Después de 100 años de construidas, podrían escriturar las casas del barrio inglés
Se trata de las edificaciones realizadas en el barrio Inglés y las colonias Maldonado y de Ingeniero White.
Por Mario Minervino / mminervino@lanueva.com
A 110 años de construidas y sin haber quedado jamás sin ocupantes, cerca de cien viviendas edificadas por las empresas ferroviarias que actuaron en Bahía Blanca están cerca de poder ser escrituradas.
Por primera vez, sus ocupantes tienen posibilidades ciertas de legalizar su propiedad.
Se trata de los habitantes del barrio Inglés de calle Brickman, entre avenida Colón y Donado, los de las colonias de Maldonado y las de Ingeniero White.
Más allá de que algunos de sus habitantes mantienen su escepticismo, otros se muestran optimistas por disponer de una señal favorable para acceder a la documentación que los hagan titulares de sus viviendas.
Desde hace algunos meses, funcionarios del municipio mantienen reuniones con sus pares de Nación, buscando el camino que permita a estos barrios, construidos apenas clareaba el siglo XX, alcanzar el orden jurídico necesario.
El camino del riel
Para entender la situación, hay que saber que estas viviendas fueron construidas por el ferrocarril para ser cedidas a sus obreros como inquilinos eventuales. La propiedad era siempre de la empresa y los ocupantes iban cambiando con el tiempo.
Con la nacionalización del ferrocarril y todos sus bienes, en 1946, comenzó una etapa de incertidumbre sobre las mismas, que afectó a miles de m2 de tierras, galpones, mercados, talleres y silos, todos envueltos en vacíos legales y marañas burocráticas.
En ese escenario, el barrio Inglés, las colonias Maldonado (de calle Santa Cruz al 2.500) y de Ingeniero White, quedaron en manos de familias que jamás pudieron disponer de título alguno.
Los pasos
La semana última, funcionarios municipales se reunieron con autoridades de la Administración de Infraestructuras Ferroviarias (ADIF) y de la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE).
"Estamos verificando la deuda de los ocupantes y sus derechos, para establecer un eventual esquema de pago de las propiedades. Una vez ordenada esa cuestión, la Escribanía General de la Nación estará en condiciones de emitir los títulos de propiedad", explicó a La Nueva. el asesor en Tierras y Escrituras de la comuna, Rodrigo Dulsan, quien junto con Tomás Marisco y Pablo Montero llevan adelante las negociaciones.
"Muchas familias ocupan estas viviendas desde hace años, pero no todos son originales sino resultado de una cadena de transmisiones, cesiones o ventas. El procedimiento que estudiamos exige establecer una valor para cada propiedad, que lo hace el tribunal de tasaciones de la Nación, y determinar un esquema de pago", explica Dulsan.
Hay ocupantes que han abonado algunas cuotas cuando, en la década del 80, se implementó su propuesta por parte de alguna entidad bancaria. Otros nunca tuvieron esa oportunidad.
Otro paso clave a futuro es que cada inmueble tenga un plano, aprobado y visado, documento indispensable para la escrituración.
Las colonias de Maldonado serán las primeras a legalizar.
"Sus ocupantes tienen los planos aprobados y determinada una deuda. Un vez que ordenemos este conjunto seguiremos con las de White y las de calle Brickman", explica Dulsan.
Otra salida
Para los casos más complejos en cuanto a definir la tenencia y pago de las viviendas, la municipalidad consideró plantear su transferencia al municipio, que luego generaría el dominio a favor del ocupante.
También se analiza una forma de compensación para afrontar el pago de las casas, a partir de los impuestos que el estado nacional debiera pagar al municipio por sus tierras.
Lo concreto es que luego de más de cien años estas viviendas están más cerca de encontrar su orden y que sus ocupantes dispongan de una seguridad legal que nunca tuvieron.
El barrio Inglés
Por ubicación y presencia, los 13 monobloks que forman el barrio Inglés es el más reconocido de la ciudad. Construido en 1908 conforma una verdadera maravilla de la arquitectura, con sus casas ladrilleras, cubiertas de pizarras, la madera trabajada y sus chimeneas. Un modelo como existen pocos en el mundo.
El desorden jurídico de las casas atenta además para su mantenimiento y conservación. Hace tiempo que el lugar se interviene de manera inadecuada, con pinturas inconvenientes y ampliaciones inadecuadas.
Su regularización simplificará la posibilidad de acceder a subsidios, generar inversiones y recuperar para un espacio único y distintivo.