“Astor”: El hombre y sus limitaciones más allá del éxito de su música

15/12/2019 | 06:30 |

Charlamos con Fernando Santiago (actor del unipersonal) y con Rodrigo de Miguel (dramaturgo). Estrenaron en Bahía y proyectan funciones en Nueva York.

Fernando Santiago

 

Franco Pignol / fpignol@lanueva.com

   Pocos se detienen a pensar en la persona, en los sentimientos que hay detrás de los logros profesionales de un ídolo popular, de un transgresor. La música de Piazzolla tienen tanta luz que puede encandilar.

   La obra de teatro “Astor” (escrita por Rodrigo de Miguel) nació de la necesidad de tener un disparador que vaya profundo, que se apunte más allá de la música, del éxito, de la popularidad y del artista. Husmeando en los archivos, casi por inercia, encontró la clave.

   “La verdad que no encontraba motivos que me resultaran interesantes para llevarlo a una obra de teatro. No me entusiasmaba escribir sobre la figura histórica, sobre esa persona muy exitosa. Sin embargo, indagando un poco en su vida personal, aparecieron algunos elementos que me llevaron a aceptar la propuesta de Fernando (Santiago, el protagonista)”, aclaró Rodrigo De Miguel.

   —¿Qué tipo de elementos?

   —Principalmente el caso que comentó Amelita Baltar. Supuestamente Astor la obligó a ella a practicarse un aborto cuando estaba embarazada. Por un lado eso es tremendo, pero también me impacto el hecho de que él era una figura pública que termina priorizando su carrera y su imagen por sobre la vida de quien era su mujer y su hijo o hija. Fue muy fuerte su elección y eso no lo sabe casi nadie. Así empecé a escribir.

   —¿Te resultó sencillo escribir un unipersonal?

   —No me resultó tan desconocido porque ya teníamos la experiencia de “Estación Armenia”, el monólogo anterior que escribí y que también interpretó Fernando. Ya conocía el formato.

El hastío del artista

   Fernando Santiago interpretó “Astor” en cuatro oportunidades. Vio la luz con dos funciones en Mar del Plata (El Séptimo Fuego), hizo una función en Villa Ventana y una más a sala repleta en Bahía Blanca (Espacio Juanita Primera). El aplauso del final y el cariño del público hacia el actor coronaron un momento muy emotivo. A tal punto que él apela siempre a comparación futbolera.

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   “En Bahía juego de local”, bromea Fernando.

   La obra fue dirigida por Viviana Ruiz y la música original compuesta por Miguel Larobina.

   “Para qué repetir tantas veces la misma nota, la misma melodía. Para qué repetir tantas veces lo mismo”, dice constantemente Astor. La obsesión es un punto clave de la obra.  La persona siempre está ahí. La magia de la música se transmite con una actuación sobresaliente. 
Hablamos de una obra escrita de manera caótica, pero que ingresa suave, al ángulo. Un gol sin estructura clara de introducción, nudo y desenlace, pero con llegada al corazón.

   "Mi escritura en esta obra se basó más en los estados emocionales de la persona. Por eso es una obra que quizás es más difícil de resumir. Cuesta narrar de qué se trata 'Astor' porque apunta más a un desarrollo insistente de estados emocionales a partir de la lejanía de tu ciudad, relaciones humanas complejas y demás, entonces no tiene una estructura narrativa tan importante”, aclara De Miguel.

   —¿Cómo te largás a escribir sin tener una estructura?

   —Cuando tenés la página en blanco te preguntás: ¿Defino previamente la estructura de la obra o insisto e indago, escribo lo que siento y después armo el rompecabezas a partir de lo generé? Siempre está la gran pregunta.

A Nueva York

   El próximo mes de marzo ya tienen fechas agendadas en Nueva York, ciudad en la que vivió Piazzolla parte de su vida.

   “Cuando surgió la oportunidad realizamos un nexo con la CUNY (City University of New York), una universidad con una impronta bastante hispanista. También estaremos en el consulado Argentino en Nueva York. Hay más posibilidades de teatros alternativos”, aclaró Rodrigo De Miguel.

   Antes tendrán tiempo para seguir trabajándola durante el verano. Harán temporada en el teatro marplatense El Séptimo Fuego (enero) y ya confirmaron dos funciones en Miramar, una en Balcarce y están por definir Villa Gesell.

   Además, Fernando está estudiando la obra en italiano (Samuel Barbetta está encargado de la traducción) proyectando llevarla a Italia en el mes de mayo. ¿Japón? ¿Por qué no?

   “El espíritu con el que fue concebida la obra apunta al ser humano más que al artista o al personaje. Los personajes son la excusa para escribir. Si bien el nombre de la obra es muy referencial, las personas que la han visto salen apuntando a lo que le ocurre a la persona. La idea es desmitificar la figura de Piazzolla para humanizarlo desde el discurso y en la escena”, sostiene Santiago.

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