ahora, con mis cursos recorrí Bolivia, Chile, España y México. Como siempre digo, me encantaría conocer países con culturas que tengan más contraste con la nuestra, pero creo que me falta subir algunos niveles en mi inglés para eso”, sostuvo Victoria.
“Siempre me llegaban consultas por cursos a mis redes sociales, así que cuando me sentí segura empecé en Argentina dando cursos individuales en mi estudio. Algunas personas viajaban de diferentes provincias para aprender conmigo y cuando ya tenía un formato bien sólido me animé a darlos de forma grupal”, recordó Vicky.
“Después de unos meses de dar cursos en Argentina empecé recibir mensajes de diferentes partes del mundo,asi que decidí viajar con mis talleres a México y me fue muy bien.
Mis workshops también pasaron por un congreso en Bolivia y otro en Chile. Este año ya tenía mis fechas programadas para España, Perú, Chile y México nuevamente pero bueno, ya todos sabemos lo que ocurre con la pandemia”.
--¿Cuál es tu objetivo principal en lo profesional?
--Intentar transmitir un mundo mágico pero manteniendo la naturalidad de una fotografía.
Popularidad, plagio y famosos
--¿Qué hechos en las redes ayudaron a hacer crecer tu popularidad, más allá de lo profesional?
--Lo que realmente me dio un buen resultado fue mostrar mis fotografías en diferentes plataformas y grupos de facebook. Un artista tiene que mostrar su trabajo por todos los medios posibles, sin miedo a las críticas ni comentarios destructivos.
"Si me preguntás si ayuda ser fotógrafa de famosos te digo que le atribuyo solo un 10% del alcance que tengo, solo sirvió para que mi trabajo llegara a unas 500 personas más aproximadamente. Publicar en revistas de famosos nunca fue un gran objetivo para mi, entiendo que es una buena opción para algunos emprendedores, pero mi búsqueda va por otro lado. Si me llega alguna otra propuesta más de algún famoso tendría que analizar las condiciones y el tipo de fotografía para el que me contraten".
--Hace poco utilizaron fotos tuyas para promocionar trabajos de otro. Contame cuál fue la primera sensación y cuál es la conclusión que te deja al respecto.
--No es la primera vez que me pasa, pero es una situación bastante incómoda. Mas por que sabes que utilizan tu material para vender algo que luego tiene un resultado muy distinto para el pobre cliente que quería eso que vio. Por suerte la mayoría de mis fotos son conocidas y siempre hay algún colega que me avisa para hacer el reporte en la red social o plataforma que corresponda.
--En tu fotos se nota el ojo y la buena composición, pero también hay edición ¿Qué importancia le das a este último paso? ¿Es tan difícil como todos creemos? ¿Es cierto que una foto medio pelo puede parecer increíble?
--Gracias, me alegra que se note el esfuerzo. Aprender esta técnica me llevó muchos años de prueba y error, afinar el ojo tampoco me fue fácil. El fotógrafo que empieza ahora tiene mucha más data y cursos de los que habían cuando empecé a incursionar en esta rama de la fotografía. Es complejo, pero no difícil si adquirís un flujo de trabajo organizado y correcto desde la toma. No se puede salvar cualquier imagen que está mal compuesta desde cámara. Photoshop es mágico, pero la foto tiene que tener potencial.
--¿Qué fotos elegís de las tuyas al aire libre y por qué?
--¡Qué difícil!, amo todas las fotos al aire libre. En cada sesión u oportunidad de retratar un niño intento captar su esencia y obtener imágenes que hablen de él con éxito. Pero si tengo que elegir algunas, las de mis hijos (Indira, seis años y Vicente, dos), son las más valiosas por razones obvias. Tengo un documento, un recuerdo de esas etapas de ellos que me gustaría recordar por siempre.
—¿Cuál crees que es la clave de tu popularidad en Instagram?
--Tengo Instagram desde que se creó la plataforma, pero recién hace menos de tres años le doy más importancia. Yo creo que como en todo, lo que más ayuda es la constancia, para ganar un publico hay que estar presente y compartir seguido con el.
--¿Qué enseñanza te deja la cuarentena?
--En este momento estaría volviendo de España y preparando mis valijas para irme a México. Tuvimos que frenar de prepo, y ahora detenida veo todo lo que me podría haber perdido de mis hijos, más de Vicente que tiene 2 años, es una etapa muy linda de los niños. Creo que esta época que nos toca vivir nos pone a prueba a todos. Es muy difícil para muchos y para otros muchos más, por que esta crisis conlleva un cambio gigante de paradigma. Las únicas herramientas que nos pueden ayudar hoy son la empatía, la adaptación, las buenas decisiones, la constancia y perseverancia. Ya vimos que la vida puede cambiar de un día al otro, corramos detrás de nuestros sueños, porque la actitud que tomemos frente a la vida son la mejor escuela de nuestros hijos.