Una campaña en la que resalta el choque de estilos

20/7/2019 | 07:00 |

La columna semanal de Ricardo Salas, corresponsal de La Nueva. en La Plata.

Archivo La Nueva.

Por
Ricardo Salas

   La consigna del oficialista Juntos por el Cambio es muy clara: “No se puede volver atrás”, remarcan, en alusión a los candidatos opositores del peronismo K. La maniobra de marketing incluye ofertar un “mejor futuro”, según se desprende del primer tramo de campaña por las reelecciones del presidente Mauricio Macri y la gobernadora María Eugenia Vidal.

   Una forma de disimular el difícil presente y los problemas que dominan la coyuntura: la debacle económica, los tarifazos y el aumento del desempleo que atraviesa Argentina por el modelo económico implementado por el Gobierno nacional, señalan en las diagonales.

   Esta es una campaña proselitista donde los contrastes se ven muy claramente, de acuerdo a la visión oficialista: “En esta elección se define un mejor futuro” con Macri y Vidal o “el pasado oscuro” que propone el peronismo con la fórmula presidencial Alberto y Cristina Fernández y la postulación de Axel Kiciloff en la Provincia.

   Por olfato político se intuye que el oficialismo admite que Macri está por debajo de la fórmula de los Fernández- y por eso sale a tensionar frontalmente con el kirchnerismo. La orden que llegó al ámbito bonaerense desde la Rosada es instalar una campaña “discursivamente agresiva” contra un PJ opositor que todavía no logra “provincializar” su mensaje.

   En sintonía con ese libreto oficial, Vidal cambió el tono de sus declaraciones públicas por uno más confrontativo, e insistió con la estrategia de diferenciación con Kiciloff al sostener que ella “no hace política con La Cámpora”.

   La gobernadora decide lanzar esos dardos con punta de acero sabiendo el rechazo que esa organización K puede generar sobre el tablero de electores indecisos al que apunta para conseguir la diferencia que necesita para su reelección. Todo apunta a la polarización.

   En distintas encuestas que verifican en la sede gubernamental de calle 6, se adviete que Vidal sufre el efecto arrastre hacia abajo que le genera Macri en la papeleta electoral. Contrariamente, Kiciloff suma en la canasta casi la totalidad de los votos de la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner.

   “En las próximas semanas, cuando tengamos que elegir, elijamos seguir haciendo juntos y no volver al pasado”, volvió a pedir Vidal, mientras que desde el ámbito legislativo peronista responden que “la gestión de la gobernadora deja mucho que desear, porque ha puesto toda su energía en defender lo indefendible y en consolidar el modelo económico de Macri”.

   “Ya no le alcanza a Vidal con poner cara de buena. Algunos creen que la Provincia propone una pelea entre Heidi y el Lobo Feroz”, chicanean en las diagonales.

   Tal vez, el joven postulante a la gobernación que sigue enfocado en reflectar la situación económica, deba incorporar en su línea discursiva la necesidad de poner en valor la dura realidad territorial de los intendentes que “con sensibilidad, compromiso y una enorme capacidad de gestión defendieron a los vecinos a lo largo de todo este tiempo”, como subraya Marisol Merquel, diputada de la Sexta.

   “Voy a reconocer que falta mucho y aprender de los errores cometidos”, señala una Vidal que también paga las consecuencias del ajuste nacional, aunque busque atar casi todo a la “pesada herencia” que dejó el PJ kirchnerista.

   De todos modos, sale a vender “futuro” defendiendo el intenso desarrollo en infraestructura realizadas durante su gestión, al asegurar con agresividad que “hay que elegir entre el pasado de abandono que quiere volver y el futuro de obras hechas”.

   “En un solo periodo de gestión, Vidal hizo más que 28 años de peronismo”, saltaron en defensa de la mandamás, un puñado de legisladores radicales enrolados en filas del bloque de Cambiemos.

   Además de llamar a los bonaerenses a “seguir defendiendo el cambio”, también emitieron una fuerte crítica contra distintas voces peronistas K que reaparecieron en la campaña electora.

   “Los que dejaron una Provincia en ruinas, de repente y como por arte de magia, tienen las soluciones que no supieron aplicar cuando eran gobierno”, fustigan.

    De cara a las elecciones del próximo 11 de agosto, los parlamentarios oficialistas agregan que les resulta “gracioso” escuchar hablar a Kicillof; sobre el supuesto padecimiento que sufren los bonaerenses “cuando pocos años atrás él era Ministro de Economía y poco le importaron que los recursos nacionales de los habitantes de la Provincia llegaran a su mínimo histórico en 2015”.

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